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Harry Houdini, el hombre de las mil magias
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Harry Houdini, el hombre de las mil magias

El escapista más famoso de todos los tiempos, Harry Houdini, fallecía un 31 de octubre de 1926 a causa de una peritonitis mal tratada

31 de octubre de 1926. Harry Houdini, el escapista más famoso de todos los tiempos, fallecía a causa de una peritonitis en su domicilio durante la madrugada tras someterse a varios puñetazos para demostrar su resistencia física. Su muerte fue el fin del que, durante años, era la figura de arte alternativo más importante del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Nacido en Budapest, Hungría, Erich Weiss se mudó con su familia a Estados Unidos cuando tenía cuatro años. Desde entonces, el joven húngaro renegó de sus orígenes europeos y siempre defendió que él había nacido en Appleton, Wisconsin.

Habitual en circos desde pequeño, Weiss comenzó a verse atraído por la magia gracias a la figura de Robert Houdin, uno de los padres de la magia moderna. Su admiración por él, y su afán por mostrarse americano, lo llevaron a cambiarse el nombre a Harry Houdini.

De la magia a las cadenas

Las primeras actuaciones de Houdini se basaban en dos trucos: de cartas y la Metamorfosis, un clásico truco de magia entre los magos – y que él no inventó –. Durante esta época no alcanzó mucha fama, pero se mantuvo relativamente estable como telonero en circos y espectáculos similares.

Aprovechó esta situación para continuar el aprendizaje que comenzó de niño. Pedía al resto de trabajadores, como contorsionistas, que le enseñaran sus trucos y cómo hacerlos. Además, durante parte de su infancia se dedicó a aprender sobre cerrajería, e incluso llegó a trabajar como tal, para aprender los entresijos que escondían las cadenas.

Esto lo llevó a crear un nuevo artificio: el escapismo de esposas. Houdini comenzó a ganar fama gracias a este truco, uno de los motivos fue que pedía a público que llevara sus propias esposas y pagaría 100 dólares a quien le pusiera unas de las que no pudiera escaparse. Siempre lo conseguía, en la mayoría de ocasiones, gracias a una llave maestra.

Y llegaron las cajas

Tras viajar por Europa escapando de cárceles y esposas, a su vuelta a Estados Unidos traía consigo varios nuevos trucos. Entre ellos, dos de los más conocidos de Houdini: el bidón de leche y la caja de tortura china.

En el primero, Houdini se introducía atado en un bidón que era llenado de agua. Antes de entrar, pedía al público que aguantara la respiración para ver cuándo empezaría ahogarse. Este tipo de detalles ayudaban a crear un aura de grandiosidad entorno a él, que siempre terminaba el truco – en este caso en particular, salía a través de un cámara de aire y se sentaba entre el público a leer el periódico –.

El segundo, el más conocido, Houdini era encadenado bocabajo dentro de un armazón lleno de agua. A los laterales, se colocaban dos asistentes con hachas para romper el cristal en caso de peligro real. Mientras, Houdini se agitaba e incluso comenzaba a golpear la pared con la cabeza. En el momento de mayor tensión, se cerraban las cortinas (durante apenas tres o cuatro segundos) y al abrirse, Houdini aparecía frente a la caja de tortura.

La puesta en escena, en la que siempre se esforzaba mucho, aseguraba que su espectáculo apareciera siempre en los periódicos. Era muy habitual que lo realizara gratuitamente en medio de la calle e incluso frente a las sedes de los medios locales para asegurarse presencia en sus páginas.

Las mil magias

Pero Houdini no solo fue el mayor escapista que ha visto la historia. Se trataba de una persona muy inquieta y, sobre todo, que sabía venderse muy bien delante de las cámaras.

En marzo de 1910, Houdini viajó a Australia con la idea de convertirse en el primer aviador del país. ¿El motivo? Publicidad. Desde hacía pocos meses se estaban sucediendo distintos vuelos (cortos) en diferentes países por la invención del aeroplano, y Houdini logró ser la primera persona en pilotar un vuelo en el país de Oceanía. Pero esta no fue su única hazaña fuera del escapismo.

En 1920, el escapista americano decide dar el salto a la producción cinematográfica, tras protagonizar una cinta en 1918, y funda Houdini Pictures Corporation. Durante algunos años, Houdini guinizó, produjo y protagonizó varias películas en las que aprovechaba para mostrar algunos de sus trucos de escapismo más reconocidos (como el de la caja de madera bajo el agua). Esta aventura no gozó de mucho éxito: tanto la crítica como el público no dieron gran acogida a las cintas.

Además, durante los últimos años de su vida, Houdini protagonizó una caza de brujas contra el espiritismo. Tras la muerte de su madre, el escapista trató de contactar con ella a través de espiritistas y mentalistas que terminó considerando un completo fraude. Para asegurarse que tras su propio fallecimiento ninguno de estos embaucadores se aprovechase de su nombre, Houdini creó (junto con su mujer) un código de diez palabras que diría “desde el más allá” en caso de que lograran contactar con él.

Diez años después de su muerte, su mujer decidió desistir después de que muchos espiritistas intentaran engañarla.

Fuentes

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