La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado dos casos por laboratorio de hantavirus y cinco más sospechosos entre quien viajaban en el crucero polar Hondius. Partió de Ushuaia (Argentina) y se dirigía a Cabo Verde (donde está ahora, sin permitirse el desembarco) con destino final en Canarias. Personas expertas y el Ministerio de Sanidad subrayan que el riesgo para la población general es bajo, pero piden cautela. Aunque la transmisión persona a persona es rara, no es imposible y depende de qué variante esté circulando.
Qué se sabe del brote
- Tres personas fallecidas, dos en el barco. El primer pasajero (A), un neerlandés de 70 años, falleció a bordo el 11 de abril; su esposa (B) murió el 27 de abril antes de su regreso a Países Bajos. El 2 de mayo falleció una tercera pasajera (D), de nacionalidad alemana.
- Dos casos confirmados en laboratorio. A la mujer neerlandesa (B) se le hizo PCR a sus tejidos y se confirmó el positivo en hantavirus el 4 de mayo. Un pasajero británico (C), que fue evacuado el 27 de abril a Sudáfrica permanece en la UCI de un hospital de Johannesburgo, donde ha dado positivo. Son los únicos confirmados por PCR por el momento.
Dos miembros de la tripulación, uno británico y otro neerlandés, presentan síntomas respiratorios agudos y son sospechosos de tener hantavirus. Otros dos pasajeros están leves en el barco.
Los hantavirus son una familia viral identificada en los años 70 que circulan de forma natural en pequeños roedores. Existen dos grandes linajes: Viejo Mundo (linaje euroasiático), asociados a la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), de letalidad baja a media. Y los del Nuevo Mundo (Américas), como la variante Andes, vinculados al síndrome cardiopulmonar por hantavirus (HCPS), mucho más letal.
* Una pista sobre la incubación: La mujer fallecida (B) desembarcó en Santa Elena 18 días después de iniciar síntomas su marido (A) en el barco. Fue ahí cuando ella empezó a manifestar malestar. Podríamos estar ante un periodo de incubación largo, tanto si fue él quien la contagió como si ambos contrajeron el virus en otro lugar común.
Lo más probable: una fuente de exposición común
El hantavirus es una zoonosis: circula en ratones, topillos y otros pequeños mamíferos. Los humanos se contagian sobre todo al inhalar polvo contaminado con orina o heces de roedores infectados, al tocarlos o verse arañados por ellos. Por eso, a priori todo apunta más a una fuente común que a una transmisión entre pasajeros, destaca Salvador Peiró, epidemiólogo de Fisabio.
Peiró maneja dos hipótesis: que los afectados se contagiaran antes de embarcar y ahora presenten los síntomas o que algún espacio del barco estuviera contaminado por excrementos de roedores. Charlotte Hammer, epidemióloga del Centre for the Study of Existential Risk de la Universidad de Cambridge, añade un tercer escenario: que algún roedor se hubiera colado a bordo, algo no infrecuente en buques. Liam Brierley, del MRC-University of Glasgow Centre for Virus Research, insiste en el SMC británico que la transmisión persona a persona es extremadamente rara.
- La clave. No se ha confirmado transmisión generalizada entre personas; si esto ocurre, estaríamos ante el peor escenario. Implicaría dos posibles ecenarios: que el virus ha mutado lo suficiente como para adaptarse al ser humano como hospedador y podría propagarse con relativa facilidad. Pero no hay evidencias por ahora de que eso haya ocurrido en el barco. No obstante habrá que esperar a que se cumpla el periodo máximo de incubación.
- Contagio entre contactos muy estrechos. La variante de los Andes es la única de un hantavirus para el que la literatura científica ha documentado transmisión persona a persona, pero en circunstancias muy específicas: contacto estrecho y prolongado entre parejas o entre paciente y personal sanitario. El brote más reciente es el de Epuyén, en la Patagonia (2018-2019). ¿La convivencia en el barco podría haber propiciado una transmisión por contacto estrecho o aerosoles en zonas mal ventiladas?
Si se vieran contagios de manera secuencial a lo largo de los días o semanas, sí que podría haber indicios de propagación persona a persona. Si la cronología no se espacia tanto, sería más plausible el contagio a partir de una fuente común.
Por qué importa la variante y la edad
Que el barco saliera de Argentina apunta al virus Andes, endémico del Cono Sur.
Paul Hunter, catedrático de Medicina en la Universidad de Anglia del Este subraya en el SMC británico un dato relevante: en los cruceros suele viajar población mayor y la letalidad del síndrome cardiopulmonar aumenta con la edad.
- Por qué urge la secuenciación. La OMS ha confirmado que está secuenciando el virus aislado en el paciente británico. Confirmar que es Andes y verificar si ha habido o no contagios entre pasajeros es clave para definir las medidas en el desembarco.
Y ahora, a Canarias. Y enfermos, por vía aérea.
Los pasajeros tendrán que ser vigilados, no tanto por riesgo de contagio como por si enferman. Como no está claro el inicio y foco del contagio, solo queda esperar para calcular un periodo razonable de incubación. El responsable del CCAES en España, Fernando Simón, ha asegurado en Catalunya Ràdio que se está en conversaciones para esta posible escala y el retorno a los países de origen del pasaje por vía aérea.
El barco deberá ser limpiado y desratizado. El operador del crucero señaló el lunes que barajan desembarcar en Gran Canaria o Tenerife, pero seguramente ya sin pasaje.
La OMS coordina la respuesta multinacional en el marco del Reglamento Sanitario Internacional. Según ha informado a EFE Delegación del Gobierno en las islas, los contactos que se realizan desde Canarias se enmarcan en el mecanismo activado por la OMS para la aplicación de las medidas sanitarias basadas en la evidencia y en la evaluación de riesgos.