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Greta Thunberg cede la voz a adolescentes que ya sufren la crisis climática
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Greta Thunberg cede la voz a adolescentes que ya sufren la crisis climática

Segunda visita de la activista Greta Thunberg a la Cumbre del Clima en la que ha presentado a adolescentes de comunidades azotadas ya por crisis humanitarias relacionadas con el medio ambiente.

J.J. Guillén (Efe)

«Somos privilegiados. No es nuestra historia la que tiene que ser contada». Primera intervención oficial de Greta Thunberg en la Cumbre del Clima COP25. Y, en efecto, dejó de lado sus habituales llamadas de atención a «la gente con poder» para reconducir el foco a las otras Gretas de comunidades vulnerables climáticamente.

Eso, no sin antes ser objeto del revuelo que acompaña a cada una de sus apariciones. Una cola de no menos de 50 metros ha cruzado el pabellón 4 de Ifema, lleno de profesionales de medios, activistas y fans, en general, de la joven sueca, para la que se ha despejado una sala durante algo más de 20 minutos y a la que se ha restringido escrupulosamente el acceso a prensa acreditada.

«Soy consciente de la atención mediática» ha dicho. «Por eso es mi deber el ceder a atención sobre mí para dar voz a quienes tienen historias». Historias de una emergencia climática que «no es un problema futuro. Ya nos implica».

De los 2 metros de Las Marshall al océano violento de Filipinas

Inundaciones y dengue. Este es el paisaje que ha dejado atrás Carlon Zackhras antes de embarcar hacia Madrid. Sus natales Islas Marshall viven un temporal espoleado por lo que encajan con las proyecciones de la emergencia climática. «En Samoa también se les ha sumado el sarampión». Zackhras actúa casa como embajador climático del Pacífico.

Esta región del planeta sufre ya los efectos del calentamiento global. Estados insulares, sobre todo, han visto cómo sus costas sufren el efecto de la dilatación de las aguas, la subida del nivel del mar. En el caso de Marshall, una subida de 2 metros puede suponer su directa desaparición: «son nuestros únicos dos metros».

Filipinas es el otro símbolo pacífico. La violencia con la que están llegando los tifones a sus costas se asocia, también, a la emergencia climática. El joven activista Kisha Erah Muaña ha destacado cómo en su país el 45% de la población vive de los recursos del mar. Y, justamente, esa proporción de sus habitantes habita las zonas más expuestas. Eso se traduce en «conflictos e inseguridad […] A los países desarrollados debería daros vergüenza», ha sentenciado.

Desde Rusia, con (olas de) calor

Las recientes ‘olas’ de calor otoñal han llamado la atención de los climatólogos. Sin poderse achacar directamente a la emergencia climática, es cierto que encajan en los patrones de una Europa oriental cada vez más cálida. Sin embargo, Arsha Mackichyan reconoce que «hace un año no sabía nada de cambio climático». Hoy es un activista «que su país vive en un eterno conflicto de derechos humanos». 

«Allí te pueden detener casi por cualquier cosa», señala. «Tras los incendios (en América) de este verano me di cuenta de que lo de que ‘la casa está en llamas’ –metáfora usada por los Fridays For Future para la emergencia climática– era literal».

En América, precisamente, Rose Whipple encabeza el movimiento de los indígenas estadounidenses denunciando la devastación del río Misisipi, entre otros enclaves azotados por la contaminación industrial. «Todo cambió de golpe. Todo se volvió oscuro. La sombra de las fábricas. Nuestras aguas sagradas enfermaron», ha dicho esta nativa americana de 18 años. «No podemos mirar sólo a California. La crisis climática es más que esos 1,5 grados (…) es más que ponernos a reciclar».

El Sur Global, infrarrepresentado en Europa

«Cuando vemos los impactos en Uganda y toda África me vienen muchas preguntas a la cabeza», ha empezado diciendo Nakabuye Hida Flavia, refiriéndose a su país. «Estamos sufriendo efectos severos (dos semanas de inundaciones). Como en todo el Sur Global, Y vemos poca acción de los países desarrollados. Es racismo ambiental. Nuestros corazones sangran con el fuego». 

En la misma línea, Ángela Valenzuela, de Chile:  «Los principales medios nos olvidaron. En Chile salieron a la calle para dignificar. Son 30 años de gobiernos que nos han fallado para protegernos. Chile despertó. Dijo basta. Sistema que sacrifica gente para el beneficio de unos pocos».

Valenzuela, también presente el pasado viernes en La Casa Encendida, ha apuntado a su país, organizador de la Cumbre: «Están discutiendo lo equivocado. La COP25 se ha centrado en países industrializados (…) pero el mercado no nos salvará».

Greta Thunberg había sido anunciada en otro evento de UNICEF junto a la expresidenta chilena Michelle Bachelet, sobre infancia y juventud.

La presentadora del evento que ha unido a estos adolescentes ha sido Luisa Neubauer, de Los Verdes de Alemania y estudiosa de finanzas sostenibles. Ha adelantado que Greta Thunberg participará en más actos a lo largo de esta semana en la COP25.

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