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El otro gran puente de la Bahía de San Francisco
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El otro gran puente de la Bahía de San Francisco

Hoy hace 83 años se inauguró entre San Francisco y Oakland el entonces puente más largo del mundo. A día de hoy es más famoso su vecino, el Golden Gate

12 de noviembre de 1936. Tal día como hoy, hace 83 años, se inauguraba entre San Francisco y Oakland el entonces puente más largo del mundo. Tiene varios nombres: el Puente de la Bahía de San Francisco, Puente de Oakland, Puente de la Bahía… pero no, no es el Golden Gate. Ese es otro puente, que se leva una justa fama, y que une el norte de la Bahía de San Francisco con el sur del Condado de Marin, cerca de Sausalito.

En la década de 1920 se hizo necesario que la ciudad de San Francisco, rodeada de agua en prácticamente todo su alrededor, tuviera comunicación por carretera con Oakland. Al estar prácticamente en medio la isla Yerba Buena, se decidió hacer en dos tramos: un puente en ménsula (un tipo de construcción basada en crear primero los pilares y luego agregar tramos parciales sostenidos del anterior para evitar vuelcos) uniría Oakland con la isla, y el segundo tramo sería un puente colgante. Las obras duraron desde 1933 hasta 1936, y se abrió al público unos seis meses antes que el Golden Gate.  La ciudad de San Francisco sufrió un terremoto de casi 7 grados Richter en 1989 que dañó el tramo Oakland-Yerba Buena del puente y tuvo que ser reemplazado por un puente capaz de aguantar fuertes seísmos.

El tramo San Francisco-Yerba Buena consta de dos alturas: la superior es una carretera de 5 carriles en dirección San Francisco, y el inferior en la dirección opuesta. Las dos carreteras se ponen al mismo nivel en Yerba Buena y de ahí a Oakland van en paralelo. En total suman 7.200 metros. En sus orígenes fue de uso mixto, pero en 1958 el uso de ferrocarril fue completamente restringido y quedó reservado solamente para coches. 

Los ferrys sucumben al puente

Durante la primera década del siglo XX en Oakland había varias empresas privadas del sector ferroviario cuyas vías pasaban unas muy cerca de otras y tenían una feroz competencia por adquirir clientela en las localidades que rodeaban la gran ciudad. Cuando apareció el tren eléctrico, más rápido, silencioso y menos contaminante que el de vapor, las compañías anteriores empezaron a recibir protestas de los habitantes de la zona. Francis Marion Smith, un hombre que se había hecho rico haciendo negocios en las minas del Desierto de Mojave, construyó líneas de ferrocarril eléctrico por la bahía de Oakland que empezaron a funcionar en 1903.

Pero no solo ofrecía servicios ferroviarios, sino que también creó una terminal de ferry que cruzaba la bahía de San Francisco, conectando ambas ciudades. Sus ferrys eléctricos permitían cruzar la bahía en tan solo 15 minutos, y su puerto estaba alimentado por las conexiones ferroviarias extendidas por Oakland y Berkeley.

Sin embargo, este negocio tocaría su fin con la construcción del Puente de la Bahía. Construido en sus orígenes para transportar automóviles y ferrocarriles, dinamitó el transporte acuático. En el primer año que estuvo abierto el puente, el servicio de transbordadores perdió más de 3 millones de pasajeros. Pero el servicio ferroviario también decayó. Los trenes locales dejaban de usarse, la gente prefería el automóvil o el autobús, ya que no requerían de vías ferroviarias. Así pues, el puente de la bahía supuso el principio del fin de los trenes interurbanos.

Fuentes:

When Trains Ruled the East Bay, Jeff Swenerton, Oakland Magazine (28/12/2007)

Inauguración del Puente de la Bahía de San Francisco, Historia

El Bay Bridge cumple 81 años sobre la Bahía de San Francisco, Structuralia (13/11/2017)

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