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El movimiento de las sardinas pone la mirada en las elecciones regionales de Italia
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El movimiento de las sardinas pone la mirada en las elecciones regionales de Italia

Los comicios en Emilia-Romaña, bastión de la izquierda, marcarán el futuro del Ejecutivo

Una manifestación del movimiento de las sardinas en Bibbiano, el 23 de enero. | Foto: Serana Campanini (Efe)

En los últimos días de su campaña, Matteo Salvini se subió al escenario en la localidad de Bibbiano, en la región norteña de Emilia-Romaña que este domingo celebra elecciones claves.

Pero como es costumbre desde hace poco más de dos meses, donde llega el líder de la xenófoba Liga Norte llegan las sardinas, un movimiento ciudadano que planta cara al exministro del Interior que ve en estos comicios la posibilidad de forzar elecciones anticipadas a nivel nacional.

La cita electoral, según los últimos sondeos, se prevé muy ajustada entre el partido de Salvini y el Partido Demócrata (PD), en una región que durante décadas, ha sido el feudo del centroizquierda. 

La movilización ciudadana espontánea de las sardinas nació el pasado 14 de noviembre, cuando cuatro jóvenes profesionales de distintos ámbitos lograron convocar por Facebook a 15.000 personas en la plaza mayor de Bolonia, capital de la región Emilia-Romaña.

Una verdadera contramanifestación a Matteo Salvini, que ese mismo día presentaba a su candidata, Lucia Borgonzoni, en un local cercano con una capacidad de 5.000 personas. La corriente, que se concentra principalmente en las ciudades y rechaza el odio y el soberanismo del líder de ultraderecha, se ha extendido a otras partes de Italia e incluso de Europa. 

Apretadas como sardinas

Desde entonces, para protestar contra el discurso racista de Salvini, las plazas de Italia se llenan de personas “apretadas como sardinas”. Simbolizan la cohesión frente a la extrema derecha y rechazan cualquier bandera o signo político en sus protestas. Sin embargo, Salvini los acusa de ser marionetas del PD, que ha tenido simpatía con el movimiento, mientras que los organizadores aseguran que no buscan convertirse en un partido político. 

Hace apenas una semana, la plaza ocho de agosto de Bolonia reunía a 40.000 personas, según los organizadores, al son de Bella Ciao, la histórica canción antifascista italiana. Y el jueves en Bibbiano, la ciudad se dividía en dos. A pocos metros de distancia se reunían por un lado los seguidores de Salvini y por otro, los simpatizantes del movimiento de las sardinas, alrededor de 5.000, según el diario La Repubblica. “Piensa con la cabeza, no con los que gritan más fuerte”, se podía leer en una de las pancartas, una frase de Liliana Segre, senadora italiana superviviente del Holocausto y bajo escolta a sus 89 años por amenazas racistas.

La decisión de organizar en este lugar uno de los últimos mítines de la campaña de la Liga Norte no ha sido fortuita. La localidad ha sido el epicentro de un escándalo mediático que golpea a su principal rival: el Partido Demócrata. La polémica salpica tanto al alcalde de la ciudad como a políticos demócratas y miembros de los servicios sociales por su relación en una retirada injustificada de niños a sus padres que después, eran colocados de manera ilegal en familias de acogida. “Los comunistas son ladrones de bebés”, decía uno de los carteles que llevaba un simpatizante, según recoge la prensa local. Mientras, en el escenario, Salvini entrevistaba a madres en llanto.

Examen al Gobierno

El líder de la Liga Norte espera inclinar la balanza a su favor en vísperas de los comicios. La cita es clave ya que decidirá en parte el destino del Ejecutivo en Roma, en un contexto de gran inestabilidad política. Esta semana, Luigi di Maio dimitió al frente  del Movimiento 5 Estrellas (M5S), el partido que gobierna en coalición con el Partido Demócrata desde agosto después de que la formación populista del M5S  rompiera con la Liga

“Si pierde Salvini será por muy poco”, indica Blas Moreno, codirector y analista en El Orden Mundial a Newtral.es. Los últimos sondeos daban un 46% de los votos al candidato del PD y gobernador de la región Stefano Bonaccini contra 43% para la candidata de la Liga, Lucia Borgonzoni. Los comicios tienen una importancia simbólica ya que si la izquierda pierde en Emilia-Romaña, “Salvini puede decir que la izquierda ni siquiera gana en su propio feudo”, analiza Moreno. Una victoria le permitiría deslegitimar el Ejecutivo y hacer presión para organizar nuevas elecciones nacionales.

El líder de la Liga, Matteo Salvini, en Bibbiano el 23 de enero de 2020. | Foto: Elisabetta Baracchi (Efe)

Por eso, las sardinas ponen la mirada en estas elecciones. “No sé hasta qué punto el movimiento va a seguir siendo relevante”, reflexiona Moreno. Si gana la izquierda, la iniciativa podrá movilizarse en los próximos comicios regionales, señala. 

Este domingo, los habitantes de Calabria también votan y en los siguientes meses será el turno de otras seis regiones. “Una cosa es salir a la calle y otra es votar”, añade Moreno, refiriéndose al éxito del movimiento en otras partes del país, que considera más “reactivo” al triunfo del líder ultraderechista. Al contrario, en Emilia-Romaña, recuerda que ya existe “una base muy contraria a Salvini”.

Mientras la incertidumbre marca la recta final de la campaña, Mattia Santori, de 32 años y portavoz del movimiento, ha anunciado un encuentro nacional de las sardinas para mediados de marzo en Scampia, un barrio de Nápoles. 

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