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El descubridor del mundo en el hemisferio sur
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El descubridor del mundo en el hemisferio sur

James Cook fue un explorador que descubrió valiosos territorios en el Pacífico Sur. Y falleció volviendo de una misión fallida en el hemisferio norte

Captain James Cook(1728-1779). Nathaniel Dance. BHC2628

14 de febrero de 1779. Tal día como hoy hace 241 años fallecía el capitán James Cook, un hombre al que la historia internacional tiene ligeramente olvidado. Para los británicos tuvo especial importancia durante la época de expansión del Imperio Británico, pues fue el descubridor de muchas de las islas del Pacífico, y con ello permitió su conquista.

El interés de Cook por navegar le llegó pronto: en cuanto alcanzó la mayoría de edad se alistó en el puerto de Whitby como aprendiz en cargueros. Y entró en la Royal Navy, la Marina británica, a los 30 años. Participó en la Guerra de los Siete Años (1756-1763) contra Francia en el Nuevo Mundo (la actual Norteamérica). Sin embargo, su etapa dorada comenzó a partir de los 40 años, cuando empezó a realizar expediciones de territorios desconocidos por el hombre.

Exploración por Terra Australis

Su primera expedición sería por el territorio denominado Terra Australis -Ignota- (Tierra Desconocida del Sur), un continente indefinido e imaginario que aparecía en los mapas anteriores a las exploraciones del mismo y que “definía” cómo se suponía que era ese territorio desconocido. Y la misión de esta expedición encabezada por el capitán Cook era salir de dudas sobre este territorio.

La Royal Society, la sociedad científica nacional británica, organizó la expedición y puso al frente a Cook. La misión originalmente consistía en llevar a los miembros de la Royal Society a Tahití para observar desde ahí el paso del planeta Venus por delante del Sol. Después de esto, Cook emprendió una ruta por el sur y suroeste de la Polinesia Francesa, al contrario de sus predecesores, que solían viajar con los vientos favorables. Y así encontró las islas de la actual Nueva Zelanda. Encontrarlas y ubicarlas todas le llevó seis meses.

Después de esto decidió evitar los vientos que le llevarían al Cabo de Hornos y se embarcó en una travesía que cruzaba el Mar de Tasmania hacia la costa oriental australiana, llegando hasta la barrera de coral de Queensland. Allí tomó la arriesgada decisión de cruzar el Estrecho de Torres (entre Australia y Papúa Nueva Guinea), una maniobra muy peligrosa en navegación. El riesgo le pasó factura: el Endeavour (el barco en el que hizo todo este viaje) tocó un espolón de coral, pero pudo llegar a Queensland y ser reparado. Una vez arreglado este problema, decidió volver a Inglaterra pasando por la actual Yakarta para aprovisionarse.

Llegaron entonces las bajas: aunque todos los tripulantes habían conseguido evitar el escorbuto que asolaba a los viajeros en largas travesías, la fiebre mató a 30 miembros y la disentería fue contraída en la isla. Sin embargo, el evitar el escorbuto se consideró un triunfo.

Cuando volvió a Inglaterra, el éxito conseguido en su primer viaje le valió un ascenso a comandante y el encargo de un segundo viaje aún más pretencioso. De hecho, esa expedición de Joseph Banks (principal científico de los enviados por la Royal Society) fue la primera de muchas más por el éxito. Además, incentivó la idea de enviar científicos en expediciones marítimas para ampliar conocimientos de las ciencias. Así pues, se programó la segunda travesía.

Destino: el Antártico

Para esta segunda ruta cambió el Endeavour por un velero, el Resolution, acompañado de otro barco.

Partió en julio de 1772 hacia Terra Australis pero no encontró el supuesto continente. Lo que sí consiguió fue pasar del paralelo 70 sur (es decir, navegó por debajo de la latitud de 70º sur). Explorando el Pacífico cartografió las islas de Tonga y las de Pascua, descubrió Nueva Caledonia y exploró el Atlántico hasta descubrir las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Demostró que todo lo que realmente había de tierra austral eran las masas terrestres de Australia, Nueva Zelanda y todo aquello que pudiera haber más allá de las aguas congeladas de la Antártida.

Cuando volvió a Inglaterra fue ascendido nuevamente, esta vez a capitán, y el haber conseguido que su tripulación esquivase nuevamente el peligroso escorbuto, fue pudo hacer un trabajo de investigación que le valió la medalla Copley de oro. Además, entró en la Royal Society.

La curiosidad mató al gato

Pero Cook aún tenía interés por explorar otro misterio del Pacífico: ¿existía alguna manera de bordear Norteamérica entre el Pacífico y el Atlántico?

En 1776 partió la tercera expedición comandada por Cook, a bordo nuevamente del Resolution pero con otro barco asistente. El resultado fue un fracaso, pues los accesos entre noreste y noroeste no eran transitables para veleros. Y en este viaje Cook falleció. Pero no de frío, ni de escorbuto.

Al abortar la misión de la búsqueda del inexplorable pasaje nórdico, el ya capitán decidió volver, pero haciendo una parada en Hawai. Después de la parada, surgió un conflicto con los indígenas habitantes de las islas: un bote auxiliar había desaparecido. En este conflicto una lanza hawaiana alcanzó a Cook. Y el 14 de febrero de 1779 falleció a causa de ello.

Fuentes:

James Cook, el conquistador de las antípodas, Eugenio Serrano, La Vanguardia (27/10/2018)

Los extraordinados viajes y descubrimientos del capitán James Cook, El País (26/10/1978)

James Cook, Alan John Villiers, Britannica

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