Newtral


Carson Pickett: la construcción de un referente
Siguiente

Carson Pickett: la construcción de un referente

La lateral izquierdo de Orlando Pride es la única futbolista con una discapacidad física en la élite de la liga norteamericana, referencia del fútbol femenino. Compartiendo su historia se ha convertido en referente para niños como Joseph.

Apenas unas décimas de segundo son suficientes para decidir el resultado en un partido de fútbol. Es el tiempo que tarda una portera en reaccionar a un disparo con la punta de sus dedos, o una jugadora de campo en quedarse con la propiedad del esférico en un duelo con la rival. En partidos de alta tensión, en la élite, cualquier detalle físico puede ser determinante.

Pero si algo ha demostrado Carson Pickett es que la inteligencia, el ingenio, la capacidad de superación, pueden imponerse una y otra vez a lo teóricamente establecido. Sin un brazo, la ‘16’ de Orlando Pride no solo es una jugadora más en la Women’s National Soccer League (NWSL), competición de referencia para las mujeres en el fútbol, sino que se trata de una de las mejores defensas de la liga.

A sus 25 años, ya nadie hablaba de Pickett como una futbolista con discapacidad. Pero en el último año, tras una experiencia inspiradora, asumió su rol como referente para niños y niñas que crecen en su misma situación, carentes de espejo que les muestre personas a las que admirar. Pickett disfruta del fútbol, derrocha felicidad y tiene éxito en una plantilla que aglutina a algunas de las grandes estrellas mundiales como Marta o Alex Morgan. Ahora, lo utiliza también en beneficio de los demás.

La lateral de Orlando Pride durante un partido de la liga norteamericana | Mark Thor

“La imperfección es belleza”

En el fútbol, los brazos son esenciales para mantener el contacto con los rivales o protegerse de un impacto, importantes para que los cambios de dirección sean lo más rápidos posibles, y claves en el cuerpo a cuerpo que puede decidir el devenir de una acción. Tom Sermanni, su entrenador, todavía es incapaz de explicar ante estas necesidades dónde radica el éxito de Pickett, pero ambos coinciden en definirla de la manera más simple: “Única».

Nacida en Jacksonville (Florida), desde muy pequeña vivió el deporte en casa. Su madre era jugadora de baloncesto y su padre de fútbol, y con tan solo cinco años comenzó a golpear el balón con los pies. Creció viendo triunfar a Mia Hamm, pero pronto fue consciente de la ausencia de referentes para ella. La educación en casa sustituyó la falta de espejo en el que mirarse. Desterró el «no puedo» de su vocabulario y repitió hasta la saciedad su mantra: «Controla todo lo que puedes controlar». Y un estilo de vida que más tarde reflejó en forma de tatuaje en su único antebrazo: «La imperfección es belleza».

Pickett no saca de banda porque el balón no llevaría la suficiente altura para que el árbitro no señale una falta de saque innecesaria, pero sí lo hace durante los entrenamientos. No se le resiste nada porque así se lo inculcaron en su familia. «Mis padres me mostraron que debía usar esa desventaja en mi beneficio, que debía utilizar lo que Dios me había regalado. Y así lo quiero transmitir a otra gente», explicaba en una entrevista en The Guardian.

La seguridad que tiene en sí misma nunca estuvo tan presente como ahora. En el último año, Pickett vivió dos momentos clave para su carrera. En lo personal, hace una temporada le cambió la vida. Tras un mal encuentro ante Portland, sintió que su equipo había perdido la confianza en ella. Se sentía en mitad del foco, pensaba incluso que alguien podría creer que era inferior a las demás. Al día siguiente, durante el entrenamiento, quería desaparecer. Fue entonces cuando su compañera Sidney Leroux la apartó del campo y se ofreció para entrenar con ella todos los días, el tiempo que fuera necesario. En una charla sobre referentes femeninos, se emocionaba al recordar ese momento clave en su carrera. «Tener a gente alrededor que te apoya y te quiere pese a los errores que cometes es importante. Y esa fue una lección de vida, no solo de fútbol».

Referente para nuevas generaciones

Pocos meses después, era Pickett la que iba a protagonizar su propia lección. En una visita a una organización que trabaja con niños con discapacidad, entendió que su figura podría ser útil para ayudar a nuevas generaciones. Quería usar su ejemplo para ayudar al mayor número de personas e inyectar confianza en quienes sentían una carencia.

En ese camino se encontró a Joseph Tidd, un niño que nació sin brazo, y que en su primer encuentro apenas tardó unos segundos en pasar del gesto de incredulidad a una sonrisa de reconocimiento.

View this post on Instagram

SWEETEST REACTION 💜🧡💜🧡 . . I wanted to share this quick clip from our meeting with Carson the other day. For anyone who has asked “do they really know their different”, just watch this video. . . You can see the moment that Joseph pauses, the look on his face changes…he is thinking hard as he’s studying Carson’s arm. Then the joy that washes over him as he realizes “she’s just like me”. The smile and giggle followed by the unprompted desire to show his arm to Carson. . . This was the moment I love to see when those with a lucky fin connect. We have been lucky enough to see this several times at our lucky fin meet ups with other kids and adults. If you haven’t had a chance to attend a local meet up, go check out the Facebook page for your local chapter for more info. We will be at the Central Florida meet up for those in the Orlando area. . . Here are some pictures from the local news story with Carson on Tuesday. The link to the interview with Joseph and Carson is in our Bio. We even bumped into Bo Outlaw which made for an awesome picture with little Joseph. . . #luckyfinfamily #orlandopride #orlandomagic #booutlaw #tenfingersareoverrated #fox35 #fox35orlando #localnews #locals #heros #mentors #happiness #purehappiness #understand #bond #preciousmoments #heknows #coolarm #joy #giggles #newfriends #centralflorida #proud #limbdifferenceawareness #limbdifferenceawarenessmonth #biggerthansoccer #biggerthanbasketball

A post shared by Joseph Tidd (@tiddbit_outta_hand) on

El fútbol como plataforma

“Controlar lo que puedes controlar” es la máxima de Pickett dentro y fuera del terreno de juego. Sus compañeras nunca le han escuchado decir que no puede hacer algo, y es una actitud que va más allá de su entorno. La ausencia de brazo no podía ser el motivo para no lograr algo, y aunque tenía muchos retos por delante, su trabajo le ha convertido en un referente para niños como Joseph. «El fútbol es mi plataforma. Joseph es tan héroe para mí como yo para él», reconocía. «Es importante idealizar a alguien que es como tú, tener a alguien a quien puedes admirar». Y más allá del fútbol, este es el sueño de Carson.

En un emotivo vídeo de la FIFA, Joseph agradecía su ejemplo a Carson. «Tener una discapacidad, ser especial, seguro que no fue fácil para ti. No tenías un héroe en el que mirarte, como yo. Eres un ejemplo. Estás viviendo tus sueños y demostrando que cómo naces no define en quién te conviertes. Gracias a ti no me veo como alguien diferente, no estoy solo».

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente