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Cáritas Madrid y Barcelona, “desbordados” por las peticiones de ayuda durante la pandemia
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Cáritas Madrid y Barcelona, “desbordados” por las peticiones de ayuda durante la pandemia

Ahora el terremoto es sanitario, pero después vendrá un “tsunami de olas sociales”, advierten desde la organización

Reparto de comida en Madrid | Javier López (Efe)

La crisis sanitaria del coronavirus se está transformando en una crisis social, advierten desde Cáritas Diocesana de Madrid y Barcelona. Es una intuición compartida durante las últimas semanas, en las que se han visto “desbordados”.

Desde la segunda semana de confinamiento, las peticiones de ayuda a estas organizaciones se han triplicado. A Anna Roig, de Cáritas Barcelona, le preocupa que “cuando la alerta sanitaria baje, vendrá una emergencia social”.

En Barcelona recibieron 450 nuevas solicitudes durante la primera semana de abril. “Estamos sobrepasados por la cantidad de peticiones que estamos recibiendo, por teléfono, por mail y por redes sociales, llegan por todas partes”, explica Roig a Newtral.es.

En Madrid la situación es muy parecida, “muchos voluntarios y trabajadores nos insisten en que están al límite de sus capacidades”, cuenta a Newtral.es Javier Hernando, secretario general de Cáritas Madrid.

Las peticiones se han triplicado

De entre quienes han pedido ayuda a la institución desde que se decretara el estado de alarma, “el 40% son personas que nunca hasta ahora habían recurrido a Cáritas”, anuncia la organización en un comunicado.

“Habíamos tenido un recorrido y resulta que esta crisis nos pone contra la pared, nos desajusta y nos cambia el guion. No se puede avanzar si las necesidades básicas no están cubiertas”, explica Hernando que –en su labor- teme que se esté desandando el camino recorrido desde que estallara la crisis de 2008.

Techo y comida

Ya el 8 de abril, Cáritas Barcelona alertaba de que más del 80% de las solicitudes que reciben son para asegurar los gastos de la vivienda, o la compra de alimentos y medicinas. La misma situación se repite en la capital española.

Es el caso de Fany, que siempre ha pagado puntualmente el alquiler, “cada día cinco”, hasta este mes, el de la pandemia. Con el anuncio del estado de alarma llegó la llamada de su empleadora para decirle que, de momento, no podía mantener su sueldo a media jornada en tareas del hogar.  

Y al dividir los gastos del día a día de un matrimonio, dos hijas de tres y cinco años, y un piso compartido; entre el subsidio de su marido, las cuentas no salen. “Gracias a Dios que cada viernes Cáritas me da comida para los cuatro. Me liberan, pienso: ‘ya solo me queda la cena y eso es poco, no hace falta cenar tanto’”, cuenta Fany a Newtral.es.

Desde Cáritas Madrid y Barcelona aseguran que actualmente están haciendo llegar comida a  10.040 hogares en lo que, como en el de Fany, el menú del día es algo que no está asegurado.

La brecha se acentúa

Gran parte de estas familias tienen hijos que, con la suspensión de la educación presencial, “se están quedando fuera del sistema escolar por la falta de acceso a medios, tablets y ordenadores” explica Roig.

El último informe Foessa -publicado antes de la pandemia- ya alertaba de que el 21% de los hogares con menores se encontraban en situación de exclusión social. En este sentido, Cáritas advierte de que el ensanchamiento de la brecha digital aumenta la desprotección. 

Quién piden ayuda

La organización distingue dos grandes perfiles entre las personas que están solicitando ayudas. Por un lado, los que ya estaban recibiendo asistencia, que han visto aumentada su “situación de fragilidad”. 

A ellos se les suma ese 40% de nuevas incorporaciones, “gente que tenía un trabajo o un pequeño negocio familiar, han dejado de cobrar debido a la crisis y no tenían un colchón”, explica Hernando.

Solo en Catalunya hay 699.625 personas afectadas por un ERTE. Bárbara, de Barcelona, es una de ellas, y todavía no ha cobrado no ha cobrado la compensación económica por el cese de actividad del centro comercial en el que trabajaba.  

Dejar de pagar el alquiler

Con un marido que no encuentra trabajo, una hija, y una madre a la que tiene que enviar dinero, Bárbara se pregunta “cómo hace una persona para sobrevivir”.

“He pasado horas y días llamando al teléfono del Ayuntamiento, al SEPE y mandando mails. Aún no me han respondido”, cuenta Bárbara, a la espera de que le confirmen si recibirá la ayuda para el alquiler que ofrece Cáritas.

“Pagamos 600 euros de alquiler, hablé con mi propietaria pero me dijo que no podía bajar el precio. Ella vive de eso”, relata Bárbara. “Es fuerte pensar que hay que dejar de pagar las cosas. Pero si no tienes, cómo lo haces”, concluye.

Bárbara ya conocía la escasez y el confinamiento. Estuvo tres meses encerrada en su casa debido a la situación de conflicto social que que atravesaba su país de origen, en el que trabaja como profesora de arquitectura en una universidad.  

“Mis perspectivas a futuro no son muy buenas, me preocupa muchísimo que haya un rebrote, porque no sé si mi empresa lo va a soportar”, cuenta.

Bárbara vuelve a mirar por la ventana. Esta vez, explica a Newtral.es, lo que le preocupa es que “cada día hay más gente en la calle”, a pesar de que esta crisis –la sanitaria- todavía no está controlada.  

1 Comentario

  • Últimamente he oido que Pablo Iglesias nos va poner el corralito. Me ha indignado, pero de dónde pueden salir estas cosas?

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