Newtral


El bulo que ilustra la desesperación por salir de Grecia
Siguiente

El bulo que ilustra la desesperación por salir de Grecia

Este reportaje continúa la serie a serie de trabajos en los que desde Newtral pondremos la mirada en los efectos de las noticias falsas y los mensajes de odio sobre determinados países o comunidades | RD Congo y el ébola | La criminalización de los MENAS

Todo empezó con mensajes en redes sociales y WhatsApp. «Nos vamos todos a Europa. Que la gente que no tenga papeles vaya a Salónica el 5 de abril a las 10 de la mañana. Quien llega tarde se queda ahí, nosotros no vamos a esperar a nadie«. Otros contenidos decían que la frontera entre Grecia y Macedonia del Norte estaría abierta y que las organizaciones humanitarias ayudarían a cruzar. Resultado: más de 500 migrantes se concentraron en tiendas de campaña improvisadas alrededor del campamento de Diavatá, ubicado a las afueras de la ciudad de Salónica en el norte del país helénico, y la policía empleó gases lacrimógenos para dispersarlos.

«Estaban ambos elementos: que habría una caravana y que la frontera se abriría para que la gente pudiese cruzar«, explica a Newtral Boris Cheshirkov, el portavoz de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados en Grecia (ACNUR).  El llamamiento que se hizo en redes sociales pedía a los inmigrantes y refugiados unirse a la llamada «Caravana del Brillo de la Esperanza» (Glitter of Hope Caravan) y aseguraba que podrían salir de Grecia y seguir con el viaje hacía otros países de Europa.

«Es mentira que vayamos a abrir las fronteras«, aseguró el viernes 5 de abril de 2019 el ministro de migraciones heleno, Dimitris Vitsas en la televisón estatal griega.  El ministro también aseguró que «el 99% de los inmigrantes» congregados en Diavatá habían sido «víctimas de la desinformación» por parte de traficantes. La página web Mobile Info Team, que proporciona desde 2016  información verificada sobre procedimientos de asilo y rutas migratorias, ya había dado alguna información en marzo sobre la caravana. «Una cosa está clara: las fronteras no se abrirán simplemente«, explicaba el equipo que gestiona la página. El primero de abril, la página de Facebook Refugees.Info, seguida por más de 118.000 personas y que brinda información para refugiados con la ayuda de Naciones Unidas, ONGs y gobiernos, informaba sobre los principales rumores alrededor de la caravana. «No, no hay ningún acuerdo oficial para abrir las fronteras«, señalaba.

El movimiento hacia la frontera con Macedonia del Norte partió de todas partes de Grecia. «Empezaron a organizarse desde varias zonas donde hay campamentos para ir al norte. Cuando las autoridades se dieron cuenta de lo que estaba pasando, desplegaron a la policía en las principales estaciones ferroviarias para evitar que más gente se reuniera en Diavatá«, explica a Newtral Christine Nikolaidou, portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones en Grecia. En la estación de trenes de Atenas, la capital, alrededor de cien refugiados bloquearon las vías en señal de protesta porque las autoridades les impedían viajar hacia Salónica. Decenas de trenes nacionales y suburbanos fueron cancelados.

Actualmente, hay alrededor de 70.000 refugiados en Grecia. Miles de ellos se concentran en centros de detención en pésimas condiciones en las isleas de Lesbos y Samos.

Las autoridades griegas pidieron ayuda a la OIM y a ACNUR, que desplegaron agentes para brindar información a los migrantes en los puntos donde se habían reunido y permitirles regresar a las instalaciones de alojamiento. «Debido a la respuesta de las autoridades, el domingo todo había vuelto a la normalidad. Es algo que duró alrededor de 36 horas«, detalló Nikolaidou. Ambas organizaciones coinciden que es la primera vez que ocurre algo similar debido a bulos y rumores, aunque en 2015 y 2016 hubo varios intentos de cruzar la frontera, entre otros en Idomeni.

Actualmente, hay alrededor de 70.000 refugiados en Grecia. La mayoría está en el país desde el cierre de fronteras en marzo de 2016 y desde el pacto entre la Unión Europea y Turquía, que permite a Europa retornar a Turquía a todo migrante que arribe a las islas griegas. Miles de ellos se concentran en centros de detención en pésimas condiciones en las isleas de Lesbos y Samos. El resumen mensual elaborado por Acnur advierte de «centros sobrepoblados» y «malas situaciones higiénicas y sanitarias«.

Uno de los mensajes difundidos por las redes en persa mencionaba el hecho de que Grecia no dispone de medios para satisfacer las necesidades básicas  y acogerlos en condiciones razonables. La noticia falsa de la apertura de fronteras les llevó a movilizarse porque por fin podrían avanzar hacia el norte de Europa. Un bulo que ilustra la desesperación de salir del país.


La criminalización de los MENAS en España
Mañana | El exilio rohingya: el odio que nació de la mentira

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente