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Anhedonia musical específica: ¿por qué hay personas que no sienten placer con la música?
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Anhedonia musical específica: ¿por qué hay personas que no sienten placer con la música?


Sí, hay personas que no sienten sensaciones placenteras al escuchar música. «Estas personas no experimentan placer cuando están escuchando música. En general, la mayoría de la población sí que tenemos esta respuesta de placer», explica a Newtral Noelia Martínez-Molina, investigadora postdoctoral en la facultad de medicina de la universidad de Helsinki y autora de varios estudios sobre el tema. Esta anomalía tiene un nombre: ‘anhedonia musical específica’. 

Es un fenómeno que se conoce desde hace años. Concretamente desde la década de los 90. Una de las primeras veces en las que se describió esta anomalía fue por el caso de un guitarrista amateur que tras una lesión en una zona del cerebro adquirió anhedonia musical específica y dejó de sentir sensaciones placenteras al escuchar o al tocar música.

Una de las investigaciones de Martínez-Molina arrojó conclusiones clasificadoras sobre por qué existen personas con esta anomalía: diferencias en cómo reacciona el cerebro ante los estímulos externos musicales en las personas con anhedonia y en las que no.

Al escuchar música, hay dos componentes cerebrales importantes que entran en juego. El primero es la corteza auditiva -que procesa las características de la música- y el segundo el sistema de recompensa. «Estas dos partes tienen que interaccionar para que una persona experimente placer», explica la investigadora. «Es decir, la parte que está procesando la música tiene que comunicarse con el sistema de recompensa. Entonces es cuando nosotros tenemos esa sensación de placer. ¿Qué ocurre en las personas con anhedonia musical específica? Que esta comunicación está disminuida, es menor, que en personas que no tienen esta anomalía», concluye.

Según explica Noelia Martínez, para uno de los estudios seleccionaron a tres grupos de personas (de 15 participantes cada uno) con diferentes sensibilidades musicales: un grupo con baja sensibilidad (es decir, con anhedonia musical específica), otro con medio y un último con alta sensibilidad. «Con cada individuo realizamos una sesión en el laboratorio en la que registramos su respuesta electrodérmica (sudoración de los dedos) mientras escuchaban un extracto de música de un minuto y evaluamos la posible presencia de amusia o anhedonia general», explica. «Además, después de cada melodía, tenían que indicar cuánto les había gustado, cuál era su familiaridad con ese extracto musical, la valencia y activación fisiológica así como el número de chills (escalofríos) que habían experimentado», relata la investigadora.

La prueba demostró que, «cuando escuchaban música, la respuesta electrodérmica (es decir, la sudoración de los dedos) y el ritmo cardíaco de los individuos con anhedonia musical no se veían afectadas». Por lo tanto, «había una respuesta fisiológica de estos individuos que corroboraba de forma objetiva su juicio personal de baja sensibilidad a la música, a pesar de que estos sujetos podían reconocer con normalidad las emociones transmitidas por la música y no tenían problemas de amusia (dificultades para procesar la música) o anhedonia general (incapacidad de sentir placer)».

Esta prueba la hicieron comparando los estímulos musicales con otro estímulo diferente -en este caso, un juego en el que podían ganar dinero real-. Demostraron que individuos con baja sensibilidad a la música tenían menor actividad y flujo de información entre las redes corticales auditivas y las del sistema de recompensa cuando escuchaban música que cuando ganaban en el juego de apuestas.

La pregunta del millón puede ser si esta diferencia individual que impide sentir placer al escuchar música se puede revertir. «Podría ser que con una clase de apreciación musical estas personas fueran capaces de traducir lo que están escuchando, aprender a apreciar la música y, de esa manera, su sistema de recompensa fuera capaz de hacer lo que otras personas de forma automática somos capaces de hacer: hacer predicciones de lo que viene a continuación, qué nota va a venir y entonces eso genera una serie de sorpresas que hace que tengamos esta respuesta de placer». 

1 Comentario

  • Hola, primero de todo felicidades por su trabajo, yo tengo anhedonia musical específica innata y siempre veo interesante aprender un poco más sobre ella.

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