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Iñaki Urdangarin podrá salir de prisión para, según el juez, evitar «su desocialización»
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Iñaki Urdangarin podrá salir de prisión para, según el juez, evitar «su desocialización»

El cuñado del Rey podrá salir dos veces a la semana de la prisión de Ávila para realizar un voluntariado en Madrid para evitar la «desocialización» que comporta la soledad de un interno.

El juez de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Castilla y León, Florencio de Marcos, ha concedido un permiso a Iñaki Urdangarin, en prisión por el caso de corrupción Nóos, a abandonar la prisión varios días a la semana para realizar voluntariado [puedes leer el auto del juez completo aquí].

¿En qué consiste el permiso?

Las salidas autorizadas por el juez de Vigilancia Penitenciaria de Castilla y León a Iñaki Urdangarin consistirán en acudir dos días a la semana, durante ocho horas cada uno, a una Institución religiosa para llevar a cabo una labor de voluntariado en Madrid y evitar así la «desocialización» que comporta la soledad del interno.

Urdangarin trabajará con personas con discapacidad y el juez enmarca esta labor «en el concepto de justicia restaurativa, una forma de reparación a la sociedad». «En el ámbito de la delincuencia económica, cuyo eje es el egoísmo, el afán desmedido de lucro, además del desprecio al interés comunitario, la toma de contacto con la vida real, con los problemas de los demás, coopera a generar un elemento de conciencia de la trascendencia de la propia conducta delictiva», destaca.

¿Por qué le conceden el permiso?

Urdangarin formuló un recurso fiscal para poder abandonar la prisión para hacer voluntariado. Ahora el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 1 de Castilla y León ha determinado que las condiciones de cumplimiento de la pena del ex duque de Palma no puede ser un elemento de desestructuración de la persona. «Ello casaría mal no ya solo con la finalidad de aquélla, sino que incluso, yendo más allá, chocaría con las más elementales normas de humanidad que deben inspirar el cumplimiento de las penas», defiende el auto.

Esto se debe a que Urdangarin se encuentra en una situación de aislamiento en la prisión, que el juez resalta que «no es fruto de su elección sino decisión de la autoridad penitenciaria». Urdangarin es el único recluso del módulo masculino de la cárcel de Brieva (Ávila) por motivos de seguridad y carece de relación con otros reclusos, por lo que su vida social se limita a las visitas de sus familiares.

El auto prosigue indicando que el aislamiento como forma de cumplimiento de la pena «está proscrito» en la normativa internacional, Reglas Mínimas Penitenciarias del Consejo de Europa, y en la legislación nacional penitenciaria, «si bien cabe recurrir a él en orden a preservar la vida e integridad de los internos, de ahí la legalidad de la decisión adoptada por la Administración». Y explica que  las situaciones de aislamiento continuado «afectan con especial intensidad a psiquis del sujeto es algo más que una mera intuición».

Así, el permiso se aprueba bajo el amparo del artículo 117 del Reglamento Penitenciario, que permite a los reclusos en segundo grado con «baja peligrosidad social» acudir regularmente a una institución exterior «para la realización de un programa concreto de atención especializada, siempre que éste sea necesario para su tratamiento y reinserción social». Además, el recluso no debe ofrecer riesgos de quebrantamiento de condena.

¿Qué grado penitenciario tiene?

Urdangarin tiene el segundo grado penitenciario. De hecho, que le permitan realizar estas salidas no implica, según asegura el auto, que tenga efecto sobre su grado. Los grados penitenciarios se estructuran en primero, segundo y tercero. Cuanto más alto el número, menos restrictivo el grado. Así el primero se corresponde con un régimen en el que las medidas de control y seguridad son más restrictivas, conocido como régimen cerrado. El Segundo Grado es el régimen ordinario y el Tercer Grado coincide con el régimen abierto, en cualquiera de sus modalidades, según explica la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.

El segundo, el que actualmente tiene Urdangarin, el trabajo y la formación tienen la consideración de «actividad básica en la vida del centro». En este tipo de régimen la seguridad, orden y disciplina tienen su razón de ser y su límite en el logro de una convivencia ordenada. Por norma general el segundo grado, que es el régimen más común, se le suele conceder a todos los presos, excepto si son muy peligrosos o en circunstancias excepcionales. Es el paso previo al tercer grado, cuando ya le concederían derechos para salir.

Urdangarin tiene su horario para salir al patio, de comidas, de conducta y tiene ocho horas de descanso nocturno además de un mínimo de dos horas para poder dedicarlas a asuntos propios, según recoge el Reglamento Penitenciario.

¿Se trata de un permiso recurrente?

El auto explica que solo en otras tres ocasiones anteriores la Administración Penitenciaria se ha encontrado en la tesitura de tener que recurrir a «tan excepcional medida permanente». Se trataba de dos penados que en su día tuvieron altas responsabilidades en la Seguridad del Estado: dos casos en el Centro Penitenciario de Ávila y uno en el Centro Penitenciario de Segovia.

El auto recuerda que las decisiones adoptadas en cada caso fueron diversas en consideración a la situación de cada penado concurrente. «En el primero de los supuestos se mantuvo el régimen de vida durante todo el cumplimiento por el riesgo de fuga. En el segundo, al tratarse de una condena de escasa entidad, se procedió a la progresión del penado al tercer grado en un plazo prudencial», explica.

En el tercer caso, un penado que contaba con una condena más elevada que la de Urdangarin «y con la responsabilidad civil derivada de su delito pendiente de satisfacer», se optó por la aplicación del régimen de flexibilidad del art.100.2 del Reglamento Penitenciario, lo que le posibilitaba salidas de unas horas a su domicilio varios días a la semana.

¿Por qué está en la cárcel?

Iñaki Urdangarin está condenado por el Tribunal Supremo por malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias. a cinco años y diez meses por el caso Nóos. Este caso de corrupción investigaba el desvío de fondos públicos del Gobierno balear al Instituto Nóos, presidido por el marido de Cristina de Borbón y gestionado por su exsocio, Diego Torres, al que conoció en la escuela de negocios ESADE.

Los magistrados consideran que Urdangarin se valió de su «situación de privilegio» como «consecuencia de su matrimonio con una hija de quien era entonces jefe del Estado», el Rey emérito Juan Carlos I, para obtener entre 2005 y 2006 contratos a favor del Instituto Nóos por parte del Gobierno balear.

Fuentes:

  • Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)
  • Boletín Oficial del Estado (BOE)
  • Ministerio del Interior

1 Comentario

  • Creo que os equivocais. El art. 117 sería de aplicación si el que recibiera el tratamiento fuera de la prisión fuera él, pero no es el caso. En este caso el artículo aplicable es el 100.2 en el que el interno hace un régimen de vida diferente al que le corresponde, es decir, está clasificado en segundo grado pero ciertos días hace vida de tercer grado.

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