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No, el final del periodo de sesiones del Congreso no haría que el estado de alarma dure hasta octubre
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No, el final del periodo de sesiones del Congreso no haría que el estado de alarma dure hasta octubre

El estado de alarma tiene un periodo de vigencia acotado, la Diputación Permanente controla al Gobierno cuando no hay periodo de sesiones y, además, el presidente ya ha pactado que la solicitud de la quinta prórroga será solo para 15 días

Un nuevo bulo difundido en redes alerta del peligro que tendría extender un mes más el estado de alarma porque conectaría con el final del periodo de sesiones del Congreso y haría que las decisiones del Gobierno se extendieran hasta octubre sin convalidación de la Cámara. 

La cadena dice así: “Para los que sigan pensado, por una u otra razón, que se debe apoyar, en su caso, la prolongación del estado de alarma hasta el día 30 de junio próximo, bien directa o indirectamente, recordad que el día 30 de junio acaba el período de sesiones, es decir, que en teoría hasta octubre no se volvería a iniciar; además el día 30 de junio, como todos los martes, hay consejo de ministros; que quiere decir esto, que el próximo día 24 sería el último debate sobre esto en el Congreso, y que además, todo lo que se decidiera el martes 30 de junio tendríamos que tragarlo hasta octubre, es decir, Reales Decretos que no se podría convalidar; para que veáis que es más importante de lo que parece. ESE ES EL TRANSFONDO”.

Pero es falso: el estado de alarma tiene un periodo específico de vigencia que se publica en el BOE con cada prórroga, por lo que, aunque no haya actividad en el Congreso, no se podría alargar más allá de ese plazo sin una nueva aprobación parlamentaria. Tampoco las medidas vinculadas al estado de alarma, que decaerían con él.

Además, la Diputación Permanente vela por los poderes de la Cámara cuando ésta no esté reunida y puede convocar una sesión extraordinaria del Congreso, como establece el Reglamento.

La Constitución también establece que “no podrá procederse a la disolución del Congreso mientras estén declarados algunos de los estados comprendidos en el presente artículo, quedando automáticamente convocadas las Cámaras si no estuvieren en período de sesiones. Su funcionamiento, así como el de los demás poderes constitucionales del Estado, no podrán interrumpirse durante la vigencia de estos estados” (art. 116.5).

En cualquier caso, el presidente ya ha pactado con Ciudadanos que la nueva prórroga que solicite sería de 15 días y no de un mes, como había anunciado en la rueda de prensa del pasado 16 de mayo.

El papel de la Diputación Permanente

Aunque en julio y agosto no haya sesiones, no quiere decir que el Ejecutivo no esté controlado por el Congreso, porque la Diputación Permanente queda a cargo (art. 57 del Reglamento), como indica Alejandro Torres, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Pública de Navarra. “Su función básica es velar por los poderes de la Cámara cuando esta no se encuentra reunida. Lo que hace básicamente en este periodo es convalidar los reales decretos leyes”. 

Torres explica que si hubiera nuevas prórrogas “tendrían que ser aprobadas por la Diputación Permanente”, que es el instrumento de control político al Ejecutivo establecido por la Constitución para los periodos en los que no hay sesiones.

Es más, “siempre cabe convocar plenos extraordinarios si lo pide el Gobierno, la Diputación Permanente o la mayoría de los miembros del Congreso. Hay instrumentos de control suficientes para controlar al Ejecutivo. No iríamos nunca a un limbo de falta de control”, añade el experto.

La actual Diputación Permanente está compuesto por 66 diputados y 64 vocales suplentes con una representación proporcional de los distintos grupos parlamentarios. Entre ellos, figuran dirigentes de todos los partidos de la oposición y del Gobierno, como Pablo Casado, Santiago Abascal, Inés Arrimadas, Aitor Esteban, Pablo Echenique, Adriana Lastra e Íñigo Errejón, entre otros.

El antecedente de 2010

En 2010, la huelga de los controladores aéreos también condujo a la declaración de un estado de alarma el 4 de diciembre “para la normalización del servicio público esencial del transporte aéreo”, como lo recoge el BOE.

En ese caso, el estado de alarma se declaró por 15 días, como establece la Constitución, y se convocó una sesión extraordinaria del Congreso para aprobar la prórroga, que se publicó en el BOE el 18 de diciembre. En la publicación se puede leer: “Ha sido, sin duda, una medida eficaz en cuanto que ha provocado que, tras su proclamación, los controladores se reincorporaran al servicio y, bajo la dirección del Ejército del Aire, lo hayan venido prestando en condiciones de normalidad”. Además, la prórroga fue de un mes, “hasta las 24 horas del día 15 de enero de 2011”.

Extender el periodo de sesiones

El diputado de VOX, Iván Espinosa de los Monteros, también hizo alusión a este cruce de fechas durante la entrevista que dio a Los desayunos de TVE, en la que señaló que “ahora, además, quieren prolongar durante un mes más, de esta manera ya conectando con el periodo inhábil del Congreso, julio y agosto, y por tanto no tener que venir a dar explicaciones al Congreso si no quisiera el Gobierno hasta pasado el verano, septiembre u octubre”.

Pero la función de la Diputación Permanente es ejercer las competencias del Congreso en ese periodo inhábil, por lo que “eventuales prórrogas sucesivas tendrían que ser aprobadas por la Diputación Permanente”, remarca Torres.

No obstante, PP, Vox y Ciudadanos ya han pedido que se extienda el periodo de sesiones a julio y agosto.

Normalmente, las Cámaras se reúnen en dos períodos ordinarios de sesiones: de septiembre a diciembre y de febrero a junio. Mientras tanto, la Diputación Permanente queda a cargo de velar por los poderes de la Cámara cuando no está reunida y puede convocar al Congreso en una sesión extraordinaria, como se establece en la Constitución (art. 73).

Fuentes:

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