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Maroto: “Aznar llevaba en su programa que dos hombres se pudiesen casar y dos mujeres también”
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Maroto: “Aznar llevaba en su programa que dos hombres se pudiesen casar y dos mujeres también”

Las propuestas del partido ultraderechista Vox tras lograr representación en el Parlamento de Andalucía han vuelto a poner el foco en derechos sociales consagrados como el matrimonio entre personas del mismo sexo, aprobado en España en 2005 y que contó con el respaldo del Tribunal Constitucional. Ahora, 14 años después de su aprobación, el Partido Popular trata de defender que su postura entonces no era contraria a este derecho pese a que fue quien presentó un recurso por su posible inconstitucionalidad.

En una entrevista en Espejo Público, fue el vicesecretario Nacional de Organización del PP, Javier Maroto, quien defendió esta postura: “Aznar llevaba en su programa electoral que dos hombres o dos mujeres se pudieran casar (…) Los mismos derechos que una pareja heterosexual.”. Un argumento que ya había usado días antes en laSexta Noche. Y que es FALSO.

En primer lugar, José María Aznar nunca llevó en su programa electoral la unión entre personas del mismo sexo. La primera vez que aparece alguna referencia de este tipo en un programa electoral del PP es en 2004, con Mariano Rajoy como candidato.

Entonces, los populares incluyeron el compromiso de promover “una ley reguladora del contrato de unión civil estable, inspirada en los principios de libertad, seguridad jurídica y respeto a la intimidad, que ampare las situaciones de las personas que quieran formalizar su convivencia, estableciendo los efectos jurídicos que deseen atribuir a la misma”.

El PP pretendía así regular las parejas de hecho (de igual o distinto sexo) mediante una nueva institución civil distinta del matrimonio, “la unión civil estable”, y sin concretar si ésta supondría igualar los derechos de una y otra institución. No podemos saber, por tanto, si esa ley equipararía los derechos de la unión civil estable a los del matrimonio, pero sí podemos conocer la postura que el PP había mantenido en sus 8 años de Gobierno: los populares rechazaron todas las iniciativas que buscaban regular a nivel estatal las uniones homosexuales y asegurarles el acceso a algunos derechos básicos (herencia, pensión, acceso a la sanidad).

Además, después de perder las elecciones generales de 2004 y de llevar en su programa esa propuesta poco concreta, finalmente apostó por «regular jurídicamente las nuevas formas de convivencia que no respondan al matrimonio convencional” en su ponencia ‘Comprometidos con las personas’ del XV Congreso del partido, pero siempre dejando fuera el derecho a adoptar que sí tienen los matrimonios. Por tanto, en ningún caso pretendía equiparar la unión de homosexuales a la del matrimonio.

En lo que respecta a Aznar, en 1997 presentó en el Congreso una ley para regular las uniones civiles por medio de un contrato, que la oposición rechazó por no equiparar a esas parejas de hecho con los matrimonios. El entonces portavoz del PP en la Comisión Constitucional del Congreso, Jorge Trías, explicaba que la ley contemplaba todo tipo de convivencias: desde la de amigos que comparten piso, hasta la de dos ancianos o familiares que conviven bajo el mismo techo. «La consanguinidad no es impedimento para el contrato civil«, señaló.  De hecho, la ley estaba inspirada en “la libertad, en la garantía del Estado de Derecho que es la seguridad jurídica y en el derecho fundamental de los ciudadanos a la intimidad”: no había ninguna mención a la igualdad.

Derecho al matrimonio

Más allá de esto, lo que está claro es que el PP no proponía que dos personas del mismo sexo se pudieran “casar”, como señala Maroto, porque «casarse» es acceder al derecho constitucional al matrimonio y no crear una institución nueva ad hoc.

Esto ya supone un error de inicio: lo que hizo Zapatero fue reconocer el derecho constitucional al matrimonio a las parejas del mismo sexo, y eso no podía hacerlo una ley de «unión civil», que crearía una institución civil nueva en todo caso, pero no lo equipararía al matrimonio.

Desde Newtral, hemos contactado con el equipo de prensa de Javier Maroto y seguimos a la espera de respuesta o aclaración.

En cualquier caso, las diferencias entre la propuesta del PP y la ley que finalmente acabó aprobando el PSOE y el PP llevó ante el Tribunal Constitucional no se trataba solo del nombre, de llamarlo o no matrimonio.

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