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La gran conspiración de la música: ‘Faul’ McCartney mató a la Morsa
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La gran conspiración de la música: ‘Faul’ McCartney mató a la Morsa

La música no es ajena a los Fakes. El más famoso es quizá el que dice que Paul McCartney murió en 1966. Un agente, de nombre Maxwell, habría avisado al resto del grupo del fallecimiento. Y así empezó el bulo…

6 de febrero de 1958. George Harrison se integra en un pequeño grupo de Liverpool llamado The Quarry Men. En él se encuentran dos jóvenes británicos: John Lennon y Paul McCartney. A partir de este pequeño grupo, surgiría la banda sin la cual no se entiende la música pop: The Beatles.

El nombre del grupo se cambió en 1960, cuando viajaban hacia Hamburgo. Ahí llegaría Ringo Starr, y algunos más, pero ya estaba el cuarteto original. El grupo gozó de una fama imparable durante la década de lo 60, hasta que se separaron y continuaron por separado; hacía tiempo que ya no eran los mismos. Particularmente, fake news mediante, en el caso de uno de ellos.

En noviembre de 1966, Paul McCartney, tras una discusión con el resto de integrantes del grupo, sufrió un accidente de tráfico que acabó con su vida… Un rumor sin base que fue demasiado lejos y terminó siendo toda una historia. Un agente del MI5, Maxwell – algunos afirman que se trataba de Maxwell Smart, más conocido como “Superagente 86” – informó a la banda del fallecimiento del bajista. Sin tiempo para el dolor y los ritos, discográfica y conjunto acordaron sustituirlo sin anunciar nada a nadie.

De esta manera, nacía el mito. La Morsa era el bulo y Paul era ya historia.

William, Shears, Billy… “Faul”

El engaño se desveló el 12 de octubre de 1969 durante un programa de radio en Michigan. Russ Gibb, un DJ canadiense, aprovechaba los espacios entre canciones para charlar con algunos oyentes. En una de esas, un joven llamado Tom le dijo, sin mediar palabra antes, que “Paul está muerto”.  “Escucha Revolution 9 al revés y verás que se dice con claridad turn me on, dead man”.

A partir de entonces, se sucedieron decenas de artículos, e incluso algún libro y documental, que aportaban pruebas de que “Faul” (la unión de fake y Paul) estaba vivo y era McCartney el muerto. Pero lo primero era lo primero, ¿si había muerto en 66 quién tocaba el bajo?

El fake (que tiene hasta nombre propio: La morsa era Paul) dice que The Beatles necesitaban un par de manos, que supieran tocar, y algún parecido físico que la medicina pudiera perfeccionar. De un concurso de imitadores salió William Campbell. También se llamaba Billy Shears. Incluso, podía llamarse William Shears Campbell. Buffalo Bill ya estaba cogido. Estuvo a una letra de ser un magnate estadounidense que aprendió a tocar el bajo en la Torre Sears en Chicago. Aunque este último fue inaugurado en 1973, así que sería algo complicado. El nombre lo habría desvelado el mismo en la canción Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band: “Así que déjenme presentarles al inigualable Billy Shears”.

¿Otra supuesta prueba? En 1967, Brian Epstein, mánager de The Beatles no puede con ese peso sobre su conciencia. La muerte de Paul fue demasiado para él y llevaban un año con el engaño. Amenazó a la banda y a la discográfica con desvelar la mentira, con cumplir con su conciencia… algo que no podían permitir. Apareció muerto ese mismo año. El fake conecta esa muerte con el presunto reemplazo de Paul.

Paul no era un león marino

¿Sabíais que la morsa, en la cultura vikinga, es una señal de mal augurio que previene de la muerte? Si la respuesta es no, quizás la compartas con los integrantes de The Beatles. En 1967 (mismo año del fallecimiento de Brian Epstein), los Fab Four sacan al mercado el álbum Magical mystery tour, un disco, y una película, en el que los músicos trataban de buscar quién era la morsa. Quién estaba muerto.

La Morsa era John Lennon. Así lo cantaba en la canción I am the walrus (Yo soy la morsa) Pero él, por aquel entonces, estaba muy vivo. McCartney, “Faul”, aparecía en algún momento vestido de militar con el cartel “Yo era tú”, una prueba irrefutable -dice el bulo- de que, en algún momento, Billy o William o Buffalo Bill fueron el sustituto del bajista zurdo. No solo las portadas de los discos e imágenes promocionales indicaban la muerte del músico, también muchas de las letras de las canciones de The Beatles.

Para añadir más confusión, un año después, en el celebrado Álbum Blanco de la banda, John cantaba: «La morsa era Paul». Es un verso de la canción Glass Onion, y otra prueba más, según la conspiranoia, de la muerte de McCartney.

Algunos versos de Good morning destapan el secreto al describir la muerte: “Nada que hacer para salvar su vida”. Aunque el más explícito se encuentra en A day in a life: “Se voló la cabeza en un coche / No se dio cuenta de que el semáforo había cambiado”. Todo esto lo descubrió Tim Harper quien, en 1969, había firmado un artículo en el periódico de la Universidad de Drake titulado ¿Está muerto Paul McCartney?.

Una portada y “juro que estoy vivo”

Pero todo era una broma. Un chiste de Tim Harper, según él mismo admitió en varias ocasiones, que fue demasiado lejos. El tema apareció en medios, documentales y libros que aspiraban a demostrar la muerte de Paul y el nacimiento de “Faul”. “Era solo una broma. Cuando escribí la historia sabía que no era cierto”, confesó Harper. Aunque ya era demasiado tarde.

En noviembre de 1969, en el tercer aniversario de su supuesta muerte, la revista Life – entonces una de las más importantes a nivel mundial – dio la exclusiva: “Paul continúa vivo”. La portada, en blanco y negro, la protagonizaba McCartney y su familia cerca de su casa. “Juro que estoy vivo y nada preocupado de mi muerte. Pero si estuviese muerto, yo sería el último en saberlo”, llegó a decir el bajista.

En 1993, como homenaje a su muerte ficticia en 1966, Paul McCartney sacó un disco en directo titulado Paul is live imitando la portada de Abbey Road. En esta ocasión, se aseguró de que la matrícula del escarabajo que aparecía en segundo plano fuera “51 IS”, que vendría a significar que tenía 51 años. En Abbey Road, en la matrícula de ese coche, se leía: 28 IF. Tendría 28 años. Otra prueba irrefutable, según los defensores del bulo, de la muerte de McCartney.

De esta manera, el Superagente 86, Billy o William y el irreconocible Tom que entró en la radio de Michigan eran la Morsa. Había muerto antes de nacer, y Paul McCartney no tuvo un renacer. Tan solo fue una broma repetida demasiadas veces. Y el bajista es uno de los dos beatles que siguen vivos en la actualidad.

Fuentes

  • La cara oculta del rock: El extraño caso de la muerte de Paul McCartney (primera y segunda parte), de Hector Sánchez en Efe Eme.
  • Paul McCartney is Dead: Music’s Most WTF Conspiracy Theories, Explained, en Rolling Stones.
  • How Russ Gibb (almost) killed Paul McCartney, en Detroit News.
  • Paul McCartney lleva 50 años muerto, en Vanity Fair.
  • Paul McCartney está realmente muerto: El último testamento de George Harrison, documental.
  • El rock es una leyenda urbana, en El Mundo.

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