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La dieta alcalina no cura ni refuerza el tratamiento contra el cáncer
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La dieta alcalina no cura ni refuerza el tratamiento contra el cáncer

Una de las múltiples informaciones falsas que circulan en redes sociales aseguran que una dieta o un «entorno alcalino» puede reducir el riesgo de cáncer. La dieta alcalina establece que hay que comer alimentos que reducen los niveles de ácido en el cuerpo porque generan cáncer. Es falso. Estas supuestas “dietas anticáncer”, jamás pueden sustituir a los tratamientos convencionales del cáncer, como la radioterapia, la quimioterapia o la cirugía.

Las informaciones que circulan se basan en la hipótesis de Otto Warburg, científico alemán que no ganó el Nobel de Medicina en 1931 por “el descubrimiento de la causa del cáncer” sino por su descubrimiento de la naturaleza y el modo de acción de las enzimas respiratorias. La hipótesis de Warburg es una suposición sobre el origen del cáncer, pero nunca ha relacionado cierto tipo de alimentación con el fin de la enfermedad.

Según los artículos que citan a este científico, se puede contrarrestar el cáncer a través de la alimentación y convirtiendo nuestro cuerpo en un “entorno alcalino”, con “menos ácido” ya que “las células cancerosas se desarrollan esencialmente en un ambiente ácido”. La afirmación es falsa. “Los mecanismos por los cuales las células normales tienen problemas en su mecanismo de replicación y llegan a ser células tumorales está aún bajo mucha investigación”, asegura Sebastián Del Busto, médico especialista en medicina preventiva y salud pública de la Asociación Española contra el Cáncer. Además, según explica, no se puede decir que el cuerpo en general es ácido. Más bien, tira a alcalino. “Generalizar de esta forma y decir que nuestro cuerpo es ácido es equivocado”, asegura, precisando que el pH en la sangre está entre 7.35 y 7.45.

Los artículos suelen citar a varios estudios científicos como fuentes, como por ejemplo del instituto de investigación del cáncer de Reino Unido o publicados en la biblioteca nacional de medicina de Estados Unidos. Aunque sean estudios científicos válidos, no son suficientes para poder afirmar que una dieta o un entorno alcalino puede matar al cáncer.  De hecho, en el artículo del instituto de investigación del cáncer de Reino Unido, que es del 2012, se especifica que el equipo «planea ahora continuar este trabajo con la elaboración de estudios adicionales» y pone en cuestión el hecho de que pueda ayudar a conseguir nuevos tratamientos contra la enfermedad. Por otro lado, el propio artículo publicado en la biblioteca nacional de medicina de Estados Unidos establece en sus conclusiones que la relación entre el riesgo de cáncer y la acidosis por la dieta es una «relación causal mal definida».

Volviendo a la pieza que estamos verificando, estos tipos de textos recomiendan comer alimentos como frutas frescas, verduras y reducir el consumo de carne roja, productos lácteos, azúcar y granos refinados. También es común proponer el consumo de zumo de limón y bicarbonato de sodio para reducir estos supuestos niveles de acidez. Pero como explica Julio Basulto, nutricionista y autor del libro Dieta y Cáncer, no hay ninguna prueba en la literatura científica que indique que la dieta influye en el pH o que una dieta supuestamente alcalina ayude, prevenga y matice los síntomas del cáncer. Por lo tanto, “hay que alejarnos de ella porque puede desequilibrar la alimentación”, afirma. “Si pudiésemos regular el nivel de pH con las dietas sería peligroso, porque alterar solamente en un punto el pH del cuerpo te puede llevar al otro barrio. Puede poner en peligro la salud de una persona con cáncer”, agrega. El Instituto estadounidense para la investigación del cáncer también señala que estas afirmaciones se oponen a todas las investigaciones que existen sobre el proceso químico del cuerpo humano.

La Asociación Española contra el Cáncer indica que una dieta basada en verduras, frutas, legumbres y cereales integrales es una dieta saludable que contribuye a disminuir el riesgo de cáncer. Pero es precavida al hablar de las carnes rojas. “En 2015, la OMS, a través del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, dijo que las carnes procesadas (embutidos) incrementaban el riesgo de cáncer de colon”, recuerda el doctor Del Busto. En una serie de estudios, la recomendación general era moderar el consumo de carnes rojas, pero “eso no significa que hay que dejar de consumirlas, sino que un consumo alto de carnes rojas puede traer ciertos riesgos por la salud, pero esto aún está en estudio”.  La recomendación es siempre la misma: balancear la alimentación y tener un hábito de vida saludable.

Noticias falsas como forma de publicidad

El observatorio salud sin bulos, una iniciativa que ayuda a detectar rumores falsos sobre salud, señala tres objetivos a la hora de crear un bulo en este sector. Entre ellos, “ocultar el interés real de quien lo lanza. Estas noticias falsas tienen muchísima publicidad, se genera este contenido para atraer a las personas a ciertas dietas, ciertos tratamientos y ciertos médicos que no lo son”, critica el doctor Del Busto.

Fuentes

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