Newtral


El origen de los ‘fakes’ marcianos
Siguiente
La próxima misión plantea que ya plantea la NASA con el Mars 2020 rover plantea ambas inquietudes. Por un lado buscar restos de vida antigua, ya que será la primera nave espacial en recolectar muestras de la superficie marciana, almacenándolas en tubos que podrían devolverse a la Tierra en una misión futura. Y lo segundo, porque busca allanar, literalmente, el camino para la exploración humana de Marte. La construcción del Mars 2020 rover se puede seguir en directo a través de su canal de Youtube. 

El origen de los ‘fakes’ marcianos


Un error en la traducción de la obra del astrónomo Giovanni Schiaparelli alimento las especulaciones sobre la existencia de vida inteligente en el planeta rojo.

Canales de Marte Giovanni Schiaparelli 1890 / Flickr

5 de septiembre de 1877. El astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli empieza a diseñar el primer mapa detallado de Marte. Una incorrecta traducción al inglés de su investigación motivó numerosas historias sobre la posibilidad de que existiera vida inteligente en el planeta. Entre ellas, el famoso radioteatro de 1938 de Orson Welles inspirado en la novela de La guerra de los mundos. 

Mucho antes de que Giovanni Schiaparelli o cualquiera de nosotros naciera, hace 4.000 años, ya se sabía que Marte existía. Lo que después se llamaron “los canales de Marte”, una especie de marcas sobre la superficie roja oxidada del planeta, se habían visto en los cielos de Egipto en esa etapa como consecuencia de los movimientos del propio planeta. Pero incluso entonces otros habían observado al astro con anterioridad, como los antiguos romanos que llamaban a su dios de la guerra con este nombre. Así pues, cuando Schiaparelli empieza a diseñar el primer mapa detallado de la superficie de Marte, no descubre, como tal, nada nuevo. El italiano se limitó a observar una especie de red con estructuras lineales del astro desde el observatorio de Brera, en Milán, anotar lo que veía y después mostrarlo en su mapa. 

Las notas de la investigación de Schiaparelli se difundieron años más tarde. Al traducirlo al inglés, entre otros idiomas se cometieron errores que llevaron a especular sobre la posibilidad de vida marciana. En concreto, la polémica surgió de la traducción del término italiano “canali”, que en inglés se puso como “canals”, que supone la creación de forma artificial de los “canales” que el astrónomo había observado, en vez de “channels”, que habría sido más adecuado puesto que se entiende que los “canales” también podían haber surgido de una conformación natural del terreno, como el Canal de la Mancha. 

Schiaparelli no fue el primero en notar esas marcas sobre las superficie de Marte ni tampoco el primero en utilizar el término “canal” en la astronomía, aunque no con el mismo fin. En 1858 Angelo Sechhi, también italiano y director del Observatorio del Colegio Romano, en su afán por la toponimia del planeta designa la palabra, concretamente “Canal Atlántico”, al conjunto de canales que veía que dividían el planeta en dos hemisferios, en similitud con la Tierra.

Imaginación y marcianos

A raíz de la traducción de las notas de Schiaparelli, se intensificaron las discusiones sobre la posible vida en Marte; hecho que se repetiría también en 1892 y 1909 consecuencia de la cercanía del planeta rojo a la Tierra. Como la propia NASA indica, “ningún otro planeta ha capturado nuestra imaginación colectiva como Marte”. 

La polémica fue alimentada por el intercambio de informes y documentos de todo tipo entre científicos y astrónomos de finales del XIX y principios del XX. Uno de los defensores más destacados de la vía artificial de los canales fue el estadounidense Percival Lowell, quien expuso sus observaciones y teorías en tres libros: Mars (1895), Mars and its Canals (1906), y Mars As the Abode of Life (1908). Pero no fue el único, destaca también el astrónomo francés Camille Flammarion que según indica una publicación de 4 de septiembre de 1882 del Manchester Guardian, “si estos canales son auténticos, no parecen naturales, y aparecen más bien debido a las combinaciones de razón, y para representar el trabajo industrial de los habitantes del planeta”.

En este contexto, en 1898 H.G. Wells publica su novela La Guerra de los Mundos, donde marcianos invaden la Tierra y acaban vencidos por la propia naturaleza de la Tierra. Novelas, películas, series, programas de radio y artículos han seguido esta idea e indagan sobre las posibilidades que los posibles de los marcianos y del planeta rojo. Así es, por ejemplo, el caso de la novela de 2014 y posterior adaptación cinematográfica de The Martian, en la que Matt Damon interpreta a un botánico atrapado en el planeta que intenta sobrevivir hasta que una misión de rescate le ayude. 

¿Hay futuro en Marte?

Hoy en día lo más parecido a vida inteligente en Marte son los robots que han sido enviados desde la Tierra. Los científicos de la propia NASA explica en su web que no saben si Marte pudo tener seres vivos en el pasado. Puesto que hay indicios de antiguas inundaciones y aún hay agua en tierras helada y nubes delgadas además de agua salada en algunas ladera. El objetivo que en este momento se persigue no es saber si hubo vida, es si también Marte podría alojar vida ahora. 

La próxima misión plantea que ya plantea la NASA con el Mars 2020 rover plantea ambas inquietudes. Por un lado buscar restos de vida antigua, ya que será la primera nave espacial en recolectar muestras de la superficie marciana, almacenándolas en tubos que podrían devolverse a la Tierra en una misión futura. Y lo segundo, porque busca allanar, literalmente, el camino para la exploración humana de Marte. La construcción del Mars 2020 rover se puede seguir en directo a través de su canal de Youtube. 

En la actualidad hay seis naves espaciales en la órbita de Marte y otras dos naves están trabajando en la superficie

Fuentes

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente