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“El hundimiento de la fecundidad será todavía mayor en 2020 por la crisis del coronavirus”
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“El hundimiento de la fecundidad será todavía mayor en 2020 por la crisis del coronavirus”

En 2019 se ha registrado la menor tasa de fecundidad desde 2001: una media de 1,23 hijos por mujer. La demógrafa Teresa Castro considera que la tendencia a la baja continuará en 2020, reflejando la incidencia de la crisis del COVID-19 en la decisión de tener hijos

Imagen: Tyler Olson | Shutterstock

Si el mito de la cigüeña fuese cierto, diríamos que España es uno de los países europeos donde menos posibilidades hay de avistar esta ave. La realidad, sin embargo, es más contundente: en 2019 se ha registrado la menor tasa de fecundidad desde 2001: una media de 1,23 hijos por mujer. Y si hablamos de natalidad, el año pasado hubo el menor número de nacimientos desde 1975, cuando hubo 669.378, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La siguiente cifra más baja correspondería a 1996, cuando nacieron 362.626 niños.

Para aclararnos, la tasa de natalidad es el total de bebés que han nacido en un periodo determinado. En 2019 hubo 359.770 nacimientos, una tendencia que va en caída libre desde 2009, cuando nacieron 494.997 bebés. Esto supone un descenso del 27,3% en la última década. Ha habido años en los que la cifra fue similar, aunque no tan baja.

A mediados de los 90, la tasa de natalidad estaba a unos niveles similares a los actuales. “Si bien la tendencia desde finales de los 70 era a la baja, por el acceso a anticonceptivos y el cambio en la sociedad española, tras la crisis de 1993 se experimenta un descenso bastante significativo”, explica a Newtral.es Luis Ayuso, profesor en la Universidad de Málaga cuya línea de investigación se centra en la sociología de la familia. 

A partir de 1999, la natalidad comienza a recuperarse y alcanza los 519.779 nacimientos en 2008, cuando estalla la crisis. Según datos del INE, en el año 2000 la población en España se incrementó en 617.051 personas (un 1,5% más), el mayor aumento de las tres últimas décadas. Según el sociólogo Luis Ayuso, este incremento “se debió principalmente a la llegada de población migrante”.

El INE no desagrega datos de nacimientos por nacionalidad de la madre hasta 2002, cuando nacieron 418.846 bebés. Ese año, la tasa de natalidad fue de 21 bebés de madre extranjera por cada 1.000 habitantes, frente a 9 niños nacidos de madre española por cada 1.000 habitantes. En 2019, esa tasa es de 15,62 en madres extranjeras y de 6,64 en madres españolas.

Un año después del comienzo de la crisis, en 2009, los nacimientos comienzan a descender, una tendencia que no se ha corregido en todo este tiempo.

Teresa Castro, demógrafa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC y cuya línea de investigación se centra en las causas y consecuencias de la baja fecundidad en la Europa mediterránea, señala a Newtral.es que aunque no se puede atribuir el 100% de este descenso a la crisis, “una gran parte sí se explica por la caída del empleo, la incertidumbre y el aumento de la precariedad”: “Ha pasado en casi todos los países europeos. Pero en otros países, al recuperarse económicamente también se ha recuperado algo de fecundidad. No digo todo, pero algo así. En España no, lo que indica que esa recuperación económica que nos han vendido igual no es tan real como parecía”. 

Según Castro, “aunque ha aumentado el empleo, este sigue siendo muy precario”, un factor que para la demógrafa “incide en la fecundidad”. Por ello, augura que los datos de 2020 no serán mejores que los de 2019, recientemente publicados por el INE: “El hundimiento será todavía mayor en 2020 por la crisis del coronavirus que estamos viviendo”.

Castro habla de fecundidad y no de natalidad. Para entender la diferencia, este concepto no hace referencia al número total de nacimientos, sino a la proporción de nacimientos en relación al número de mujeres en edad fértil. Según Albert Esteve, director del Centro de Estudios Demográficos (CED) y responsable del informe ’La infecundidad en España: ¡tic-tac, tic-tac, tic-tac!’, apunta en conversación con Newtral.es que “este es mejor indicador que la tasa de natalidad”.

Si observamos la tasa de fecundidad de 2019 en el INE, es decir, el número medio de hijos por mujer en edad fértil, este es de 1,23. El año anterior, 2018, este era de 1,26.

Esteve señala que “aunque las causas sean diversas, sabemos que las crisis agravan tendencias estructurales”: “España tiene una crisis de juventud que no es temporal, la mayoría de los jóvenes no puede emanciparse”. Según datos del Consejo de la Juventud de España, “solo el 18’5% de las personas de entre 16 y 29 años en España estaban emancipadas en el primer semestre de 2019”.

“Para que empiecen a nacer niños, tiene que mejorar la situación económica de la gente de entre 25 y 35 años. Que tengan menos incertidumbre en esa década. Hemos visto que se recuperaba el empleo, pero era un empleo precario e inestable”, añade el demógrafo Albert Esteve

32,2: la edad media a la que se tiene el primer hijo

Lo que no ha descendido, sino que ha aumentado, es la edad media a la que las mujeres tienen su primer hijo: 32,2 años, una cifra que, aunque ha aumentado desde 2009, se mantiene estable respecto a 2018. Según indica el INE en su nota de prensa, “en los últimos años se observa que la disminución del número de nacimientos se ve acompañada de un retraso en la edad de maternidad”, un hecho que también se detecta al observar que el número de nacimientos de madres de 40 o más años ha crecido un 63,1% en 10 años. 

Esta edad media de maternidad difiere al analizar a la población por su origen. Así, las mujeres nacidas en España, de media, tienen su primer hijo a los 32,8; y las mujeres extranjeras, a los 30,1. La tasa de fecundidad es ligeramente superior en la población extranjera: 1,59 hijos de media frente a 1,17.  Y en cuanto a la tasa de natalidad, del total de nacimientos registrados en 2019, un 22,3% corresponden a mujeres extranjeras. 

La demógrafa e investigadora del CSIC, Teresa Castro, alerta de que pensar que la población migrante puede aumentar la tasa de fecundidad puede resultar “un error”. Primero, “por pensar en este grupo como un fin”. Segundo, “porque hay muchos mitos”: “La población migrante es muy heterogénea. Tenemos una proporción grande que viene de sociedades con fecundidades tan bajas como la española. Además, también hay un proceso de mimetización en el país receptor. Aunque tengan una fecundidad algo superior a la de mujeres nacidas en España, sigue estando por debajo de 2 hijos de media por mujer”. 

Castro recuerda la relación entre las condiciones materiales y la decisión de tener hijos: “Sabemos que el empleo y la economía pueden limitar el número de hijos, y sabemos que para esta población es peor: tienen peores horarios, trabajos más precarios y menos red de apoyo para cuidar”.

¿Caerá la fecundidad en 2020 por el coronavirus?

Respecto a la posibilidad de un “baby boom” posterior a la crisis sanitaria actual, fenómeno que ya se ha bautizado como “coronaboomers”, Castro no ve muchas posibilidades: “Es verdad que hay evidencia de que después de una crisis, hay un boom de nacimientos. Pasó tras la gripe de 1918, tras las guerras mundiales… Pero son épocas históricas completamente diferentes, ni siquiera tenían anticonceptivos”.

La demógrafa predice una incidencia negativa del coronavirus en la fecundidad: “No tenemos datos definitivos aún, pero seguro que sí. Hay mucha evidencia de la relación entre crisis y fecundidad. Y esta es una crisis no solo sanitaria, sino económica. Quizá el desempleo aumente incluso más que en 2008… Todo parece indicar que bajará la fecundidad aun más, teniendo en cuenta que partimos de un nivel muy, muy bajo”. 

Además, Castro recuerda que la generación milenial es la que está actualmente en “mejor edad reproductiva”: “Es una generación que ha encadenado dos crisis. La de 2008 hizo poner los planes reproductivos en un paréntesis. Para esta generación no hubo una recuperación económica real y ahora le toca otra crisis a una edad encima más tardía, por lo que no tienen mucho margen para posponer tener hijos si los desean”.

Pero, ¿deseamos tener hijos? En 2019, el INE publicó, con datos de 2018, la Encuesta de Fecundidad. La última había sido publicada en 1999. Según última realizada, el 87,7% de las mujeres desea tener hijos, así como el 84% de los hombres. Pero el dato más revelador es el de mujeres que han tenido menos hijos de los deseados: un 21%.

El demógrafo e investigador Albert Esteve señala que “hay un desfase entre lo que se desea y lo que se puede alcanzar”: “Este desfase se produce entre los 30 y los 35 años. Estamos en un país que no genera la confianza necesaria para tener hijos”, añade.

Motivos para no tener hijos

La Encuesta de Fecundidad de 2018 también aporta datos sobre los motivos por los que las mujeres no quieren tener hijos, que difieren en función del rango de edad. De las mujeres que tienen menos de 30 años, un 24,4% alega razones económicas, laborales, o de conciliación de la vida familiar y laboral; un 42,3%, razones de edad; y un 14,6%, no tener pareja o tenerla pero que esta no sea la adecuada o que no quiera tener hijos.

Para el grupo de edad de entre 30 y 34 años, el 28,1% refiere motivos económicos y laborales y un 26,5%, la cuestión de la pareja. Entre las mujeres de 35 a 39 años, el 21,4% señala los motivos económicos y laborales, y el 20%, la búsqueda de pareja. 

En referencia a la pareja como factor que influye en la decisión de tener hijos, el sociólogo Luis Ayuso señala que tras ese motivo también puede haber un trasfondo económico: “A la hora de tener hijos, buscar pareja no es tanto o no solo por la cuestión sentimental. Se busca una persona que cumpla una serie de condiciones, entre ellas la corresponsabilidad, que es un criterio que las generaciones más jóvenes tienen más en cuenta. Y también, claro, se tiene en cuenta la búsqueda de pareja por una cuestión económica: conciliar es más fácil si son dos progenitores, y la estabilidad económica es mayor”. 

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