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El drama de Molière, una superstición actuada
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El drama de Molière, una superstición actuada

Molière murió «sobre el escenario» un 16 de febrero de 1673, una mala traducción llevó a una de las supersticiones más extendidas en España

17 de febrero de 1673. Jean-Baptiste Poquelin, más conocido como Molière, muere desfallece durante la representación de El enfermo imaginario. A pesar de ser llevado a su casa con urgencia, fallece sin poder pedir la extrema unción.

En aquel momento, la interpretación era una profesión “inmoral” para la Iglesia católica, por lo que murió, en teoría, como un hereje. Pero su fallecimiento no pasó a la historia por su condición de non nato religioso, sino por las prendas que vestía en el momento en que se desploma ante el público.

El hecho ha dado pie a una superstición artística que, en cada país, tiene su especial color – literalmente – y ya después de tanto tiempo, parece difícil ponerse de acuerdo. Pero, al final, lo que demuestra esta diferencia es que todo es una fake news moderna en la España de Carlos II. Molière no iba vestido de amarillo.

Faltó Google Translator

Molière era una figura conocida en muchos escenarios de Europa y eso llevó a que la noticia de su muerte llegara a varios países. En España, el recorte relataba cómo Molière había fallecido en el escenario ipso facto vestido con prendas amarillas. Pero en realidad, Molière vestía de amaranto (amarante en francés), un color parecido al granate.

Fue una mala traducción lo que dio pie a la superstición más conocida del teatro español. Desde entonces, en el país ibérico los actores y las actrices evitan llevar predas amarillas, o al menos vestir de ese color únicamente, para huir del mal augurio.

De ser verdad la teoría del amarillo y Molière, no se encontrarían tantas diferencias entre países. La mitología dramática inglesa cambia el amarillo por el verde, y la superstición se mantiene, aunque también ven al azul como un color maldito.

En Francia, el color prohibido es el verde y en Italia, el morado. Estos dos últimos parecen no tener relación con la muerte del dramaturgo. En el caso de la península de la bota, la superstición se origina en la Edad Media: durante el periodo de Cuaresma y de Adviento, los católicos prohibían las representaciones teatrales. Por ello, los actores relacionaron el color morado (típico en las casullas de Adviento y Cuaresma) a no trabajar.

En Alemania ni siquiera se establece un pigmento que traiga mala suerte durante las interpretaciones teatrales.

Fuentes

  • Molière and Theater Superstitions, en ThoughtCo.
  • Destripando mitos: Molière no murió sobre un escenario vestido de amarillo (y ese no es el origen de la superstición española a este color), en 20 Minutos.
  • Muerte en escena, en El País.

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