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El caso de Oscar Wilde: la intolerancia en tres actos
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El caso de Oscar Wilde: la intolerancia en tres actos

| Foto: Napoleón Sarony (Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos)

16 de octubre de 1854. Nace Oscar Wilde, escritor, poeta y dramaturgo británico más conocido por ser el autor de obras como El Retrato de Dorian Gray. En febrero de 1885, en el momento de mayor repunte profesional de Wilde, el padre de su amante Alfred Douglas o Bosie, el noveno marqués de Queensberry, le acusa de sodomita, entonces penado con cárcel, y le exige que se aleje de su hijo.

Wilde inicia un juicio por difamación contra el aristócrata con el que acaba sentenciado a dos años de trabajos forzosos por ser homosexual. En 2016 el gobierno británico aplica la Ley Alan Turing por la que se elimina a título póstumo los antecedentes de indecencia por su ficha criminal. 

Oscar Wilde fue un exitoso dramaturgo del Londres victoriano de finales del siglo XIX. Conocido por su vestir extravagante y su ingenio en las letras, era una de las mayores personalidades de su tiempo. Destacado por obras como El retrato de Dorian Gray, los ensayos de La decadencia de la mentira y El crítico como artista, o el teatro de El abanico de Lady Windermere y Un marido ideal.

La homosexualidad era un delito penal en Gran Bretaña. De hecho, fue ilegal hasta 1967, cuando se despenalizó las prácticas consentidas entre mayores de edad y en privado. Y aún entonces se mantuvieron especificaciones restrictivas que no se eliminaron hasta mayo 2004, cuando entra en vigor la Sexual Offence Act de 2003. Oscar Wilde no llegó a ver esto. Un mes después del estreno de Un marido ideal en Teatro Haymarket de Londres en enero de 1885 el Marqués de Queensberry, John Sholto Douglas, le acusa de sodomita por embelesar a su hijo Alfred Douglas. Wilde en un intento de limpiar su honor decide demandar por difamación al aristócrata. Así empieza su escandalosa y rápida, pero no rota, caída profesional. 

Oscar Wilde y Alfred Douglas, 1893. Bristish Library.

Primer acto: De juez a acusado

El 28 de febrero de 1895, apenas una semana después de la presentación de la obra La importancia de llamarse Ernesto, el Marqués de Queensberry irrumpió en el club privado de Albemarle exigiendo ver a Wilde. El noble, que ya había intentado desacreditar al dramaturgo en otras ocasiones, no llegó a ver al escritor porque su entrada fue bloqueada por seguridad, pero sí dejó una tarjeta con una nota que decía, según la traducción, “para Oscar Wilde, aquel que presume de sodomita

Tapadera o no, Wilde estuvo casado con Constance Lloyd, hija del consejero de la reina Horace Lloyd, y con ella tuvo dos hijos, Cyril y Vyvyan. Pero antes de eso, se sabe que estuvo enamorado de otra mujer, Florence Balcombe, que acabó casándose con otro hombre. Alfred Douglas, su posterior amante, no fue un pasatiempo más.

Con la misma viveza que amó a estas, lo hizo con Bosie, por el que fue encarcelado. ¿Bisexual? Probablemente. ¿Invisibilizado? También. De este modo, cuando ocurrió el suceso, el momento de mayor repunte y apoyo profesional, Wilde se vio amenazado. Y por eso decidió demandar por difamación al Marqués.

Tras tres días de procedimientos judiciales, el abogado de Wilde retira la demanda. Las autoridades vieron esto como una señal de culpabilidad implícita y emitieron una orden de arresto contra el escritor por cargos de indecencia. Las pruebas se volvieron en su contra. 

Segundo acto: El jurado «colgado»

El hecho fue un escándalo para la clase media británica y aunque Wilde se defendió de las supuestas calumnias de vuelta del Marqués, el caso fue llevado a juicio. Así empezó el verdadero ataque contra Wilde. El caso se abrió el 3 de abril de 1895 en el Tribunal Penal Central de Inglaterra y Gales, conocido como Old Bailey, y tuvo una gran cobertura mediática. 

Demandante y acusado presentaron pruebas muy distintas. Mientras el aristócrata reveló doce supuestas relaciones de jóvenes que habían cometido sodomía con Wilde y subrayó que la obra de El retrato de Dorian Gray incluía una historia homoerótica porque el personaje de Basilio Hallward queda impresionado por la belleza del joven Dorian Gray, Wilde aplicó la filosofía del esteticismo, que ensalza la belleza del arte por encima de la moral, de la que era gran seguidor. 

Así, en vez de atacar, Wilde optó por su afamado ingenio y referencias a otras grandes supuestas amistades de la historia. Desde David y Jonatán, de los libros de Samuel del Antiguo Testamento, pasando por las referencias de amor entre personas del mismo sexo de los sonetos de Shakespeare hasta  “el amor que no se atreve a pronunciar su nombre” del que hablaba Bosie en Dos amores. Esto hizo dudar al jurado, que no se decidía. Se llegó a un hung jury o jurado colgado. Había que repetir el juicio con otro jurado diferente.

Portada Police News, juicio contra Oscar Wilde

Tercer acto: El sodomita perdonado

Wilde no defendió nunca públicamente la homosexualidad. Tampoco fue un mártir homosexual, como explicó su propio nieto Merlin Holland en una entrevista para El País. Pero fue juzgado como tal. El 22 de mayo de 1985 Wilde es condenado por indecencia grave y sodomía, un cargo menor pero por el cual recibió la pena máxima en virtud de la Ley de Enmienda a la Ley Penal. Dos años de trabajos forzados, sobre todo recogiendo oakum, una sustancia utilizada para sellar huecos en la construcción naval, que cumplió entre 1895 a 1897.

Tras ello Wilde se fue a Francia, donde escribió su ultima obra, La balada de la cárcel de Reading, poema en conmemoración a los ritmos de la vida carcelaria. Y allí acabaron sus días, en París, con 46 años.

En 2016 el Ministerio del Interior del Gobierno británico indultó a título póstumo a todos aquellos que padecieron la persecución por ser homosexuales y bisexuales y suprimió los antecedentes de los más de 50.000 fallecidos involucrados, entre ellos Oscar Wilde.

Fuentes

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