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El cable que sostuvo el teléfono rojo
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El cable que sostuvo el teléfono rojo

En las primeras 24 horas de servicio público del primer cable telefónico transatlántico se intercambiaron 588 llamadas entre Londres y EEUU y 119 con Canadá. 

25 de septiembre de 1956. Se inaugura el primera cable telefónico transatlántico o TAT-1 con una conversación telefónica a tres entre Nueva York, Ottawa y Londres. Aunque el cable incluía una línea para transportar otras 22 líneas telegráficas, sistema de comunicación previo, se considera que el acontecimiento inicia la era moderna de las las comunicaciones por cable. A partir de este hecho las distancias kilométricas entre países pasaron a medirse en tiempo de línea de espera. La más conocida, el enlace de comunicación directa entre la antigua Unión Soviética y Estados Unidos, el famoso teléfono rojo. 

El primer sistema de comunicación transatlántico fue el cable de telégrafo de Cyrus Field, de 1858. Casi un siglo después, en 1956, se inaugura el primer cable de teléfono transatlántico, conocido como TAT-1, que es el verdadero antecedente de la comunicación por fibra óptica. Este nuevo sistema revolucionó el mundo de las comunicaciones. Más incluso que la transmisión de la primera señal de radio costa a costa de Marconi en 1901.

La idea surgió a partir del éxito del cable telefónico submarino desarrollado entre Florida y Cuba en 1952. Para finales de los 60 los cables transatlánticos telegráficos eran historia.La primera llamada telefónica no comercial se dio entre los miembros de las compañías que hicieron posible el proyecto. Desde Nueva York la AT&T, en Londres la Dirección General de Correos, que es responsable del servicio telefónico en el Reino Unido, y en Ottawa la Canadian Overseas Telecommunications Corporation. Otras 250 personas fueron invitadas a escuchar con auriculares individuales la conversación.

Pero en sí la ceremonia fue grabada para televisión y también transmitida por la radio canadiense CFCF de Montreal desde el salón de banquetes del Hotel Chateau Laurier. Por lo que, en realidad, todo el mundo tuvo acceso a este acontecimiento. La transmisión duró aproximadamente 53 minutos.

La primera llamada comercial

A la primera llamada le siguieron muchas otras. Como la primera llamada comercial, que según informó en la edición del The New York Times del 26 de septiembre fue entre un comerciante de lana en Manhattan y un fabricante de textiles en Yorkshire. Según los registros existentes, en las primeras 24 horas de servicio público se intercambiaron 588 llamadas entre Londres y EEUU y 119 con Canadá.

El cable estaba colocado entre Oban, Escocia, y Clarenville, en la provincia de Terranova, Canadá. Estuvo en funcionamiento hasta 1978, cuando se retiró porque ya existían otros cables con mayor capacidad. Y en los 22 años que estuvo en funcionamiento solo registró una interrupción del circuito de tres días.  Para garantizar que el cable se anclará bien el al fondo y evitar roturas o cualquier otro tipo de alteración se tomaron sondeos eléctricos del fondo del océano para medir las variaciones en sus contornos subterráneos. Al final, se colocaron dos cables coaxiales gemelos, uno para la transmisión hacia el este y otro al oeste. La novedad, fue una de las primeras conexiones en utilizar el polietileno como aislante.

Cada cable permitía recibir 35 llamadas simultáneas y 22 conexiones telegráficas comprimidas en una línea número 36 que pronto se incrementó a 48. Por primera vez las distancias entre los países dejaron de ser un impedimento para el diálogo.  Así fue como este llegó a Moscú, convirtiéndose en el canal de comunicación más importante de la historia contemporánea.

Línea directa en la ‘Guerra Fría’

El servicio de linea directa Moscú-Washington entró en funcionamiento a finales de 1963, consecuencia de la crisis de los misiles en Cuba en octubre de 1962. La falta de comunicación y malentendidos en las traducciones de mensajes anteriores podrían haber provocado otra Guerra Fría, por ello este nuevo servicio resultó  imprescindible. La mayoría de los trabajadores de la Oficina de Correos intermediarias tuvieron que firmar la confidencialidad de las comunicaciones entre las administraciones por riesgo a que se filtraran secretos oficiales. En efecto, esto fue un factor determinante, porque en realidad el «teléfono rojo» no era un teléfono, ni siquiera una línea directa.

La comunicación Moscú-Washington se realizaba a través de Londres, Copenhague, Estocolmo y Helsinki. Y tampoco era telefónica, aunque fuera por el TAT-1, ya que había 22 líneas dentro del mismo de carácter telegráfico. Por lo que ni Lyndon Johnson, Richard Nixon o Jimmy Carter hablaron nunca personalmente con los dirigentes soviéticos por teléfono, como se retrata en muchas películas. Todo era por mensajes de texto. De manera que, el TAT-1 sí sostuvo el teléfono rojo, pero no de la forma en la que se imaginó y funcionó.  Hoy sigue existiendo pero no se utiliza.

Fuentes 

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