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El Brexit ya va en serio
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El Brexit ya va en serio

Tras la victoria electoral de Boris Johnson se espera que empiece la cuenta atrás para la salida del Reino Unido de la Unión Europea, promesa de la campaña del candidato conservador

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Las elecciones de Reino Unido han dejado a Boris Johnson como primer ministro británico. Los resultados electorales lo reflejan de forma clamorosa. De los 650 asientos del Parlamento, el Partido Conservador ha obtenido una mayoría absoluta de 365 parlamentarios, por 203 del Labour. El escocés SNP se convierte en la tercera fuerza política, con 48 asientos en Westminster.

El candidato del partido conservador, que se presentaba como favorito según las encuestas, ha basado su campaña en conseguir que se lleve a cabo la ruptura del Reino Unido con la Unión Europea.

Desde que el 23 de junio de 2016 se celebró el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE las consecuencias económicas ha sido uno de los temas que más ha preocupado tanto al país anglosajón como a los miembros de la Unión. Se ha especulado con los efectos económicos del Brexit manejando cifras desde los 140.000 millones de euros hasta hablando de desabastecimiento de alimentos.

Sin embargo, la mayoría de estos escenarios y las peores consecuencias para la economía se referían a una salida de la Unión Europea sin acuerdo o «Brexit duro». Algo que ahora no se espera que ocurra.

Brexit, pero con acuerdo

«La victoria de Johnson hará que se produzca el Brexit el 31 de enero porque lo tiene comprometido. Sin embargo, creo que se tomará de plazo hasta el 31 de diciembre del año que viene para pensarlo y para llegar a acuerdos, como está establecido que se puede hacer», explica a Newtral.es Antonio Pedraza, presidente de la comisión financiera del Consejo General de Economistas. Aún así, recalca que «la ruptura es segura».

El 17 de octubre, a dos semanas para la fecha límite marcada en ese momento, Boris Johnson ya llegó a un acuerdo con Europa [que se puede consultar aquí, en inglés] para llevar a cabo el Brexit, aunque este no pasó la votación del Parlamento británico. Tras el resultado de las elecciones se configurará un nuevo Parlamento más favorable a las intenciones de Johnson que, en caso de llegar a otro acuerdo con Europa, votará sobre el mismo.

La agencia de rating S&P asegura que España tiene «una gran exposición financiera e inversora directa en Reino Unido». «Las exportaciones de bienes y servicios suponen el 2,7% del PIB, un porcentaje significativo, y los flujos migratorios entre ambos países son importantes», explica.

El acuerdo de octubre de Europa y Reino Unido solucionaba la polémica de la frontera con Irlanda del Norte, como se puede leer en este artículo

Pedraza también incide en la idea de que España va a ser «uno de los socios europeos más afectados» por el Brexit. En su caso, se centra en uno de los sectores claves de la economía española: el turismo. «Hay en juego más de 16.000 millones de euros en ingresos turísticos y 20.000 millones de exportaciones», comenta. En el caso del turismo resalta el turismo residencial: «El turismo estacional cada vez se acorta más y dependerá de qué ocurra con la Libra respecto al Euro. En España a este se une además el residencial. Sin embargo, se puede ver muy afectado por el Brexit, por el tema sanitario o de imposición fiscal en España».

También explica que las exportaciones se pueden ver afectadas pero que se trata de un tema «muy relativo». «Depende de los acuerdos bilaterales a los que se llegue después. Cuando Reino Unido salga se va a dar cuenta de que no va a tener a la UE como antes, pero se van a poder hacer con países independientes como puede ser España», explica.

En un informe titulado Brexit: Balance de situación y perspectivas el Banco de España adelantó que los costes para la economía española hasta 2024 de una eventual salida del Reino Unido de la UE «podrían ser significativos». No obstante, matizaban y estudiaban distintos escenarios de salida.

Shuttershock

Así, según sus cálculos, un Brexit con un periodo transitorio en el que se estableciera que la futura relación comercial estuviera sujeta a tratados comerciales supondría para España una caída del PIB de 0,02 puntos al cabo de cinco años, lo que supondría un «efecto muy reducido», según el propio Banco de España. En el caso de una salida ordenada pero sin acuerdo, esta cifra sería de 0,5 puntos y con un Brexit desordenado del 0,82 puntos porcentuales en caso de Brexit desordenado y sin acuerdo, es decir, 9.600 millones de euros.

En el caso de las empresas españolas, Almudena Semur, Secretaría General del Instituto de Estudios Económicos (IEE) explica a Newtral.es que las que pueden estar afectadas «ya están haciendo cambios para minimizar los efectos». «Aunque sea un Brexit con acuerdo va a haber cambios y hay que adaptarse, aunque no afectará tanto», afirma. Aún así, hace hincapié en la preocupación de los cambios que van a poder llevarse a cabo y que aún no se conocen: regulatorios, aduaneros, legales, fiscales… «Sobre todo los regulatorios preocupan mucho», comenta.

En el caso de la Unión Europea, a Pedraza le preocupa lo «mucho que pesará el Brexit en el potencial que tenga Europa en el contexto mundial económico». Además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimaba que las consecuencias, en términos de pérdidas del PIB, serían bastante más moderadas que para el Reino Unido: entre un 0,5% en el escenario más optimista en el que se estableciera en un futuro un acuerdo de libre comercio entre ambas zonas y un 1,5% si no se produjera tal acuerdo.

«Los efectos reales del Brexit se dejarán sentir de manera gradual a lo largo el tiempo, añadiendo elementos de incertidumbre económica y política», explicó Maury Obstfeld, economista Jefe y Consejero Económico del FMI. Por su parte, el impacto sobre la economía mundial sería aún menor, entre un –0,15% y un –0,3%, en función de la adversidad del escenario, según calculaba el mismo organismo en 2016.

Consecuencias para el Reino Unido

El FMI también calculó las pérdidas económicas a las que se enfrenta Reino Unido al abandonar la UE. Así, calcula que en caso de no contar con un acuerdo comercial que regule la relación del Reino Unido con sus antiguos socios europeos le costaría entre un 5% y un 8% del PIB en comparación con el escenario previsto si siguiera formando parte de la UE.

También un estudio del Instituto Nacional de Investigación Económica y Social (NIESR, por sus siglas en inglés) británico estimaba cómo cambiaría la situación económica en el país anglosajón con su salida del Reino Unido frente a la decisión de quedarse.

«La Operación Yellowhammer contempla que en caso de Brexit duro, habría problemas con el suministro de comida». Se amplia en este artículo.

Con un Brexit con acuerdo pero con backstop (una fórmula que evitaba una frontera dura entre las dos Irlandas) el país habría perdido 70.000 millones de libras en 2030. Este escenario era uno que impulsó la ex primera ministra británica Theresa May en su acuerdo, pero que fue rechazada en el Parlamento. Por el contrario, sin un acuerdo las pérdidas serían de 140.000 millones de libras.

En otro informe realizado en mayo de 2019, el servicio de estudios británico calculó el impacto sobre el PIB en el país 10 años después de la salida de la UE frente a si se quedara, lo que sería de una pérdida de 80.000 millones de libras.

Así, los principales problemas se darían con un Brexit sin acuerdo. De hecho, el Gobierno británico ya predijo cuáles podrían ser las consecuencias de una salida sin acuerdo de la UE en el informe de 5 páginas realizado el 2 de agosto y conocido como Operación Yellowhammer [que puedes consultar aquí, en inglés].

Shuttershock

Entre otros contratiempos, la Operación Yellowhammer contempla que en caso de Brexit duro, habría problemas con el suministro de comida y medicamentos, subida del precio de la luz para los ciudadanos británicos, atascos de camiones en la frontera con Francia, control de fronteras más estrictas, tensiones en la calle e incertidumbre jurídica para muchos residentes en el continente europeo, entre otras consecuencias.

«El suministro de ciertos tipos de alimentos frescos se verá reducido. No habrá una escasez generalizada en todo el Reino Unido, pero se reducirá la oferta y disponibilidad de algunos productos y los precios aumentarán», advierte el documento sobre los alimentos. En el caso del precio de la electricidad asume que «habrá un incremento notable» para los consumidores, tanto para los particulares como para las empresas «al que vendrá asociado un impacto económico y político más amplio».

Fuentes:

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