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Desinformación y odio contra comunidades: RD del Congo, MENAS, Refugiados en Grecia y rohingyas
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Desinformación y odio contra comunidades: RD del Congo, MENAS, Refugiados en Grecia y rohingyas

Local residents of greater Butembo, North Kivu being vaccinated inside the WHO compound in DRC. Due to the inaccessible access to the vaccination team to some localities where security remains an issue, some residents ( mainly women and children) walked today to the WHO Butembo compaound to receive the vaccination.

Cuando arrancó el juicio a los supuestos agresores de Manresa, acusados de participar en una violación múltiple a una menor de 14 años en 2016, empezaron a circular mensajes asegurando que los culpables eran Menores Extranjeros No Acompañados. Pero todos eran adultos, tres de ellos españoles y otros tres extranjeros. Durante las últimas semanas, los menores extranjeros que llegan solos a España se han convertido en el centro de la desinformación. La criminalización de estos jóvenes es un ejemplo de cómo la desinformación o los bulos puede tener consecuencias en ciertos colectivos. En este artículo, ilustramos con cuatro ejemplos en distintos países cómo algunos contenidos falsos han tenido efectos directos sobre el sector de la población al que se refieren.

“Aquí las noticias falsas matan”: ‘Fakes’ sobre el ébola en la RD del Congo

Rodriguez Katsuva (3 a la derecha) y algunos miembros del equipo de Congocheck.

Desde que se declaró el brote de ébola en agosto de 2018 en la República Democrática del Congo, Rodriguez Katsuva y su equipo de 16 periodistas no han parado. Katsuva es uno de los creadores de Congocheck, un medio especializado en fact-checking en el país africano. El último contenido que les tocó verificar fue un vídeo en el que se ve bailar a los agentes sanitarios que luchan contra la enfermedad, con una tasa de letalidad de hasta el 90%. El texto que acompañaba a las imágenes aseguraba que el personal estaba celebrando nuevos casos del brote epidémico, que ha dejado más de 1.800 muertos y que se ha convertido en una emergencia sanitaria de alcance internacional, según la Organización Mundial de la Salud.

El pasado abril, un trabajador sanitario fue atacado por un grupo de personas en Butembo, una ciudad ubicada en el noreste del país, porque pensaban que estaba pulverizando el virus en los baños. No fue el primero ni el último ataque: en lo que va de 2019, ha habido 174 asaltos a trabajadores humanitarios y contra instalaciones médicas, según cifras de Naciones Unidas. En total, cinco personas han muerto y 51 han resultado heridas. «Aquí las noticias falsas matan», lamenta Katsuva en conversación con Newtral.

El vídeo es uno de los bulos que suelen correr en la zona: las Organizaciones No Gubernamentales y los agentes sanitarios están propagando la enfermedad a propósito para lucrarse. Luis Encinas, experto en ébola de Médicos Sin Fronteras (MSF) explica a Newtral que estos ataques se dan en un contexto de violencia entre grupos armados en la región pero también por la desconfianza y los rumores que se propagan en la población. [Leer más]

La criminalización de los MENAS en España

Protesta en Barcelona el pasado 16 de marzo.

Los menores extranjeros que llegan solos a España se han convertido en un blanco de las informaciones falsas que se viralizan por las redes sociales. El pasado julio, circuló un vídeo en el que aparecían niños gritando, tirando mesas al suelo y enfrentándose a una profesora. Las imágenes se movieron diciendo que eran MENAS, aunque habían sido grabadas en Brasil. Poco después, varios artículos afirmaban sin datos ni fuentes que Murcia gastaba hasta 38 millones de euros para mantenerlos. Es falso. Tanto Unicef, la agencia de Naciones Unidas para la infancia, Save The Children como el Defensor del Pueblo alertan de la criminalización de este colectivo. «Tenemos que protegerles a ellos, no protegernos de ellos, porque son los más vulnerables de entre los vulnerables«, ha advertido la institución a Newtral.

En la noche del pasado 9 de marzo, un grupo de 25 hombres encapuchados entró en el centro de menores de Castelldefels rompiendo parte del mobiliario y lanzando piedras contra los menores y educadores ahí presentes. El asalto dejó tres heridos. El ataque era el tercero en poco más de una semana. Frente al centro de menores de El Masnou también hubo incidentes el pasado 4 de julio por el intento de agresión a una menor de la localidad por parte de un menor extranjero no acompañado. Fue detenido por la policía el 30 de junio. El titular de asuntos sociales de la Generalitat,Chakir el Homrani, señaló a la extrema derecha como causante de los disturbios y el caso fue aprovechado para difundir otra noticia falsa. [Leer más]

El bulo que ilustra la desesperación por salir de Grecia

Todo empezó con mensajes en redes sociales y WhatsApp. «Nos vamos todos a Europa. Que la gente que no tenga papeles vaya a Salónica el 5 de abril a las 10 de la mañana. Quien llega tarde se queda ahí, nosotros no vamos a esperar a nadie«. Otros contenidos decían que la frontera entre Grecia y Macedonia del Norte estaría abierta y que las organizaciones humanitarias ayudarían a cruzar. Resultado: más de 500 migrantes se concentraron en tiendas de campaña improvisadas alrededor del campamento de Diavatá, ubicado a las afueras de la ciudad de Salónica en el norte del país helénico, y la policía empleó gases lacrimógenos para dispersarlos.

«Estaban ambos elementos: que habría una caravana y que la frontera se abriría para que la gente pudiese cruzar«, explica a Newtral Boris Cheshirkov, el portavoz de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados en Grecia (ACNUR).  El llamamiento que se hizo en redes sociales pedía a los inmigrantes y refugiados unirse a la llamada «Caravana del Brillo de la Esperanza» (Glitter of Hope Caravan) y aseguraba que podrían salir de Grecia y seguir con el viaje hacía otros países de Europa. [Leer más]

Desinformación y violencia contra la minoría rohingya

El 12 de marzo de 2018, la investigadora de Naciones Unidas para Myanmar, Yanghee Lee, advertía que Facebook se había «convertido en una bestia». La red social fue utilizada para difundir mensajes de odio contra la minoría musulmana rohingya, de la cual más de 723.000 personas huyeron a Bangladés para evitar la violencia de lo que Naciones Unidas calificó de «ejemplo de libro de limpieza étnica”. Facebook admitió su responsabilidad en la difusión de contenidos falsos que incitaron al odio.

La discriminación y persecución de la minoría musulmana empezó décadas atrás en Myanmar, un país de mayoría budista pero donde están reconocidas 135 etnias. Los rohingya, no obstante, carecen de ese reconocimiento y desde 1982 el país les arrebató sus derechos ciudadanos, convirtiéndolos en una de las mayores comunidades apátridas del mundo, según Acnur, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados. [Leer más]

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