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Transportar mercancías en tiempos de alarma: “si paramos, todo se para”
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Transportar mercancías en tiempos de alarma: “si paramos, todo se para”

Varias asociaciones de transportistas denuncian el cierre de aseos y de los servicios de restaurante desde que declararon el estado de alarma

El estado de alarma continúa vigente pero Armando no abandona su puesto de trabajo, la cabina de un camión. Su vehículo va cargado de cajas y de aluminio, sus mercancías habituales, pero también va lleno de tuppers con comida preparada, café, leche, bidones de agua y toallitas húmedas.

Comida recalentada y toallitas son las herramientas con las que muchos transportistas garantizan su labor, la de abastecer en tiempos de emergencia sanitaria.

“Está todo cerrado, me he traído un microondas y comida para toda la semana”, explica Armando en conversación telefónica con Newtral.es, durante un descanso en un pueblo entre San Sebastián y Bilbao. Armando es de Alicante y como él, lejos de casa, muchos se buscan las vida “como sea” incluso para ir al baño.

La confusión del real decreto, estado de alarma

Para evitar situaciones como esta, transportistas y asociaciones están elaborando listados de áreas de servicio, aseos y restaurantes que no han cerrado, o que están reabriendo para ofrecer servicio.

Desde que el Gobierno declarara el estado de alarma hace cuatro días ha habido “mucha confusión”, explica Víctor González, presidente FETRANSA (Federación Nacional de Transportes por Carretera).

“Bares de carretera y estaciones de servicio dejaron de atender porque entendieron que la orden que tenían por el real decreto era que cerraran”, explica González.

Reivindicaciones de los transportistas

Desde la federación agradecen la efectividad del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que el día 15 de marzo publicó una orden (consulta aquí la orden) en la que se establecía como norma que los establecimientos de suministro de combustible que dispusieran de aseos facilitaran “su uso a los conductores profesionales”.

Una orden que también va dirigida a los centros de carga y descarga, allí donde los transportistas llevan o recogen su mercancía, aunque desde FETRANSA denuncian la falta de reacción por parte de los cargadores, que “cierran los baños de manera habitual”. “No nos podemos permitirnos el desabastecimiento”, dice González, “esperamos que en los próximos días la situación se corrija y que nuestra gente pueda ejercer su labor”. Una labor que ya no ven como una jornada de trabajo más, sino como una orden directa del gobierno.

FETRANSA pide algo tan sencillo como un descanso adecuado en una carretera en la que en estos últimos días se hacen menos paradas, y más horas. Cansancio acumulado que se combina con el “orgullo” en las palabras de González: “Siempre somos los que hacemos ruido, lo que molestamos en la carretera, pero colectivos como el nuestro son necesarios, nos estamos jugando la salud y la de nuestras familias para que a los que están en casa no les falte nada”.

Estefanía también trabaja en la carretera, es encargada en una estación de servicio. El domingo por la mañana la Policía les comunicó que tenían que cerrar su restaurante, pero ellos siguieron dando servicios a los conductores profesionales, a través de una ventanilla y corriendo de un lado al otro del establecimiento, porque cada vez llegaban más transportistas quejándose de que no encontraban nada abierto. “Hemos traído bocadillos y sándwiches para quienes hacen la parada, y nos trajeron una máquina de café”, explica Estefanía, mientras recuerda el agradecimiento de muchos de los clientes.

A pesar de “no saber cómo actuar en los primeros días”, en esta estación de servicio de Jaén se las ingeniaron para que los que llegaban después de horas conduciendo pudieran asearse. Estefanía y sus compañeros crearon un acceso a las duchas a través de la salida de emergencia.

La orden del Ministerio

Con el fin último de “garantizar el abastecimiento”, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha ordenado al centenar de áreas de servicios que hay en las autovías y autopistas españolas que pongan a disposición de estos conductores sus duchas, aseos y catering.

Gracias estas medidas, excepcionales, Víctor ha podido tomar un café por la mañana, en vaso de plástico y servido a través de una ventanilla. Cuenta que todavía tiene muchos compañeros que “mean por donde pueden porque no pueden hacer otra cosa”.

Transportistas como Víctor que, en tiempo de alarma, llevan el abono y el pienso a las granjas, que están doblando turno para llegar a todos los supermercados. “Estamos manteniendo que las gallinas sigan comiendo y que se pueden distribuir los huevos”, explica Víctor, “si paramos, todo se para”, sentencia

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