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Batalla en redes: los perfiles falsos
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Batalla en redes: los perfiles falsos

Explicamos la compraventa de cuentas falsas que simulan apoyar a un partido u otro: el negocio, la manera de detectarlas y su repercusión en la campaña


Casi uno de cada dos españoles se informa a través de Facebook, uno de cada tres por WhatsApp, uno de cada cuatro mediante Youtube y uno de cada cinco por medio de Twitter. En contextos comunes y en elecciones generales. Estos datos del Digital News Report 2018 demuestran que los hábitos de los usuarios están cambiando y, por consiguiente, la manera en que los partidos se relacionan con ellos. Más allá de los tradicionales mítines o las entrevistas en los medios, las redes sociales se han convertido en una vía fundamental para difundir las ideas de campaña por su inmediatez, capacidad de difusión y posibilidad de dirigir los mensajes a un segmento concreto del electorado.

De esta forma, lo que ocurre en estas plataformas tiene una influencia directa en la opinión pública offline, como demuestran los casos del cartel de la reincorporación de Iglesias tras su baja paternal o la contracampaña que lanzó el PP frente al eslogan socialista #HazQuePase. Sin embargo, las redes sociales no son, en todos los casos, un reflejo veraz de la realidad, tanto en el contenido que se difunde -desinformación- como en la manera en que se pueden transmitir: el astroturfing.

La investigadora de la Universidad Carlos III, Mariluz Congosto, lo define como “la técnica de marketing por la que se crean una falsa realidad para hacer creer que una causa tiene muchos seguidores. Se crean perfiles falsos con apariencia real detrás de los cuales hay personas, profesionales, que los manejan en cuanto a sus contenidos y reacciones”.

No obstante, hay distintos tipos de cuentas porque no todas tienen la misma presencia ni el mismo precio. Explica Congosto que existe un mercado de compraventa en el que cuánto más antiguo sea y más actividad genere el perfil, más caro le resultará a la empresa que lo contrate.

Uso político de los perfiles falsos

Se trata de una mala práctica que, como reconoce Congosto, se acentúa en campaña. Todo ello supone una amenaza para el periodo electoral, en cuanto a que embarra y falsea el debate en redes. Aun así, Mariluz Congosto reconoce que, por ahora, no ha detectado que se utilice el astroturfing en favor de la desinformación política, lo cual considera una posibilidad tan real como peligrosa: “Una cosa es que se use como spam político, que es una mala práctica y otra que se utilice para difundir bulos, que ya es una línea roja que no se debe pisar.

Cómo luchar contra los bots en Twitter

Lejos de lo que se pueda pensar, cualquier usuario puede luchar contra este tipo de cuentas: en primer lugar, ayudando a difundir los perfiles falsos cuando son detectados; en segundo, atendiendo a estos tres aspectos:

  1. Foto de perfil: suelen utilizar imágenes falsas obtenidas de banco de datos. Realizando una búsqueda inversa se puede obtener el primer indicio de que no es un usuario real.
  2. Nombre de usuario: desconfía de los ‘nombres matrícula’, es decir, aquellos en los que el Nick se compone de un nombre y muchísimos números que las agencias generan aleatoriamente para evitar colisiones. Además, como explica aquí M. Madrigal, también podría ser significativo que hubiera cambiado de nombre.
  3. Coherencia en la identidad: las cuentas falsas en ocasiones cambian radicalmente su discurso a partir de una determinada fecha, el momento en que la agencia compró su perfil. Así, por ejemplo, pasa de hablar sobre temas relacionados con el baloncesto a apoyar a un partido político concreto.

1 Comentario

  • ya no recuerdas, ana, aquellos tiempos…tu crees q antono te hace feliz….
    te has vuelto tan faxa como el….aquellos tiempos que follabamos en la esquina del plato TVE , eso nunca se lo olvidaran,.

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