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Una selección particular de obras dentro de la Biblioteca Nacional
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Una selección particular de obras dentro de la Biblioteca Nacional

Hoy se celebra el centenario de la inauguración de la Sala Cervantes, un espacio dedicado a las obras más selectas de la colección de la BNE

6 de marzo de 1920. Tal día como hoy hace 100 años los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia inauguraban la Sala Cervantes de la Biblioteca Nacional Española. Con motivo del centenario, la Biblioteca realizará este 6 de marzo visitas guiadas por la Sala Cervantes y pequeñas exposiciones de algunas obras características de las colecciones que esta sala alberga. Pero ¿qué contiene esta sala?

¿Cuadros en una biblioteca?

Antonio Muñoz Degrain fue un pintor valenciano de los siglos XIX-XX que, en el momento en que el diario ABC publicó la noticia de la inauguración de una sala dedicada a Cervantes, llevaba 8 cuadros de representaciones quijotescas acabados. Sabiendo de ese hecho, decidió completar la colección y pintó 12 cuadros más. Orgulloso de su colección, decidió llevarla a la sala dedicada al autor de las novelas que habían inspirado su obra. Y sus 20 cuadros son los que decoran la Sala Cervantes.

Aunque la sala se ha ido desplazando de ubicación con los años, desde principios de este siglo XXI ha vuelto al lugar original. Al principio la Sala Cervantes era aquella sala en la que se alojaban las obras del autor que le da nombre, pero a finales de la década de 1960 se reformó la biblioteca. La obra permitió mover la Sala Cervantes de su ubicación original para que albergara más obras que las exclusivamente cervantinas. En 1999 se hizo otra reforma en la que la Sala volvió a su localización inicial y pasó a ocupar tres estancias. Con ello se pudo mantener la idea de no limitar su contenido a Cervantes.

A día de hoy está gestionada por un departamento encargado de, entre otras funciones, conservar la colección de obras, colaborar en la digitalización de sus archivos, o permitir a investigadores consultar el patrimonio de la Sala, ayudándoles a realizar estas consultas en las condiciones que mejor eviten el deterioro material de las obras.

Condiciones de la BNE para la conservación de las obras

Algunas de estas condiciones son el uso obligatorio de atriles especiales que impiden que se rompa el lomo o la encuadernación de los manuscritos al abrir los libros, o el uso de lápiz para trabajar. Sin embargo, otras obras no están en condiciones de ser manipuladas ni bajo estas pautas. Para estos casos se dispone de representaciones de los originales en formatos más manipulables, como las digitalizaciones de la Biblioteca Digital Hispánica o los facsímiles (copias con un alto nivel de parecido con el original).

¿En qué secciones se organiza esta sala?

Esta colección se divide en manuscritos, incunables y raros. A esto hay que añadirle los archivos personales, que son recopilaciones de documentos personales de las figuras importantes de la cultura española. La sección más variada en cuanto a formatos es la de manuscritos. Los que, por sus propiedades de dimensiones y dificultades de manipulación, no se pueden acumular en disposición vertical se encuentran en la sección de “grandes formatos”, depositados en estantes. También se encuentran sobre grandes muebles hojas de atlas o mapas que en un determinado momento se desprendieron de sus encuadernaciones.

Las obras se localizan mediante número currens, es decir, según orden de llegada. A excepción de la subcolección Vitrinas y Reservas, formada por (en 2006) cerca de 400 manuscritos guardados a buen recaudo para preservar su conservación.

Desde 1996 los manuscritos comparten espacio con la colección de archivos personales, a raíz de la llegada de la serie de Jorge Guillén a la institución. Esta selección ha ido creciendo últimamente con las donaciones de documentos personales a la Biblioteca por parte de los autores contemporáneos.

La selección de obras impresas entre el año 1501 (después del convencionalmente aceptado año 1500 para determinar a los incunables) y allá por el año 1830 (en torno a cuando se empezó a usar de manera indiscriminada la imprenta mecanizada) corre a manos del Servicio de Reserva Impresa, que mantiene y gestiona estas obras. 

Fuentes:

Regàs afirma que la colección ‘Vitrina y Reserva’ constituye «parte de las joyas» de la Biblioteca Nacional, Europa Press (18/12/2006) 
100 años de la Sala Cervantes de la Biblioteca Nacional de España, Biblioteca Nacional de España (02/03/2020)

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