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La nueva (vieja) tasa por tenencia de perros
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La nueva (vieja) tasa por tenencia de perros

¿Quién no ha escuchado hablar del ‘impuesto al perro’ a estas alturas? Zamora anunció que los dueños tendrán que pagar nueve euros al año por cada mascota censada.

Imagen de archivo de una papelera para excrementos de perro | Pixabay

El Ayuntamiento de Zamora anunció la semana pasada que comenzará a cobrar un impuesto de nueve euros al año por cada perro censado en la ciudad. No es la primera administración pública española que lo hace, pero sí es la primera capital de provincia. Otros municipios como Fresnedillas de la Oliva o Mejorada del Campo, ambas en la Comunidad de Madrid, implantaron hace años impuestos municipales por tener mascotas

En el caso de la ciudad castellano y leonesa, la única que gobierna un alcalde de Izquierda Unida en toda España, el objetivo es que los propietarios de los animales contribuyan al gasto estimado de 200.000 euros al año que cuesta mantener los servicios de la rama sanitaria animal. “Sabemos que todo lo que sea pagar, enfada; pero de lo que se trata es de cambiar la mentalidad de la gente, dijo en Europa Press el concejal de Recaudación y Rentas de Zamora, Diego Bernardo.

¿Por qué es importante?

Una tasa anual como la que Zamora pretende aplicar no recaudará más de entre 50.000 y 90.000 euros, según las estimaciones municipales. Por lo tanto, no se trata de una medida estrictamente recaudatoria ni compensatoria, sino que como señaló Bernardo, el propósito es “que los propietarios de animales participen en la prestación de los servicios para animales”. 

¿Cuál es el contexto?

El consistorio considera que el censo de perros en Zamora, que asciende a 9.800, es cada vez mayor, pero es difícil que la cifra esté actualizada, a pesar de que en la ciudad es obligatorio registrar al animal en los servicios de la Sanidad Municipal y a obtener la cartilla sanitaria en el plazo máximo de tres meses desde su nacimiento, adopción o adquisición. “Dado que, actualmente, el hecho de dar de baja a un perro es un trámite gratuito, hay mucha gente que no lo hace y por eso creemos que el censo real es mucho menor”, agregó Bernardo. 

Lo cierto es que, como recordaba Newtral el Día Internacional del Perro, no se sabe a ciencia cierta cuántos hay en España, en tanto que no existe un registro centralizado de mascotas. Aunque la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC), que nació para cubrir esta necesidad, cuentan con 13 millones de animales documentados de los que el 93% son perros. Esta misma asociación indicaba en un reportaje publicado en El País en mayo que en España hay “más animales de compañía que niños menores de 15 años”, un dato que atribuía a la soledad que se vive en las ciudades, que habría podido motivar que los animales en las casas se disparen en un 40% en el último lustro. 

¿Qué hay que tener en cuenta?

La gran pregunta es qué cubrirá esta tasa anual. El Ayuntamiento de Zamora seguirá cubriendo los costes directos e indirectos del mantenimiento de las infraestructuras para los perros. Evacuatorios caninos, dispensadores, limpieza diaria, cambio de arena, desinfección una vez por semana y costes asociados de personal son algunos de los servicios que recoge la página web del Ayuntamiento. 

El profesor de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad CEU San Pablo, Juan Ignacio Gorospe, explicaba en El Confidencial el pasado viernes que “habría que tener en cuenta otros factores” como exenciones a perros lazarillo o policía. O incluso diseñar sistemas tributarios diferentes en función del tamaño o raza del animal, puesto que la suciedad que generan unos y otros es muy diferente. Este artículo señala también que este tipo de medida puede encajar en el concepto de las “tasas guadiana, que tan pronto aparecen como desaparecen” porque suelen estar ligados a épocas de estrechez financiera.

#Fact 

Si bien este debate es relativamente reciente en España, imponer tasas a la tenencia de mascotas es una costumbre arraigada en el resto de Europa. En Alemania se introdujo por primera vez a principios del siglo XIX para reducir la prevalencia de la rabia y, en algunos casos, para pagar deudas de la guerra. De hecho, los impuestos a los perros fueron comunes en varios países hasta que empezaron a desaparecer en los años setenta. Reino Unido, por ejemplo, lo eliminó definitivamente de su legislación en 1987. En Berlín, por ejemplo, se llegaron a recaudar 11 millones de euros en 2016.

Otro país donde se cobran impuestos a los perros es Países Bajos, con una regulación distinta en función del territorio. Una peculiaridad de La Haya es que cada mascota adicional tendrá un coste extra, así que si por el primer animal hay que pagar 111,96 euros, por el segundo habrá que añadir otros 287,40 euros más.


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