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¿Existe el efecto llamada? Todo lo que sabemos indica que no
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¿Existe el efecto llamada? Todo lo que sabemos indica que no

El discurso contra la inmigración ilegal en nuestro país ha vuelto con un argumento que ya habíamos escuchado en otras ocasiones: el efecto llamada, es decir, una consecuencia de las políticas de un determinado gobierno. Hace meses, fue el presidente del PP, Pablo Casado, quien se agarró a ese argumento. En ‘El Objetivo’, laSexta, ya explicamos los datos que desmentían sus declaraciones entonces.

El pasado 19 de junio, el líder de Vox, Santiago Abascal, lanzó un tuit en el que volvía a mencionar el efecto llamada para alertar contra otro presunto «verano de desembarcos», en alusión a la llegada de inmigrantes ilegales. Ese efecto llamada al que aluden algunos líderes políticos no existe según reflejan los datos oficiales y tal y como nos explican expertos en migración.

Llegadas de migrantes por mar en 2019

Estos son los últimos datos actualizados que conocemos del Ministerio del Interior. Son públicos, están en su página web. Hasta el 16 de junio, ha habido menos llegadas de migrantes a las costas españolas que en el mismo periodo de tiempo de 2018. Este año han llegado, hasta este momento, 8.834 personas, mientras que en idéntico tramo del 2018 llegaron 10.746. Esto significa que ha habido un 17,8% menos de llegadas hasta el 16 de junio.

Hay que tener en cuenta que hay meses en los que suele producirse un repunte de llegadas de migrantes a nuestro país. Por ejemplo, en los meses de verano que se aproximan. Pero no hay datos que demuestren que detrás de estos repuntes de flujo migratorio exista un efecto llamada. Tomando como muestra datos de Interior del periodo 2014-2018, que incluye parte de la etapa de gobierno de Rajoy y parte de la de Sánchez, los datos muestran el repunte migratorio comenzó en 2015, sin que mediara un cambio de color político en el Ejecutivo.

Así lo exponen los datos anuales de llegadas en los últimos años, publicados por el Ministerio del Interior: desde 2014, y a pesar de cambios de gobiernos y políticas, la llegada de migrantes a las costas españolas está en ascenso.

Por ejemplo, en 2018, según los datos Interior, las llegadas por mar en todo el año fueron más del triple que las que hubo en 2017. Pero las de 2017 fueron también casi el triple que el año anterior. Y en ese espacio de tiempo había dos gobiernos distintos, del PP con Mariano Rajoy y del PSOE con Pedro Sánchez, que aplicaban políticas diferentes. Así, no se puede establecer una relación directa de causa-efecto entre las políticas de un país y el número de llegadas de inmigrantes.

Los datos según el color político del Gobierno

La llegada por mar de inmigrantes ilegales a las costas españolas en el periodo 1999-2016 suma un total de 213.791 personas, para un promedio anual de 11.877, según los datos facilitados por el Ministerio del Interior. Por Gobiernos, excluyendo los años de cambio de signo político (2004 y 2011), el saldo de la etapa Aznar (1999-2003) es de un promedio de 14.849 llegadas al año; en la etapa Zapatero (2005-2010) arribaron a las costas españolas una media de 15.559 personas al año; en los años de Rajoy (2012-15), la media fue de 4.226.

La reducción de la llegada de inmigrantes a las costas españolas no coincide con un cambio de Gobierno, sino con un fenómeno mundial: la crisis económica. En los años anteriores a la crisis (1999-2007), la media anual de llegadas es de más de 17.600 personas. Entre 2008 y 2016 se redujo a 6.094.

¿Y en Europa?

España es, con Italia y Grecia, el país más expuesto a recibir inmigración ilegal. Los kilómetros de costa y la cercanía con el norte de África facilitan la llegada de inmigrantes. Los datos oficiales de cada país, recogidos por la Organización Internacional para las Migraciones -un ente que depende de la ONU-, muestran que el volumen total de inmigrantes ilegales llegados a España, Italia y Grecia en 2016 fue de 372.900. En 2018, a la suma de los tres países, llegaron 138.910. Por lo tanto, el fenómeno ha descendido un 62,75%.  De otra parte, el volumen total de inmigrantes ilegales llegados a España, Italia y Grecia entre 2016 (uno de enero) y el 16 de junio de 2019 es de 723.671, de los cuales han llegado a España 119.728: el 16,4%.

Tenemos más datos sobre 2016. Durante la crisis humanitaria migratoria de ese año, que la UE resolvió con el acuerdo con Turquía, solo 14.558 inmigrantes ilegales llegaron a España. Representaron el 3,9% de los que llegaron al conjunto de España, Italia y Grecia. Cuatro de cada cien.

2018 fue el año que un mayor número de migrantes ilegales llegó a España: 65.325, el 54,5% de los que han llegado en el periodo 2016-2019. Este aumento se debió a un factor externo al país: la política de cierre de puertos de Italia auspiciada por Matteo Salvini, que por aplicarla fue denunciado por la Fiscalía italiana acusado de los delitos de: secuestro, arresto ilegal y abuso de poder.

España respecto a Italia y Grecia

España ha recibido, según datos del Ministerio, 119.728 inmigrantes ilegales por mar y tierra desde el 1 de enero de 2016 hasta el 16 de junio de 2019. Ese total es un 34% menos que los inmigrantes que recibió Italia por las mismas vías únicamente en 2016 (181.436) y un 32% menos de los que recibió Grecia también por las mismas vías, también solo en 2016 (176.906).

Respecto al total de la población de España (46,7 millones), la inmigración ilegal recibida entre enero de 2016 y el 16 de junio de 2019 representa un 0,26%. La inmigración total recibida por Italia en ese mismo periodo (326.335) respecto a su población actual (60,6 millones) representa un 0,54%. Y en cuanto a Grecia, la inmigración total recibida desde el inicio de 2016 (277.608) respecto a su población (10,8 millones) representa un 2,57%.

La explicación de los expertos

Los expertos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que pertenece a Naciones Unidas, tienen una posición clara al respecto: no se puede reducir un asunto tan complicado y con tantos condicionantes como la migración solo a las políticas de un determinado gobierno o al cambio de un ejecutivo.

Las estadísticas oficiales de la ONU también demuestran que la realidad no es un efecto llamada derivado de un hecho político puntual, sino que estamos ante una tendencia en aumento de llegadas de migrantes, al menos desde 2016. Así lo respaldan también el incremento de las llegadas totales, por mar y tierra (Ceuta y Melilla) recogidos por este organismo.

El asistente de operaciones de la OIM, Oussama El Baroudi, ya explicó en ‘El Objetivo’ que un viaje como el que hacen las personas que huyen de sus países de origen no se prepara en función de lo que hagan, por ejemplo, los políticos de España. «Dudo mucho que un migrante antes de irse se informe del cambio de un gobierno para ver si el contexto es mas favorable para migrar. Como mínimo lleva un año o más en la ruta, se paran a trabajar, a ahorrar dinero. No es algo de un par de meses». 

Otra voz experta más, la de la investigadora senior de CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs) Elena Sánchez-Montijano, desmonta la teoría del efecto llamada. Según su experiencia, hablar de este efecto es «simplificar al absurdo» algo que tiene múltiples causas: las condiciones de los países de origen, las estado de otras rutas migratorias, la cercanía de España con los países desde los que los migrantes huyen…

Por lo tanto, con los datos que tenemos y las explicaciones de los expertos que estudian y conocen los flujos migratorios, no hay evidencias que permitan decir que exista este ‘efecto llamada’ como consecuencia de la llegada de un gobierno u otro al poder.

Fuentes:

Balances migratorios del Ministerio del Interior

Estadísticas oficiales sobre flujos migratorios de la Organización Internacional para las Migraciones

Experto de la OIM

Experta de CIDOB

 

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