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¿Está Barcelona tan desconectada de Endesa como dice Ada Colau?
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¿Está Barcelona tan desconectada de Endesa como dice Ada Colau?

El Ayuntamiento no renovó su contrato con la compañía, pero gracias a su energía consiguió en 2018 el “sello” para Barcelona Energía de 100% verde 

Foto | Pixabay

Con motivo de la celebración de la Cumbre del Clima COP25 en Madrid, Endesa pagó por espacios publicitarios en las portadas de los principales diarios de la prensa española. Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, tachó este hecho en un tuit de “imagen demoledora” y explicó que su ciudad había desconectado de Endesa creando una comercializadora que “solo compra energía 100% verde”.

La polémica estaba servida y en Twitter nos habéis preguntado qué significa exactamente que Barcelona compre energía verde y si eso supone que a los hogares de los barceloneses que sean clientes de la comercializadora pública (Barcelona Energía) llega energía renovable. 

¿Qué es eso de la desconexión con Endesa?

El 30 de junio de 2018 se produjo la “desconexión” entre el Ayuntamiento de Barcelona y Endesa. Desde entonces, el consistorio dejó de ser cliente de la compañía -a la que pagaba más de 30 millones de euros anuales- y pasaba a abastecerse a través de Barcelona Energía (BE), la comercializadora que se encarga de la electricidad de, en primer lugar, los equipamientos y servicios municipales (con más de 4.000 puntos de suministro), y desde principio de este año, de clientes particulares. El departamento de comunicación de BE explica a Newtral.es que ya son 1.362 hogares los que han elegido sus servicios. 

Desde el Ayuntamiento de la ciudad solían decir que la comercializadora municipal podía “suministrar electricidad 100% pública y renovable”. Sin embargo, esto no es así, o por lo menos, no se suministra al usuario final, sino a la red eléctrica. Ni BE, ni ninguna comercializadora, pueden garantizar a sus clientes que la energía que reciben es renovable, tal y como nos explican desde la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y como detallan en su web: “La energía eléctrica que se vierte a la red llega a los hogares para ser consumida en tiempo real, por lo que es imposible conocer si la energía es de origen 100% renovable, ya que todos estamos conectados al mismo sistema”.

La clave: las garantías de origen

Entonces, ¿cómo lo hacen? En primer lugar, hay que saber que Barcelona Energía se crea a partir de la empresa pública Tractament i Selecció de Residus, SA, (TERSA), que es quien produce la mayoría de la energía renovable que avaló en 2018 a BE para conseguir certificados de Garantías de Origen (GdOs), emitidos por la CNMC. Los GdOs son una acreditación electrónica que asegura que “una cantidad determinada de electricidad ha sido generada por fuentes renovables o por cogeneración de alta eficiencia en un periodo determinado”.

Ahora bien, para conseguir esos certificados Barcelona Energía también compró renovable a Endesa. La comercializadora pública decidió, tras muchas polémicas impulsadas desde colectivos ecologistas, suprimir de su ecuación energética la procedente de la incineración de residuos de Sant Adrià de Besós. Entonces se abrió un concurso público para adquirir certificados de garantía de origen verde y así justificar que la totalidad de su energía venía de fuentes renovables. Ese proceso, habitual y certificado por la CNMC, dio como resultado que la adjudicataria fuese Endesa.  

Según se recoge en el contrato entre TERSA y Endesa, la comercializadora catalana pagó hasta 45.000 euros a cambio de 90.000 megavatios-hora a un precio de 0,50 €/mwh. BE informa a Newtral.es que la cantidad abonada a Endesa finalmente fue de 37.500 euros.

En el ‘pool’ de energía no se puede seleccionar

Jorge Morales de Labra, director de Próxima Energía, explica a Newtral.es que tener un certificado significa que “el año anterior la comercializadora ha comprado al menos la misma energía renovable que ha vendido a sus clientes en cómputo anual”, es decir, compras la suficiente energía verde como para satisfacer a tus clientes durante todo un año, pero esa energía se vierte a la red eléctrica general en esa mezcla que ya hemos visto.

Para conceder estos certificados se toman los datos del año anterior. Por eso, según explica el experto, las nuevas comercializadoras (como BE) tienen “más fácil ser 100% renovables durante los primeros años”, pues su volumen de energía vendido es menor y es más asequible equilibrar la balanza entre la energía renovable por la que pagas y la energía que suministras. 

Aunque aún desconocemos los certificados de garantías de origen de 2019, en el apartado de contratación pública de la web de la Generalitat se publicó hace unos días que la adjudicataria del concurso de este año es Gnera Energía y Tecnología (está pendiente de formalizarse). Endesa, según aparece en el documento de la resolución, también pujó por volver a ser abastecedora de BE.  

Pagar por renovables pero recibir el mix eléctrico 

Para ver de qué origen era la electricidad que se compró en España en el año 2018, ya que los datos a cierre de 2019 aún no los conocemos, miramos el balance que publica anualmente Red Eléctrica Española. En el gráfico que aparece más abajo vemos las fuentes de producción de la energía que consumimos: nuclear, carbón y eólica, principalmente. Es de esa mezcla de donde también se nutre Barcelona Energía.

Fuente: CNMC

La CNMC lo explica así: “Los generadores de electricidad vierten la energía a las redes y los consumidores la toman instantáneamente, de forma que el sistema funciona como una piscina (pool). Allí confluyen los diferentes tipos de energía producidos sin posibilidad de discriminar entre unos tipos y otros. Así, se mezclan las distintas tecnologías de generación en el denominado mix de producción nacional de electricidad”. 

Por lo tanto, y tal y como explican en uno de los post del blog de la web de Barcelona Energía, sus clientes pagan por que se produzca energía renovable, pero no la reciben.

¿Es útil el Sistema de Garantía de Origen? 

Los certificados GdOs se crearon en 2007 y, desde entonces, las comercializadoras que se han sumado no han dejado de crecer: en 2018 ya eran 174. 

Según la CNMC, la contribución renovable al mix eléctrico nacional fue en 2018 del 38,2%, mientras que el año anterior había sido del 32%. En la siguiente tabla se ve el impacto ambiental de la producción eléctrica nacional, comparándolo con el que provoca una comercializadora que no ha participado en el Sistema de Garantías de Origen. La comercializadora que no vela por la energía renovable emite más dióxido de carbono y genera más residuos radiactivos. 

Fuente: CNMC

Fuentes

  • CNMC
  • Comunicación de Barcelona Energía
  • Jorge Morales de Labra, director de Próxima Energía 
  • Informe anual de Red Eléctrica Española
  • Base de datos de contratos públicos (web de la Generalitat) 

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