Newtral


Empleo: Lo que ha cambiado y lo que no tras 11 años de la crisis
Siguiente

Empleo: Lo que ha cambiado y lo que no tras 11 años de la crisis

En España hay el mismo número de trabajadores que antes de la crisis. Sin embargo, la radiografía del empleo ha cambiado: hay menos autónomos, más trabajo indefinido, más empleo a tiempo parcial no deseado y más empleo público.

Los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) del segundo trimestre de 2019 recogen que la tasa de desempleo continúa por encima del 14% y de las tasas registradas antes de la crisis (10,36% en el segundo trimestre de 2008). Además, según el último CIS, publicado en julio, los ciudadanos consideran que el paro sigue siendo el principal problema, con el 41,2% de las respuestas en junio y el 38,7% en julio.

Por su parte, las cifras de afiliados a la Seguridad Social en España se encuentran en 2019 en el entorno de las previas a la crisis: por encima de los 19,5 millones de trabajadores. Es decir, existe el mismo número de trabajadores ahora que previos a la recesión. No obstante, la radiografía del empleo ha cambiado en estos 11 años: hay más trabajo indefinido, más empleo a tiempo parcial no deseado, menos autónomos, más empleo público y una tasa de paro juvenil más elevada pero más licenciados con trabajo.

La situación de ralentización del crecimiento económico y del mercado de trabajo ha dejado, sin embargo, unos datos de paro y de creación de empleo en España positivos. Así, en el segundo trimestre de 2019 se registró la menor tasa de paro en 10 años, es decir, desde 2008 antes del estallido de la crisis económica, cuando esta tasa se situaba en el 10,36%. 

En este tiempo, el número de autónomos ha descendido desde los registrados en el segundo trimestre de 2008, cuando había 3,6 millones, el 21,9% del total de los trabajadores. En 2019, esta cifra cae hasta el 18,7% del total  se sitúa en los 3,15 millones de personas, una variación del 14% en 11 años.

Más contratos indefinidos pero a tiempo parcial

La creación del empleo viene impulsada principalmente por contratos indefinidos. Mientras que en el segundo trimestre de 2008 estos suponían el 70,73% del total, en 2019 han aumentado hasta el 73,64%, hasta los 12,29 millones de contratos, por encima de los 12,05 millones de hace 11 años.

Con la destrucción de empleo tras la crisis, la tasa de temporalidad cayó un 32% en España -los contratos a tiempo parcial son los que incorporan a un trabajador para un puesto de trabajo por un tiempo determinado y una actividad muy concreta-. Esto se explica porque son los primeros tipos de contratos que se rescinden, tanto porque no se renuevan al terminarse en época de recesión o porque son los más baratos de acabar. Sin embargo, y pese a que se encuentra en niveles menores que en 2008, la situación de España se pone en perspectiva cuando se compara con el conjunto de la UE. Con la recuperación la temporalidad ha vuelto a aumentar y en la actualidad la tasa es la más elevada de todos los países de la Unión Europea.

Además, las cifras de temporalidad son mayores en las mujeres (del 27,3% frente al 25,5% de los hombres en 2019), los jóvenes y los asalariados con estudios básicos, según publican la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas en Esenciales, una serie mensual de documentos divulgativos.

Frente a esto aparecen los contratos a tiempo parcial, que el ministerio de Trabajo determina que: «El contrato de trabajo se entenderá celebrado a tiempo parcial cuando se haya acordado la prestación de servicios durante un número de horas al día, a la semana, al mes o al año inferior a la jornada de trabajo de un trabajador a tiempo completo comparable».

En 2019, el número de este tipo de contratos es de 2,95 millones, por encima de los 2,43 millones previos a la crisis. El problema es que ha crecido el número de parcialidad no deseada, es decir, trabajadores que tienen un contrato a tiempo parcial porque no encuentran uno a tiempo completo, que es lo que preferirían. Mientras que en el segundo trimestre de 2008 el porcentaje de parcialidad no deseada era del 33,63%, según datos de la EPA, en 2019 es del 52,9%. Es decir, más de la mitad de las personas que tienen un contrato parcial, preferiría trabajar más horas.

La contratación pública tira de educación y sanidad

En cuanto a sectores, el comercio continúa como el sector con más ocupados, más del 15% del total, una cifra muy similar a la de 2008. Le sigue la hostelería, con el 8,9% del total de los empleos frente al 7% de 2008. Sin embargo, uno de los sectores estrella de 2008, la construcción, ha perdido 1,28 millones de trabajos. Mientras que antes de la crisis suponía el 12,4% de los trabajos totales, en el segundo trimestre de 2019 es el 6,4%.

En 11 años se han disparado los trabajos relativos a la sanidad y educación. Por una parte, los trabajadores del sector educativo han aumentado en 227.800 y los sanitarios en 376.300. Con esto, pasan a suponer el 7% y el 8% del empleo total, respectivamente. Esto se entiende en parte porque son trabajos que en muchas ocasiones están relacionado con lo público.

De hecho, desde 2008, la contratación que más se ha impulsado es la del sector público y la gente que se incorporaba al mercado laboral durante la crisis encontraba principalmente salida laboral en lo público. Mientras que antes de la crisis 14 de cada 100 empleos eran públicos, en 2019 lo son 16 de cada 100. Así, los trabajadores públicos han aumentado en 211.000 personas, mientras que el privado ha descendido en 1,05 millones de personas.

Con todo esto, ha crecido el número de empleados con educación superior. Mientras que en 2008 este número se situaba en 6,9 millones, en 2019 superan los 8,6 millones de trabajadores, es decir, el 46,62% del total, más de 12 puntos más que previos a la crisis.

Los jóvenes y las mujeres, los más afectados por el desempleo

Por otra parte, el paro juvenil no ha mejorado y los jóvenes siguen siendo los más afectados por el desempleo. Tanto en 2008 como en 2019, doblan la media nacional de la tasa del paro. Para menores de 25 años el paro se sitúa en el 33,14% en el segundo trimestre de 2019 cuando la media nacional está en el 14,02%. En el caso de 2008 es del 23,62% frente al 10,36% nacional.

En cuanto al paro femenino, en 2008 había el mismo número de mujeres en paro que hombres: alrededor de 1,19 millones. No obstante, en porcentaje el paro femenino era superior, del 12% del total de mujeres activas frente al 9,% de hombres. En 2019 el paro femenino es del 15,8% frente al 12,5% del masculino. Además, hay 1,7 millones de mujeres en desempleo, unas 200.000 más que hombres.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente