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El Brexit de nunca acabar
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El Brexit de nunca acabar

La oposición se rebeló contra Boris Johnson, le arrebató el orden del día y someterá a votación este miércoles un proyecto de ley para frenar el Brexit duro y obligar al Gobierno a aplazar tres meses la salida si no hay acuerdo antes del 19 de octubre

El primer ministro británico, Boris Johnson, durante su intervención en el Parlamento | Roger Harris (EPA/EFE)

Tres años bajo la sombra del Brexit. Desde que el Reino Unido votó el referéndum para salir de la Unión Europea el 23 de junio de 2016, se han sucedido los obstáculos, votaciones frustradas en el Parlamento, prórrogas de todo tipo e innumerables vaivenes políticos. Y amenaza con cronificarse. El último plot twist ocurrió este martes en la Cámara de los Comunes, cuando la oposición logró hacerse con el control de la agenda parlamentaria con el apoyo de 21 conservadores rebeldes que descompensaron la balanza. Un total de 328 diputados opositores votaron a favor de la moción que otorgaba la potestad de controlar el orden del día, frente a los 301 que votaron en contra. 

Con esta jugada, la oposición ha conseguido someter a votación este miércoles un proyecto de ley que impide un Brexit sin acuerdo y fuerza al Gobierno de Boris Johnson a solicitar a la Unión Europea una prórroga de tres meses para la salida si no se logra un acuerdo, hasta el 31 de enero de 2020. Pero Johnson tiene un as en la manga con el que ya amenazó a los opositores a principios de semana: adelantar las elecciones generales de 2022 a una fecha estimada entre el 14 o el 15 de octubre, en cualquier caso, antes de la reunión con el Consejo Europeo. La propuesta del primer ministro Johnson de adelantar comicios se votará también este miércoles, pero para que salga adelante deberá contar con el apoyo de dos tercios de los parlamentarios.

¿Por qué es importante?

El conservador Boris Johnson afrontó el martes una moción de confianza de facto al perder la mayoría en el Parlamento, lo que deja en el aire el cuándo y el cómo de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Al menos mientras se tramitara la ley de la oposición e hipotéticamente se extendiera la prórroga. La clave está en la fractura de los conservadores, que plantea varios supuestos para cuya comprensión puede ser muy útil este mapa de The Times

Un editorial en The Guardian analiza el efecto electoral de la purga que el primer ministro británico anunció que haría contra los 21 conservadores -incluidos nueve exministros- que se se declararon en rebeldía. “Johnson ha perdido su mayoría en el Parlamento, pero ha fortalecido su control sobre su partido. Ahora el partido conservador no tendrá críticos, lo que le permitirá hacer campaña en las próximas elecciones”. Hay que recordar que en este grupo hay líderes históricos que acumulan hasta tres décadas en los tories.

¿Cuál es el contexto?

Enumeremos unas cuantas fechas claves que han llevado a esta situación: 

  • El 23 de junio de 2016, el Reino Unido vota para abandonar la UE.
  • La ex primera ministra Theresa May negoció un acuerdo con los Veintisiete que para haber salido de la eurozona el 29 de marzo pasado.
  • Pero el Parlamento no apoyó los planes del ejecutivo -en un proceso similar al del martes-, May no pudo llegar a un acuerdo y pidió que se retrasara el Brexit al 31 de octubre
  • May dimite el 7 de junio y Boris Johnson asumió el cargo el 24 de julio de 2019 con el mantra de “a vida o muerte”.
  • El 28 de agosto pone en marcha su estrategia para sabotear los planes de la oposición de frenar el Brexit sin acuerdo, y promueve la suspensión del Parlamento (o prórroga) durante un periodo inusual de cinco semanas. 
  • Ante el temor de las consecuencias de un Brexit duro, algunos conservadores rompen la mayoría este martes y le arrebatan al primer ministro la potestad de definir la agenda. Johnson, como había anunciado, amenaza con ir a elecciones, en tanto que cuenta con apoyo en las encuestas, un 35% de intención de voto según YouGov.

El momento en el que el diputado Phillip Lee se marcha al Partido Liberal Demócrata refleja un descontento que se traducirá en un buen dilema para los rebeldes: ¿rechazar las elecciones y aplazar el proyecto de ley o activarlo con la esperanza de que Johnson pierda? El adelanto electoral puede ser un gancho para los laboristas, que exigen esa vía desde hace tiempo, pero el líder Jeremy Corbyn se ha comprometido a no decantarse por las urnas hasta que se logre frenar el Brexit sin acuerdo. Hasta el martes, Johnson tenía una mayoría de solo un diputado, así que se debería hipotecar a su suerte en caso de que prospere el adelanto electoral.

¿Qué hay que tener en cuenta?

Como siempre, hay que tener en cuenta los tiempos. Si los parlamentarios aprueban el proyecto de ley, este jueves será examinado por la Cámara de los Lores, o posiblemente en la noche del miércoles. Tras la votación de la ley contra un Brexit no negociado, la legislación deberá pasar por la Cámara de los Lores y después, es competencia de Johnson presentársela a la Reina, algo a lo que no está obligado pero no hacerlo puede ser muy controvertido. Un ex abogado parlamentario describía esta opción en The Times como “dinamita constitucional”.

La Comisión Europea (CE) se ha blindado no obstante para un Brexit sin acuerdo. En su sexta comunicación de preparación del Brexit, planteará usar financiación del Fondo Europeo de Solidaridad para cubrir la carga que puede caer sobre los Estados miembros en un Brexit duro. Creado en 2002, este fondo ha asistido a países afectados por catástrofes naturales como sequías, inundaciones, terremotos, incendios forestales y grandes tormentas. España recibió financiación tras el desastre del Prestige en 2003 y del terremoto en Lorca de 2011.

#Fact 

¿Y la libra? Sufre cada vez que alguien respira en el Parlamento británico. La perspectiva de que la oposición pudiera votar una legislación que bloquee el Brexit sin acuerdo hizo que la libra esterlina se disparara al 1,09 frente al euro. Este miércoles llegaba a los 1,21 dólares un día después de bajar al mínimo en los últimos tres años. «A pesar de toda la incertidumbre que se avecina, los mercados ven a un Brexit sin acuerdo liderado por Boris Johnson como el peor de los casos y, por lo tanto, tratan todo lo que socava eso como una libra positiva», dijo Joshua Mahony, analista y broker de IG Group, a The Independent.


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