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Ministerio de Sanidad, MoMo, INE… los distintos datos sobre fallecimientos por COVID-19: Preguntas y respuestas
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Ministerio de Sanidad, MoMo, INE… los distintos datos sobre fallecimientos por COVID-19: Preguntas y respuestas

Mientras que Sanidad recopila los datos de casos comprobados que le notifican las comunidades autónomas, el MoMo hace una estimación entre las muertes por todas las causas que hubo el año pasado y las que se han registrado este año en el mismo periodo

Los últimos días han surgido distintas cifras de muertos en España como consecuencia del coronavirus y nos habéis preguntado a través de nuestro servicio de verificación de Whatsapp (+34 682 58 96 64) y nuestros perfiles de redes sociales cuáles son las diferencias entre unas y otras. 

La principal diferencia está entre las cifras diarias que publica el Ministerio de Sanidad, que el 4 de junio era de 27.133 fallecidos, y las cifras de exceso de mortalidad que se publican a través del MoMo (Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria), que entre el 13 de marzo y el 22 de mayo cifra el exceso de muertes en 43.260

Pero además, existen diferencias con otras fuentes de información, como la OMS, que el 4 de junio cifraba en 27.940 los fallecidos en España, al igual que el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), y las estimaciones que acaba de publicar el INE, que dan un acumulado de exceso de mortalidad de 43.945 muertes en lo que va de año. La Asociación Española de Profesionales de los Servicios Funerarios (Aesprof) también hizo una estimación en la que consideran que 43.985 ciudadanos perdieron la vida a causa del virus.

La diferencia de cerca de 16.000 muertos entre unos registros y otros se debe a una razón: mientras que los datos de Sanidad corresponden a los datos notificados diariamente por las comunidades autónomas, que luego Sanidad reporta a otras instituciones como la OMS o el ECDC, las cifras del MoMo y del INE se basan en estimaciones a partir de la diferencia entre las muertes que hubo el año pasado y las que han sucedido en el mismo periodo de este año. Además, el MoMo y el INE recogen las muertes producidas por todas las causas, mientras que Sanidad y las comunidades autónomas solo registran las muertes atribuibles a la COVID-19.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, ha explicado en rueda de prensa que es probable que una parte de los casos recogidos en las cifras de exceso de mortalidad, “no sabemos si muy grande o muy pequeña”, haya muerto de coronavirus y que al no tener un diagnóstico de confirmación no figura en los datos publicados por Sanidad. Te lo explicamos.

Cómo funciona la cadena de datos

Las comunidades autónomas son las encargadas de contabilizar los datos de las muertes por COVID-19 y enviarlos al Ministerio de Sanidad, que advierte que «las discrepancias que puedan aparecer respecto a los datos de casos totales notificados previamente son resultado de la validación de los mismos por las comunidades autónomas y a la transición a la nueva estrategia de vigilancia», establecida el 11 de mayo. De hecho, una parte de la variación de los datos se debe a los cambios en los criterios de diagnóstico y notificación de los datos. 

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Tras recopilar y publicar los datos, el Gobierno los envía a las autoridades internacionales. La OMS anuncia en su reporte que la información corresponde a los «datos como se reciben de las autoridades nacionales a las 10 am».

El 31 de enero, la OMS publicó una guía sobre cómo notificar los casos. Por ejemplo, las autoridades nacionales deben informar casos probables y confirmados en 24 horas desde su identificación.

Lo mismo sucede con el ECDC, donde el equipo de inteligencia epidemiológica recopila las cifras a partir de informes de las autoridades sanitarias de todo el mundo y advierte que «para asegurar la precisión y confiabilidad de los datos, este proceso se refina constantemente», como figura en su página web

En cualquier caso, esta institución también indica que puede haber discrepancias en las cifras nacionales y las publicadas por el ECDC debido a que las actualizaciones se publican a diferentes horas y a que conllevan un tiempo de procesamiento. «Se aconseja a los usuarios que utilicen todos los datos con precaución y conscientes de sus limitaciones», añade. Por esto, en ocasiones las cifras entre Sanidad y estos organismos no coinciden. 

Qué miden el MoMo y el INE

Tanto el MoMo del Instituto de Salud Carlos III, como el INE son fuentes oficiales, pero las cifras no son los datos de las notificaciones de muertes por coronavirus, sino que son estimaciones a partir del exceso de mortalidad registrado.

El MoMo es un sistema para la vigilancia de la mortalidad diaria por todas las causas en España y mide la diferencia entre las muertes esperadas (las que sucedieron el año pasado en esa misma fecha) y las que suceden, a partir de los datos de defunciones del Instituto nacional de Estadística (INE) y de los registros civiles a través del Ministerio de Justicia. 

¿Por qué no coinciden en ocasiones? Los datos de MoMo tienen un retraso en la fecha de notificación y no todos los registros están informatizados, aunque la cobertura es del 93% de la población

A la vez, el INE ha publicado una estimación del número de defunciones semanales durante el brote de COVID-19 y advierte de que «hay que considerar en todo momento su carácter experimental y tomar las cifras con cautela dado que se ofrecen datos estimados por un modelo que podría subestimar o sobreestimar resultados». Su fuente de información es la misma que para el MoMo: los registros civiles combinados con información histórica de la Estadística de Defunciones.

Jaume Puig-Junoy, profesor de Economía de la Salud en la Universitat Pompeu Fabra, advierte que las cifras de exceso de mortalidad son «la mejor fuente de información de la que disponemos para conocer lo que está pasando con la mortalidad». Pero añade que «hay que interpretar el exceso de mortalidad como lo que es: una medida agregada de mortalidad y una estimación, no una cifra puntual».

Cambios en los criterios de vigilancia

Los cambios en los criterios de recolección y notificación de datos también han contribuido a la confusión sobre las cifras.

Sanidad emitió el 16 de abril una orden ministerial por la que modificó la forma en la que las comunidades debían clasificar los datos. A partir de esa fecha, las comunidades debían especificar las circunstancias de cada caso confirmado, si esa persona presentaba o no síntomas y si se detectaba su contagio mediante PCR o test rápido de anticuerpos. 

El 11 de mayo, el Gobierno cambió de nuevo el criterio sobre la recolección de datos, como se explica en la Orden SND/404/2020. Desde ese momento, los datos deben estar actualizados hasta las 24.00 horas del día anterior y se entregan antes de las 12 horas de cada día. Además, desde el 18 de mayo, la información pasó a darse por la tarde, para poder procesarlas. 

Otros problemas en las cifras de contagios

Financial Times ha sido el último medio internacional en denunciar que las variaciones en los datos de España generan incertidumbre. Pero no es el único. Por ejemplo, la Universidad Johns Hopkins, en su apartado de ‘issues’ advierte de la caída en el contador del 23 al 24 de abril.

La Universidad lo explica así: «España informa de su total de casos como un agregado de las pruebas positivas totales notificadas por los sistemas de salud provinciales. Por un periodo de tiempo desconocido, algunas provincias reportaron pruebas de PCR y anticuerpos como casos positivos. A partir del 16 de abril, algunas provincias comenzaron a informar el desglose de cómo se identificaban los casos (ya sea PCR, ELISA u otros). Para el 20 de abril, estos datos estaban disponibles para todas las provincias, excepto algunas irregularidades con Galicia. El 24 de abril, el gobierno español comenzó a informar solo los casos positivos de PCR. El uso de las pruebas de anticuerpos para confirmar casos para una serie temporal es problemático, ya que representan infecciones históricas y no se pueden usar para identificar aquellas que están activas. Para mantener la coherencia con otros países, solo estamos interesados ​​en las pruebas de PCR».

[Es falso que España sea el octavo país de la OCDE con más test por habitante]

Las fuentes globales también varían

España no ha sido el único en modificar los criterios de la recolección de datos. Por ejemplo, Our World in Data, de la Universidad de Oxford, advierte que el 18 de marzo, la OMS modificó el tiempo límite para informar, por lo que «la comparabilidad con cifras anteriores se vio comprometida». Además, señalan que detectaron algunos errores en la información y por eso, la información que ofrecen proviene de los datos del ECDC.

También hay diferencias con otras fuentes de información, como la Universidad Johns Hopkins, cuyos datos son más altos que los de la OMS y el ECDC. «Esto puede deberse a que Johns Hopkins también incluye estimaciones de ‘posibles casos positivos’», explica Our World in Data. Aunque las tendencias son muy similares.

Fuentes: 

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