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‘Los invisibles’ y el coronavirus: los riesgos que están corriendo los basureros
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‘Los invisibles’ y el coronavirus: los riesgos que están corriendo los basureros

Sindicatos y trabajadores alertan de la escasez de material en el servicio de recogida de residuos

Andreu Salas forma parte del cuerpo de los casi tres mil trabajadores de recogidas de basuras de Barcelona. Es conductor y mañana volverá a coger el volante con sus guantes normales, a la espera de que lleguen guantes y mascarillas que sirvan para protegerse del coronavirus.

Antes de subirse a la cabina desinfecta las zonas más sensibles, como el volante, el freno de mano, el salpicadero y -en el caso de los camiones que aún no son eléctricos- la palanca de marchas.

La empresa concesionaria del Ayuntamiento, FCC Medio Ambiente (Fomento), les proporciona el líquido desinfectante y toallas para hacer esta limpieza antes de empezar su turno.

Mascarillas y guantes, para los hospitales primero

“Todos los días hacemos las reclamaciones oportunas”, explica Salas, “nos consta que llegaron mascarillas pero tuvieron que llevarlas a los hospitales”.

Este conductor entiende “la necesidad de los hospitales y las residencias”, pero no puede evitar salir a la calle con “miedo y respeto”, comenta en conversación telefónica con Newtral.es.

Ese material sanitario necesario le llega con cuentagotas. Algunos de sus compañeros ya disponen de él en los servicio “más complicados”, dice Salas, como son los que hacen turno en la zona del Raval.

Los invisibles

“A nosotros siempre nos han llamado ‘los invisibles”, explica Salas, “y algunos comentamos que por qué no nos aplauden a nosotros”. 

Aun así asegura que ahí seguirán, “24 horas al día, 365 días al año”, a pesar de que –no saben si por el miedo o por contagios- han notado un “repunte de bajas” laborales.

No ha sido hasta casi treinta días después de que se decretara el estado de alarma cuando todos los trabajadores de este servicio básico de recogida de basuras de Barcelona han empezado a recibir las mascarillas.

Servicio al 100%, también durante el confinamiento

En 2017 en España se recogieron 22,5 millones de toneladas de residuos urbanos, lo que equivale a 483,9 kilogramos por persona al año, según datos del INE.

En Madrid hay unas 1.700 personas que se dedican a la recogida de estos residuos, un servicio que se ha mantenido al “100%”, explica el responsable de Saneamiento Urbano, acción sindical y negociación colectiva de CC.OO., Javier Gómez.

Lo que sí han cambiado son los turnos de trabajo. Se han escalonado los horarios de entrada para reducir el contacto entre el personal, y se han creado turnos que suelen variar entre los dos y los cuatros días de libranza por el mismo número de días trabajados, explican desde varios sindicatos.

Dificultades con el material

En conversación telefónica con Newtral.es, Gómez, explica que “al principio hubo muchos problemas de material y desconcierto generalizado, pero ahora los guantes se están dando con regularidad”.

Además del material que les proporcionan las empresas concesionarias de este servicio, Gómez subraya la importancia de los protocolos: “Sigue habiendo dificultades de material, pero se han tomado medidas de protección, como entrar a horas escalonadas para evitar que los empleados coincidan en un mismo espacio”.

Medidas de seguridad insuficientes

Para algunos sindicatos, las medidas de seguridad son insuficientes, como para Javier Fernández, secretario de Organización sindical CGT-RBU (recogida de residuos sólidos o basura) de Madrid. En cuanto a la escasez de material, entiende “las prioridades del momento que vivimos”, pero critica otros protocolos de seguridad.

“Creemos que la limpieza y desinfección eficiente de las cabinas de los camiones recolectores deberían abarcar a la totalidad de los mismos”, explica Fernández.

Además, su sindicato denuncia que se han dado casos de “desplazamientos de 3 operarios en la cabina de los camiones sin llevar mascarillas (por no disponer de ellas) o que en el mejor de los casos le dan una al que va en medio de los otros dos”, cuenta Fernández a Newtral.es.

El Ayuntamiento de Madrid

Son las empresas concesionarias las responsables de que se cumpla el procedimiento de actuación marcado por el Ministerio de Sanidad, «el Ayuntamiento les insta a que lo cumplan», explica Victor Sarabia, director general de Servicios de Limpieza y Residuos del Ayuntamiento de Madrid.

«El Ministerio establece que estos servicios tienen exposición de bajo riesgo y para estos niveles Sanidad dice que no hacen falta EPI», aclara Sarabia. Aunque, matiza: «no es lo mismo recoger basura en un hospital que en contenedores de vidrio».

No corresponde al Ayuntamiento suministrar equipos de protección individual, sino a las empresas. Aún así, «estamos dando mascarillas, hidrogeles, gafas…», dice el directos del Servicio Limpieza y Residuos.

«No tendríamos por qué proveer, pero nos consta el esfuerzo tremendo de las empresas y nosotros también lo hacemos» dice Sarabia. «No tenemos todo lo que queremos, pero no hemos tenido constancia de falta dramática de EPIs» concluye.

Los residuos de los hospitales

Otra de las medidas derivadas de la crisis sanitaria es la creación de un servicio de recogida de residuos exclusivo para clínicas y recintos hospitalarios. Gómez explica que este servicio se presta “con un solo conductor, un camión específico y un EPI especializado”.

Aunque desde la Sección Sindical CGT-RBU Madrid advierten de que “no se están separando ni clasificando los residuos en los centros sanitarios”, tal y como recomienda el Ministerio de Sanidad.

Recoger los residuos de las vías públicas tampoco es totalmente seguro. En los cubos naranjas es donde se deben tirar los materiales de los hogares donde viva una persona contagiada, por eso, desde CGT-RBU también hacen un llamamiento a la ciudadanía: “pedimos la colaboración en la presentación de los residuos (dentro de los cubos), y en la fincas, mayor frecuencia de lavado y desinfección de sus cubos”.

Llevar el virus a casa

Los sindicatos son conscientes del riesgo de contagio: “los trabajadores tienen que ir a su casa y de poco valdría el confinamiento si nos llevamos el COVID-19 a nuestros domicilios”, concluye Fernández.

El Gobierno considera que los servicios de limpieza y de recogida de residuos sólidos son servicios básicos, por lo que su actividad debe continuar a pesar del estado de alarma. “Sí que da miedo”, dice Gómez, “pero como colectivo somos conscientes de que somos un servicio básico para la ciudadanía.

 Unos 7.000 empleados sin pruebas de diagnóstico

Después de la compra de 10.000 test, el Ayuntamiento de Madrid anunció el pasado miércoles que ya había empezado a realizar pruebas para el diagnóstico de coronavirus entre los empleados municipales considerados ‘esenciales’, como  “Policía Municipal, SAMUR-Protección Civil, Bomberos y Samur Social, entre otros”.

La nota del consistorio no hacía mención a los operarios de limpieza y recogida de residuos. Desde CCOO y UGT se pusieron en contacto con la dirección general de Saneamiento Urbano de Madrid y estos les trasladaron que el servicio de recogida de basuras sí que “está contemplado dentro de los colectivos y que, como servicios esenciales, se les hará el test”.

Un test que, de momento, no ha llegado a estos trabajadores. Y desde UGT, Gómez admite que hay operarios que están en cuarentena “porque tienen síntomas”, pero que no se les han hecho las pruebas porque estas se hacen “en función de las prioridades”.

Casos positivos

En la secretaría de organización sindical CGT-RBU de Madrid calculan que alrededor del 6% de la plantilla no está yendo a trabajar, bien por tener factores de riesgo, o por estar en cuarentena.

Se trata de datos no oficiales, ya que, algunas de las empresas concesionarias, cuentan desde la organización, «no están facilitando la información de casos positivos o posibles casos».

La dirección general del Servicio de Limpieza y residuos habla de 38 casos confirmados de coronavirus entre las 7.000 personas que integran la plantilla total de Limpieza y Residuos.

Peones de limpieza

Rosa Carrera también es una trabajadora esencial y -en conversación telefónica con Newtral.es- cuenta orgullosa que a los peones de limpieza viaria del municipio madrileño de Alcorcón sí que les han proporcionado guantes y mascarillas.

“Estamos totalmente equipados, la empresa municipal (ESMASA) nos da el material y lo vamos reponiendo a diario”, cuenta Carrera.

Pero incluso bien protegidos, el miedo a veces se hace inevitable: “cuando te encuentras una bolsa de basura tirada y la tienes que recoger, lo haces corriendo”, dice Carrera, “después me lavo con la pistola de agua a presión. Mi compañero me dice que me voy a arrancar la mano”.

Guantes tirados en el suelo

Carrera forma parte de la sección sindical de USO-ESMASA y ha notado que desde que se decretó el estado de alarma se están encontrando las calles más limpias.

Pero también se encuentran guantes tirados en el suelo, especialmente en las puertas de las farmacias y los supermercados. Guantes que luego ellos tienen que recoger.

Carrera suele barrer las calles, pero ahora se dedica a desinfectar. Su compañero conduce el camión y ella lleva la manguera conectada a una máquina que contiene 3.000 litros de desinfectante diluido en agua.

Trabajar con las calles vacías

A pesar del riesgo de contagio, esta peona de limpieza resalta el lado amable de un trabajo que habitualmente es molesto para quien pasa por la calle: “Todo el mundo quiere que reguemos la calle, pero es difícil porque estorbas, cortas el tráfico…” Según Carrera, se trabaja “de maravilla” con las calles vacías.

Carrera cuenta con alegría cómo los que están en casa, a veces dejan colgados carteles de agradecimiento en los contenedores y eso les hace más fácil trabajar con el camión y su ruido ensordecedor.

“El otro día estábamos limpiando en uno de los barrios y bajó un señor que nos decía algo pero no le escuchábamos… Le dijo a mi compañero que los vecinos nos estaban aplaudiendo y no nos estábamos enterando”, explica.

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