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Mauricio Macri y el torbellino de la crisis
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Mauricio Macri y el torbellino de la crisis

El presidente de Argentina se enfrenta el 27 de octubre a unas elecciones marcadas por la grave recesión económica

Justin Lane | EFE

Argentina está atrapada en una vorágine de la que es difícil escapar. La crisis económica ha dejado al país con una deuda cercana al 100% del PIB y con una de las mayores inflaciones del mundo. Desde que empezó la recesión en 2018, unas 4 millones de personas han caído en la pobreza, según datos del Gobierno. La inestabilidad política ha dejado a un país dividido entre el oficialismo del presidente de la Nación, Mauricio Macri, y la oposición peronista de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Cuatro años después de su investidura, Macri afronta unas elecciones presidenciales con la esperanza de ser reelegido en el cargo. Pero las turbulencias financieras pueden poner en peligro su mandato y amenazan con devolver a la oposición a la Casa Rosada.

Lo más importante

La crisis económica se ha agravado en las últimas semanas debido a la escalada del dólar y a la fuga de divisas. Solo en agosto de este año, el peso argentino se devaluó más del 25% y hoy son necesarios casi 60 pesos para comprar un dólar. Las reservas internacionales en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se han reducido significativamente, sobre todo después de las elecciones primarias del 11 de agosto.

El Gobierno anunció a principios de septiembre una serie de restricciones cambiarias para atajar estos problemas. Similar a las medidas aplicadas durante la Administración de Cristina Fernández de Kirchner, las empresas ahora deben solicitar permiso al BCRA para vender pesos, comprar divisas y realizar transferencias al exterior.

A todo ello se suma la decisión del Fondo Monetario Internacional (FMI) de suspender el programa financiero acordado con el Gobierno argentino. En mayo de 2018, Macri se comprometió a cumplir un severo plan de ajuste fiscal con la institución de Washington, entonces presidida por Christine Lagarde, a cambio de un rescate financiero de 50.000 millones de dólares. Tres meses después, se sumó al blindaje inicial otro paquete de 7.000 millones, después de que el Ejecutivo adujera que el préstamo no sería suficiente para recuperar la confianza de los mercados internacionales. El FMI nunca había concedido tanto dinero a un país.

Macri insistió en Nueva York al director interino del FMI, David Lipton, en la necesidad de recibir dinero con urgencia y pidió que se le desembolsaran 5.400 millones de dólares correspondientes al préstamo concedido en 2018. Sin embargo, a finales del mes pasado, la organización financiera internacional decidió suspender los préstamos, al menos hasta la elección del próximo presidente. Lipton declaró el 25 de septiembre que trabajarán para una “eventual reanudación de algún tipo de relación financiera con ellos [los gobernantes argentinos], que tal vez deba esperar un tiempo”.

¿Cuál es el contexto?

La jornada del último día de septiembre estuvo marcada por un anuncio que agitó al país. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó que la pobreza había subido al 35,4% en el primer semestre del año, frente al 27,3% del mismo período de 2018 –una diferencia porcentual de 8,1 puntos–. La cifra representa 15,8 millones de personas –3,7 millones más que el año anterior– cuyos ingresos no alcanzan para cubrir los servicios básicos. Igualmente, los datos revelaron que la pobreza extrema o indigencia ha alcanzado el 7,7% frente al 4,9% de 2018 y que el 50% de los menores de edad viven en la pobreza. El nivel de pobreza es el más alto alcanzado desde el colapso de la economía en 2001.

A principios de septiembre, se sucedieron varias protestas en Buenos Aires para exigir al Gobierno y al Congreso de la Nación más fondos para planes sociales. Las manifestaciones motivaron que se debatiese en el Parlamento un proyecto de ley para afrontar el hambre. El 12 de septiembre, la Cámara Baja aprobó un proyecto que solicitaba prorrogar la ley de emergencia alimentaria de 2002, al tiempo que miles de personas acampaban delante del Ministerio de Salud y Desarrollo Social para ejercer presión. Una semana después, el Senado ratificó el proyecto con los votos del oficialismo y de la oposición –61 votos a favor y ninguno en contra–. La norma contempla un aumento del 50% en las ayudas estatales destinadas a los comedores sociales –equivalentes a unos 135 millones de dólares–, y que se mantendrá vigente hasta el 31 de diciembre 2022.

¿Qué hay que tener en cuenta?

El sistema electoral argentino establece que para que un candidato sea elegido presidente deberá recoger el 45% de los votos o el 40% con una diferencia de al menos 10% con la candidatura que ocupe el segundo lugar. A falta de estos resultados, se procedería a una segunda vuelta entre las dos fórmulas más votadas –en estas elecciones, tendrían lugar el 24 de noviembre–. Desde 2011, se celebran también unas primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), previas a las elecciones, que sirven para definir las candidaturas que pueden presentarse a dichos comicios. Para que un partido político tenga su papeleta en las mesas electorales, debe obtener al menos el 1,5% de los votos en las primarias.

Las PASO también se consideran el anticipo clave de las elecciones. En las primarias del 11 de agosto participó el 75% de los 34 millones de electores, un porcentaje considerado alto para unas primarias, según el Ministerio del Interior. La alianza oficialista Juntos por el Cambio, liderada por Mauricio Macri, quedó en segundo lugar (32,9% de los votos), superada por el Frente de Todos (49,5%), coalición de centro izquierda cuyos candidatos a presidente y a vicepresidente son Alberto Fernández y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, respectivamente. La contundente victoria de la oposición, con una diferencia de más de 16 puntos porcentuales sobre el partido de Macri, no fue prevista por ninguna casa encuestadora.

#Fact

En 2015, Mauricio Macri se convirtió en el primer jefe de Estado elegido en las urnas desde 1916 que no pertenece ni al Partido Peronista –hoy Partido Justicialista– ni a la Unión Cívica Radical. Con el cierre de su legislatura, Macri acabará también con el mito que sostiene que solo un presidente de origen peronista –heredero de las políticas de Juan Domingo Perón, el único hombre elegido tres veces para liderar Argentina– puede garantizar la “gobernabilidad” del país. Desde que nació el peronismo, ningún presidente elegido democráticamente que perteneciera a otro partido ha podido completar su mandato.


¿Conseguirá Mauricio Macri ser reelegido presidente en las elecciones del 27 de octubre?

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1 Comentario

  • Es preocupante para Chile y los chilenos lo que ocurre en Argentina. Indudablemente el Peronismo identifica socialmente a una gran masa de personas , electoralmente hablando y que asegura los votos necesarios para permanecer en el poder casi de manera indefinida , una vez que desapareció del horizonte político , la tradicional intervención castrense . Cada tanto van a las urnas sabiendo al menos que la comida y el trabajo , aunque sean precarios, está asegurado.Loable por que primero hay que vivir y después filosofar. Eso nos hace ignorar la caída en picada de Argentina de todos los rankings económicos serios del mundo, y la difícil tarea de levantar una opción de recuperación económica para un país que es potencia mundial alimentaria ,quieránlo o nó. Esta poderosa carta, no jugada hasta hoy , atrapa al país en el depauperado juego de commodities ,cuyos precios son , hoy por hoy los más bajos históricamente hablando.Chile mira espectante hacia el Este , dado que con la frontera más larga del mundo, norte-sur, no estamos exentos de contagio ,si un reventón social pone en el poder a algún iluminado, a algún trasnochado populista ,o un demagogo de corte extremo.La estabilidad de Argentina , que se logrará,Keynes mediante , vía expansión de la demanda , que activará la producción ,la inversión y el empleo , no pondrá fin al problema de fondo, o sea a las permanentes crisis argentinas que jaquean a toda la región.Tal vez , la Divina Providencia , como siempre , les envíe un salvavidas , y los bandoneones vuelvan a sonar bonito , en el Barrio de la Boca.Se los deso de corazón.

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