De la víctima de La Manada a Rita Maestre: el ‘doxxing’ como forma de acoso en la manosfera

rita maestre acoso doxxing manosfera
Rita Maestre durante una intervención junto con Manuela Bergerot y Mariana Arce | Más Madrid
Tiempo de lectura: 7 min

Rita Maestre, la líder de Más Madrid en el Ayuntamiento, ha denunciado que desde hace casi un año hay hombres desconocidos que acuden a su casa a cualquier hora del día. Tocan al timbre o incluso a la puerta, también de madrugada, y preguntan por ella. Tal y como Maestre ha revelado, tras interponer una denuncia, la Policía averiguó que alguien conocía la dirección exacta de su casa y no solo la había filtrado en internet, sino que la acompañaba de ofrecimientos de servicios sexuales. El doxxing que denuncia Rita Maestre es una forma de acoso digital propio de la manosfera que sirve, como explica la investigadora Silvia Díaz Fernández, “para infundir miedo o aleccionar a las mujeres”.

Publicidad

El doxxing o doxeo hace referencia a la obtención y publicación de documentos privados de una persona, generalmente alguien que la persona o grupo que filtra esos datos personales considera un enemigo. El doxxing era habitual entre hackers pero luego se instrumentalizó por parte de grupos supremacistas blancos estadounidenses para atacar a activistas antirracistas, tal y como explica aquí el New York Times

El doxxing, como expone aquí este artículo científico, también ha sido una herramienta para esparcir transfobia y castigar a activistas trans, especialmente mujeres. Por ejemplo, difundiendo su deadname (el nombre masculino asignado al nacer que, al transicionar, estas mujeres ya no usan) o datos médicos personales, así como fotos y direcciones de contacto. Pero también, como reporta esta investigación de Vice, contra trabajadoras sexuales como una forma de venganza por parte de clientes. 

Hace una década fue cuando se comenzó a usar con un propósito misógino, como una forma de acoso como en el caso de Rita Maestre. Fue a raíz del Gamergate: un ataque coordinado contra mujeres gamers visibles como Zoë Quinn y Brianna Wu por parte de usuarios de Reddit, 4chan y 8chan, foros de la primera manosfera. En ellos, miembros de la comunidad publicaban datos personales como su teléfono, su domicilio o su correo electrónico. También lo hicieron con la youtuber Anita Sarkeesian después de que esta publicase una serie de vídeos sobre la misoginia en el mundo gamer

Publicidad

La filtración de datos de denunciantes de violencia sexual, como la de La Manada o la del DAO

En España también hemos visto casos de doxxing relevantes. Lo que usuarios de la manosfera hicieron con la víctima de La Manada, publicando su nombre, sus fotos, su DNI y hasta en qué universidad estudiaba, es un caso de doxxing, como lo es el de la víctima que ha denunciado al DAO de la Policía Nacional: hace unos días, su abogado revelaba que sus datos personales estaban siendo filtrados en grupos policiales.

Y otro caso más: el de la menor que denunció a los tres futbolistas de La Arandina por presunta agresión sexual. Sus datos personales también se difundieron en redes sociales, foros y páginas web. 

Como explica la investigadora de la UCM Silvia Díaz Fernández, especializada en misoginia online y manosfera, “es una herramienta de intimidación y un castigo por hablar denunciar, rebajando así su agencia como víctimas y corrigiendo su comportamiento”. 

Es, en definitiva, una corrección que opera no solo a nivel individual (contra las víctimas en particular), sino a nivel colectivo: “Se sienta un precedente para el resto de mujeres, emitiendo el mensaje de que si te atreves a ser visible o a hablar o a denunciar, potencialmente te puedes enfrentar a esto”, señala Díaz Fernández. 

Esta investigadora especializada en el funcionamiento de la manosfera señala que también hay doxxing a “pequeña escala”, es decir, no contra figuras relevantes, como Rita Maestre, o contra víctimas que se mediatizan, sino “contra exnovias o contra mujeres que les han rechazado”. “También he visto casos de profesoras a las que han doxeado como forma de acosarlas o para infundir miedo”, añade. 

Publicidad

El doxxing vinculado a la esfera sexual para degradar a las mujeres: el acoso a Rita Maestre

El acoso a Rita Maestre a través del doxxing tiene dos objetivos. Por un lado, “busca borrar de la esfera pública a una figura relevante de la política de izquierdas a través del miedo”, apunta Silvia Díaz Fernández. 

Se busca una expulsión a largo plazo: “La propia Rita Maestre explica que lo pasa mal porque tiene dos hijas pequeñas, por lo que se está jugando ya no solo con la posibilidad de que se retire o tenga un perfil más bajo como forma de autoprotección, sino como protección de sus criaturas. En su caso, se juega también con el hecho de que ostenta un trabajo donde la visibilidad constante es muy importante, por lo que si desapareces ahora hasta que las cosas se calmen, quizá no va a ser tan fácil volver”. 

Pero, por otro lado, también opera aquí la cuestión de la respetabilidad: “Que se la vincule a servicios sexuales pone sobre la mesa cómo esta etiqueta sigue siendo usada para rebajar a las mujeres que resultan desafiantes. ¿Cómo la rebajo? Situándola en el escalafón social más bajo según el patriarcado: el de puta”, incide la investigadora de la UCM. 

Qué delitos podrían incurrir en el caso denunciado por Rita Maestre: acoso, delito de odio y de revelación de secretos

Según el abogado Saúl Castro, especializado en derecho antidiscriminatorio y género, podríamos hablar de hasta tres delitos. Por un lado, el delito de acoso contra Rita Maestre, señala Castro: “Podría encajar en el apartado quinto del 172 ter, que tipifica como acoso el uso de la imagen de una persona, y el nombre forma parte del derecho a la propia imagen, para realizar anuncio o abrir perfiles falsos o páginas de contacto, como ocurre aquí vinculando su imagen con anuncios de trabajo sexual”. 

Este abogado también señala que ese mismo artículo, el 172 ter, recoge como una forma de acoso el que “mediante el uso indebido de sus datos personales haga que terceras personas se pongan en contacto con ella”. Castro apunta que, además, se podría aplicar aquí la agravante de género recogida en el 22.4 del Código Penal. 

Publicidad

Por otro lado, Castro apunta que podría tener encaje el delito 510, contra la dignidad de una persona, comúnmente conocido como delito de odio. Considera que podría aplicar el 510 según lo recogido en el apartado 2a, que habla de acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito por, entre otros, motivos de género e ideología. “Creo que es un caso de discriminación múltiple porque se la castiga así no solo porque es mujer sino porque es abiertamente feminista”. 

Además, podríamos estar ante un delito de revelación de secretos, recogido en el 197 del Código Penal, aunque Saúl Castro matiza que “dependerá de cómo se hayan obtenido sus datos personales”. 

Por último, este abogado señala que también podría iniciarse un procedimiento civil por vulneración de su derecho al honor: “El trabajo sexual no es humillante de por sí, pero en este contexto sí podría implicar una vulneración: que te manden a hombres a casa para pedirte sexo a cambio de dinero sin ella ejercer esa profesión y teniendo en cuenta el estigma del trabajo sexual es una forma de castigo”. 

Fuentes
  • Silvia Díaz Fernández, investigadora de la UCM especializada en misoginia digital y manosfera
  • Saúl Castro, abogado especializado en derecho antidiscriminatorio y género
  • Publicación de Rita Maestre en X
  • New York Times, The Guardian, RTVE y Vice

0 Comentarios

¿Quieres comentar?