El concurso para repartir 138 licencias de radio en frecuencia modulada (FM) en Castilla y León era uno de los más esperados. La comunidad tenía asignadas estas frecuencias sin entregar desde 2006, cuando se aprobó el Plan Técnico Nacional de Radiodifusión sonora de FM. Pero el desenlace no ha sido bien recibido por todos y la gran cantidad de frecuencias en juego no ha evitado la polémica en torno al reparto entre quienes critican la falta de pluralismo en las licencias concedidas.
Los resultados del concurso reflejan la lucha que libra el sector. Mientras que algunos grupos llevan años reclamando que se adjudiquen nuevas licencias tanto en FM como en radio digital, las comunidades prefieren no hacerlo para evitar las complicaciones que conllevan, y aunque la ley fija la obligación de dar la oportunidad a nuevos medios y garantizar la presencia de distintos sectores, cada vez es más difícil acceder a una nueva licencia.
“Los concursos son algo muy traumático para las comunidades por lo que comporta dar una licencia a un medio u otro. Ya no solo por las grandes cadenas, sino por las emisoras locales y las cabeceras de diarios. Es un problema por las presiones internas que se reciben”, explica Jaime Rodríguez, abogado del despacho Diez & Romeo Abogados, especializado en derecho audiovisual.
Lo mismo sucede con la radio digital. Mientras que varios países de Europa han avanzado en el desarrollo de este sistema, España se encuentra aún rezagado, y las autoridades han dado pocos pasos para ofertar nuevas licencias.
“La radio siempre ha sido un medio muy estable, con audiencias e inversiones muy estables que permiten hacer previsiones y planes de negocio de una forma muy cómoda. ¿Qué ocurre? Que no interesa que haya ese cambio”, dejando poco espacio para quien quiera abrir una nueva cadena de radio, explica Alberto L. García, profesor de la Universidad Complutense especializado en Estructura y Empresa de Radio.
Las comunidades se quedan rezagadas en el impulso a la radio digital
La radio digital está ahora en manos del Constitucional, que debe decidir si las comunidades que no han convocado un concurso están incumpliendo la ley.
“España está en la fase menos avanzada de Europa, en la de esperar y ver. No estamos haciendo nada, hay mucha pasividad por no querer abrir el mercado”, explica García, quien apunta a que en algunos países como Noruega o Suecia ya se ha hecho un apagón analógico, y en otros países como Reino Unido, Italia o Alemania esta modalidad de radio está en una fase muy avanzada. “España sabe que tiene que hacerlo porque les obliga la Unión Europea, pero los gobiernos regionales no quieren avanzar en ese negocio”, resume.
Rodríguez coincide en que la mayoría de las comunidades autónomas no tienen interés en lanzar este sistema, pese a que existe una demanda y en la FM esté todo copado. La radio es el medio que más crece en facturación, un 11% más de enero a mayo, y más de la mitad de la población (57%) la escucha, con un promedio de 170 minutos diarios, según la Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC).
El reparto de frecuencias en Castilla y León deja a las cadenas religiosas con casi un tercio de las licencias
Solo las licencias a Radio María, que ha ganado 27, rozan los límites establecidos por la ley audiovisual para garantizar el pluralismo. La cadena se había presentado en 43 municipios, y en seis de ellos era la única ofertante admitida. Junto con La Undécima Hora, han obtenido 35 frecuencias, mientras que otras emisoras con mayor audiencia como la SER se ha quedado con apenas dos.
Rodríguez advierte que en las bases del concurso se premiaba a las emisoras que no tuvieran ninguna licencia antes para favorecer a empresas de nueva creación. “Como la normativa no es muy clara, las bases de cada concurso determinan cómo se controla la pluralidad, para mí algo muy deficitario”, dice. El abogado apunta a que de estas bases pueden llevar a que las emisoras lleguen a acuerdos con distintas empresas pero presenten la misma oferta.
La convocatoria deja también 14 frecuencias desiertas en localidades en las que había más oferta de licencias que solicitantes admitidos, la mayoría en municipios con menos de 12.000 habitantes, a excepción de Medina del Campo. Aunque Castilla y León no es la excepción en frecuencias que se van quedando desiertas. Sucede también en otras comunidades como Navarra.
“El principal problema es la viabilidad económica, clave en cualquier concurso, y ahí el problema trasciende a los medios, porque no hay una apuesta firme para apoyar esos lugares que se están vaciando o que tienen menos capacidad de asumir recursos y tener audiencias”, dice García.
La exigencia de pluralismo, en el eje de las polémicas sobre los concursos de licencias en FM
Al igual que ha sucedido con esta convocatoria, las críticas por la falta de pluralidad han estado en el centro de la polémica de otras convocatorias. La propia Junta de Castilla y León suspendió el concurso de licencias de radio FM que había convocado en 2011 después de que un grupo presentara un recurso.
También sucede en Canarias, donde la Asociación de Radios Independientes (Radican) exigió que se repitiera el concurso de 2012 para asignar 156 frecuencias después de que solo 12 empresas acumulasen 123 de ellas, según refleja en un artículo Sergio Luis Mederos, investigador de la Universidad de la Laguna. O en la Comunidad Valenciana, donde arrastran el problema de tener dos convocatorias para las mismas frecuencias.
Mientras tanto, el camino para quienes quieran optar a una nueva licencia es reducido. La nueva ley, aprobada este año, ha flexibilizado el camino para que las radios del tercer sector puedan optar a una licencia, y el número de radioaficionados sigue creciendo, con 32.001 usuarios y 299 asociaciones inscritos en el registro.
Este espacio está reservado para “personas debidamente autorizadas que se interesan en la radiotecnia con carácter exclusivamente personal y sin fines de lucro”, como define el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Para poder tener el carné de radioaficionado y la autorización administrativa de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, hay que pasar un examen. En él se evalúan conocimientos de electricidad y radioelectricidad para operar una estación, así como preguntas sobre la normativa.
Las comunidades autónomas tienen la obligación de ofrecer las frecuencias desiertas
Las comunidades autónomas son las responsables de sacar a concurso los nuevos permisos. Los medios o las personas físicas que quieran participar deben cumplir con unos requisitos mínimos, como por ejemplo emitir al menos 12 horas diarias y 85 semanales en el caso de Castilla y León.
También establecen límites: una misma persona o empresa no puede controlar más del 50% de las licencias en un ámbito de cobertura (en ningún caso más de cinco). En una misma comunidad autónoma, el máximo se reduce al 40% en ámbitos en los que solo tenga cobertura una única licencia y se limita a un tercio de las licencias con cobertura en todo el país.
Una vez reciben la licencia, esta dura 15 años y se pueden renovar de forma automática si se cumplen las condiciones para la prestación del servicio y el titular está al día en el pago de tasas. Además, cuando se libera una frecuencia, las comunidades autónomas tienen la obligación de convocar un concurso en un plazo de tres meses si alguien lo pide.Las empresas que reciban una licencia y los titulares de participaciones significativas dentro de ellas deben inscribirse en el Registro Estatal de prestadores de servicios de Comunicación Audiovisual. Esto último es clave, ya que operar sin estar registrado o sin tener una licencia puede suponer multas de hasta 200.000 euros, al igual que fomentar el odio, el desprecio o la discriminación, que se consideran infracciones muy graves.
- Jaime Rodríguez, abogado del despacho Diez & Romeo Abogados
- Alberto L. García, profesor de la Universidad Complutense especializado en Estructura y Empresa de Radio
- Concurso licencias radio FM de titularidad privada, Junta de Castilla y León
- Plan Técnico Nacional de Radiodifusión sonora de FM
- Emisoras de Radio Nacional de España en frecuencia modulada, Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital
- Emisoras de Radio Nacional de España en ondas medias, Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital
- Espectro radioeléctrico, Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital
- Operadores de radio, Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital
- Registro Público de Concesiones
- Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias
- Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC)
- Ley audiovisual
Esta párrafo: La nueva ley, aprobada este año, ha flexibilizado el camino para que las radios del tercer sector puedan optar a una licencia, y el número de radioaficionados sigue creciendo, con 32.001 usuarios y 299 asociaciones inscritos en el registro. Confunde los radioaficionados con las radios comunitarias. !Vaya patinazo!
Y qué tiene que ver el Tercer Sector con los radioaficionados?
Me parece que confunden lo que supone la Disposición Adicional Tercera, que abre la posibilidad de regularizar emisiones sin ánimo de lucro que lleven 5 años emitiendo sin interferir a nadie, con los radioaficionados
Bueno, habría que comentar mucho de este artículo que mezcla dos cosas. No diré que no están relacionadas entre si, pero un lector que desconozca estos temas, no sabrá de qué se está hablando.
Antes que nada, una pequeña errata, pues se confunde a Suecia con Suiza. En el caso de Suiza, está previsto un apagón de la Fm en favor de la radio digital (terrestre), en el estándar DAB+, que se realizaría antes del 31 de diciembre de 2024. Creo que al artículo le ha faltado precisar ambos términos, para poder ser inteligible (al menos para una persona que no sepa de qué va lo de la radio digital de la que se habla en el artículo).
El tema de los concursos de fm, pues es como si se pretendiera hacer un concurso para otorgar una concesión de tranvías de sangre, en el año 1922. A esas alturas del siglo XX, las invenciones de señor Siemens habían superado en todos los frentes a los caballos para hacer marchar los tranvías.
En España desde hace más de 20 años hay planes para la radio digital terrestre. Los hay para el ámbito nacional ( donde los tres múltiplex nacionales FU-E, MF-1 y MF-2) llevan desde entonces un total de 18 estaciones de radio. En la actualidad solo a Madrid y Barcelona, pero hasta junio de 2011, este servicio estaba presente en 23 capitales de provincia. Hay también dos múltiplex planificados para cada autonomía (Los FU-AUT, y los MF-AUT, en los que cada autonomía cambia el AUT por sus correspondientes iniciales. Y finalmente, también desde hace más de 20 años, hay una planificación de radio digital terrestre para unas 200 demarcaciones locales. Todas ellas están planificadas en el antiguo estándar DAB, y en cada uno de dichos múltiplex, caben un total de seis estaciones.
En el año 2008, se desarrolló el nuevo estándar DAB+, que puede triplicar la capacidad de cada uno de esos múltiplex. Eso significa que cada uno de ellos podría llevar hasta 18 estaciones.
Básicamente los planes adoptados para el DAB nacional, autonómico y local, pueden ser adaptados al nuevo estándar DAB+. Pero a pesar de que ha habido un partido como Compromís, que desde el Senado ha intentado que se adopte el nuevo estándar, los dos principales partidos (El PP y el PSOE), se han negado a aprobar la iniciativa de Compromís. Ni tan solo han querido aportar alguna enmienda, en cosas que podrían no estar de acuerdo.
Para no enrollarme mucho más, diré que un múltiplex con el antiguo DAB, gastando lo mismo que un poste de fm, en lugar de permitir la señal de una única estación, permite emitir el equivalente a seis estaciones de fm.
Con la tecnología DAB+, se triplica lo que se puede obtener con el DAB. Es decir, que un múltiplex DAB+, gastando lo mismo que un poste de fm, no da una única estación, sino 18.
Sería importante cambiar al estándar DAB+. Ahora mismo los tres múltiplex nacionales de Madrid y los tres de Barcelona, podrían dar paso a un único múltiplex en cada una de esas dos ciudades, llevando la misma señal que ahora precisan tres múltiplex. Los cuatro múltiplex ahora apagados, podrían encenderse en Valencia, Sevilla, Zaragoza y Málaga. Con el DAB+ funcionando en las seis grandes ciudades españolas, el servicio de Radio Digital (Terrestre), pasaría de estar disponible del 20% de la población al 38%... gastando exactamente la misma cantidad de energía que ahora precisan Madrid y Barcelona.
Y es verdad que España no tiene que estar en una situación inferior a la de las 25 naciones europeas que ahora tienen este servicio. Pero el disponer de estas emisiones permitiría a un buen número de ciudadanos españoles, conocer las bondades de las emisiones de la radio digital terrestre.
Respecto a los concursos nacionales, si no se cambia el estándar DAB al DAB+, nada más se puede ofrecer. Cierto es que si con la tecnología DAB+ las 18 estaciones vencedoras del concurso, se ponen en un mismo múltiplex, y se realizan nuevos concursos para otorgar 36 nuevas plazas para 36 estaciones de radio DAB+, solamente a nivel nacional, se dispondría de 54 estaciones de radio. El límite teórico de la fm está cifrado en 63 estaciones. En la vida real, es bastante menor que el teórico. Las autonomías actualmente solo pueden ofrecer dos múltiplex con seis estaciones. En Navarra tan solo se ofreció el FU-NAV... a pesar de tener frecuencia planificada para el MF-NAV. En Navarra también se ofertaron múltiplex DAB locales, de los que tan solo resultó desierta una demarcación con menos de 5.000 habitantes. Por su parte Extremadura ofertó tan solo los múltiplex locales (desechando los dos bloques autonómicos). Y en este caso, el resultado ha sido descorazonador, pues tan solo una empresa ha hecho una oferta.
Baleares cerró su concurso hace ya mucho tiempo, pero todavía no ha iniciado emisiones en pruebas. Cataluña llegó a contar con seis repetidores, que hicieron llegar la señal, en su día, al 85% de la población. Había planes para construir 20 repetidores, que habrían llevado la señal al 96% de la población. Pero hoy en día está apagado el DAB autonómico catalán.
A pesar de que el DAB está desfasado respecto al DAB+, algunas empresas quisieron que las autonomías convocaran concursos. Las autonomías no respondieron a esas peticiones. Y los peticionarios fueron a los respectivos tribunales superiores autonómicos, a sus secciones de lo Contencioso-Administrativo. Y en gran parte de ellos, obtuvieron un fallo favorable a obligar a las autonomías a iniciar estos concursos de radio digital terrestre (todavía en el estándar DAB antiguo).
Muchas autonomías recurrieron ante el Tribunal Supremo que, mediante sus sentencias, creó la doctrina de que las autonomías que no habían convocado los concursos en tiempo y forma, perdieron su derecho a convocar estos concursos.
Dado que puede haber derechos constitucionales en juego, tras las sentencias del Supremo, se ha procedido por parte de los letrados de estas empresas a interponer un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que de momento ha aceptado en 16 casos.
Creo que los dos principales partidos políticos deberían haber aprobado el cambio de estándar al DAB+, el iniciar nuevos concursos nacionales para otorgar espacio a 36 estaciones adicionales. Haber publicado las leyes necesarias para dejar 18 espacios disponibles en el DAB FU-AUT y otros tantos en el MF-AUT, y obligar a las autonomías a realizar concursos sin demora. Sin llegar a entrar en los concursos de DAB+ Local (que creemos que, al contrario que los planificados a nivel nacional y autonómico, sí deberían ser revisados), con los cinco grandes bloques del DAB+ nacional y autonómico, habría espacio para el equivalente a 90 estaciones de fm... que gastarían lo mismo que cinco postes de fm. Más que suficiente para garantizar el espacio a los que en la actualidad tienen licencias fm, tanto por toda España, como por muchas de las autonomías. Pero claro, esto garantizaría que todos los actuales actores de la radio, podrían estar en igualdad de condiciones... y que nuevas empresas de radio, podrían aparecer, haciendo la competencia a las ya existentes. Y ante al situación, parece ser que el artículo 20 de la Constitución, punto uno apartado a), no es tan importante.
Por qué no decís la verdad la cadena SER ni se presentó en localidades Ciudad Rodrigo, Medina de Rioseco, Guardo, Peñaranda etc y donde se presentó ya tienen el cupo máximo del 25% de las emisoras de esa localidad