Delcy Rodríguez es conocida por dos rasgos que atraviesan su trayectoria política. El primero es que proviene de una familia marcada por la militancia de izquierda: su padre, un exguerrillero que murió bajo custodia policial en 1976. El segundo es que ha sido una de las principales gestoras del giro económico que permitió a Venezuela salir de varios años de hiperinflación. Hoy, tras la captura de Nicolás Maduro, Rodríguez concentra el poder y emerge como figura clave para definir el rumbo inmediato del chavismo y del país caribeño.
- Rodríguez, de 56 años, no solo se ha convertido en la primera mujer en dirigir las riendas del poder en Venezuela, sino que también está al frente de la mayor reconfiguración política que ha vivido el régimen chavista en más de una década, desde la muerte de Hugo Chávez en 2013.
- El analista político venezolano Piero Trepiccione, en entrevista con Newtral.es, la describe como una mujer que ha tenido una formación política “muy profunda”, pero que mostró pragmatismo al momento de asumir las políticas económicas de Venezuela. Ese pragmatismo, dice, lo deberá impulsar para lograr una transición.
Un dato clave. La Constitución venezolana, en los artículos 233 y 234, establece que en ausencia del presidente del país, el vicepresidente es quien asume las funciones del ejecutivo. Tras la captura de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó a Delcy Rodríguez “ejercer, en condición de encargada, todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidente de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación”.
El origen político de Rodríguez está estrechamente ligado a la figura de su padre, Jorge Rodríguez, uno de los referentes de la izquierda venezolana de los años setenta. Rodríguez padre fue dirigente de la Liga Socialista, una organización marxista que surgió tras la ruptura de sectores de izquierda con los partidos tradicionales y que apostó por la lucha armada y la confrontación directa con el Estado. Jorge Rodríguez fue detenido en 1976 por los servicios de seguridad venezolanos y murió bajo custodia policial.
- Tanto Rodríguez como su hermano, Jorge Rodríguez , presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento) han señalado que esa historia personal influyó en su formación política y en su identificación con el chavismo.
- En 2018, la entonces vicepresidenta dijo: “La revolución es nuestra venganza por la muerte de nuestro padre y sus verdugos. Es la oportunidad de demostrar lo profundamente humano que es el socialismo. No hay odio”.
Encumbrada al poder por Maduro. Rodríguez no ascendió a la cúpula de poder del chavismo a través de las urnas. Fue gracias al resultado de una trayectoria construida en cargos técnicos, diplomáticos y de absoluta lealtad política, según Trepiccione. Abogada de formación, dio sus primeros pasos en la administración pública durante los gobiernos de Chávez, pero su proyección llegó tras la muerte del líder bolivariano en 2013, cuando se convirtió en una figura clave del entorno de Maduro.
Jeanfreddy Gutiérrez, periodista del medio venezolano independiente Efecto Cocuyo, destaca que Rodríguez no solo proviene del ala civil del chavismo, sino que además es hija de un desaparecido de los gobiernos anteriores a Hugo Chávez. A diferencia de Nicolás Maduro en 2013, cuando Chávez pidió explícitamente que votaran por él, Rodríguez es una figura ampliamente conocida dentro del chavismo.
“Se formó parcialmente en el exterior. No la llamaría ni tecnócrata ni moderada, pero es diferente al exvicepresidente Tareck El Aissami, por ejemplo, quien también fue artífice de ese oxígeno económico pragmático. Ella, en cambio, nunca ha sido alcaldesa ni gobernadora, como Diosdado Cabello o El Aissami”, explica.
- Su primer gran salto fue como ministra de Comunicación e Información, desde donde se encargó de la narrativa oficial en los años iniciales de la crisis política y económica que por entonces vivía Venezuela.
- Posteriormente, en 2014, fue designada ministra de Exteriores, un cargo desde el que defendió al régimen en foros internacionales, confrontó a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y se convirtió en una de las voces más duras contra Estados Unidos y la Unión Europea (UE).
- En 2018, Maduro la nombró vicepresidenta ejecutiva, un cargo desde el que amplió su influencia más allá de la diplomacia.
- Ese mismo año también asumió la dirección del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), un organismo señalado de ser el responsable de la persecución política y la represión y violaciones de derechos humanos de disidentes.
- Ya en 2020 y 2024 Rodríguez asumió las riendas económicas como ministra de Economía y Petróleo respectivamente.
- Lo que dijo Maduro sobre ella en 2018: “Es una mujer joven, valiente, curtida, hija de mártir, revolucionaria y probada en mil batallas”. En más de una ocasión la describió como un “tigre” por defender al chavismo.

Gestora económica. En 2019 asumió la coordinación del gabinete económico en uno de los momentos más críticos para el chavismo. Con una economía colapsada y una hiperinflación que había erosionado salarios, ahorro y consumo, Rodríguez fue una de las principales impulsoras de un giro pragmático que rompió con varios dogmas del modelo chavista original. Bajo su gestión, el Estado relajó controles de precios, permitió una mayor autonomía al sector privado y toleró la dolarización de facto. La economía salió a flote.
- Rodríguez también se convirtió en una de las principales interlocutoras entre el Estado y sectores empresariales que habían sido marginados o confrontados durante los años más duros del chavismo.
- Según Reuters, logró mantener la producción de petróleo en un promedio de alrededor de 1,1 millones de barriles por día el año pasado y su papel la ha puesto en estrecho contacto con compañías petroleras estadounidenses como Chevron.
El analista Trepiccione explica a Newtral.es que Rodríguez ha sido la persona que ha promovido el pragmatismo económico y la ordenación de las finanzas públicas, “alejadas del manejo ideológico de la economía” que “terminó convirtiéndose en una pesada carga para el chavismo”. “Delcy Rodríguez garantizó el flujo importante de divisas para surfear las sanciones y la debacle de la producción petrolera. Ha sido una mujer pragmática”, agrega.
Sanciones internacionales. Delcy Rodríguez ha sido sancionada por Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y la UE como parte de las medidas tomadas contra altos funcionarios del régimen venezolano vinculados con la represión política, la violación del Estado de derecho y la crisis democrática en Venezuela. Estas restricciones han limitado su movilidad internacional, convirtiéndola también en un factor de fricción diplomática, especialmente en Europa.
- El episodio más controvertido ocurrió en España en enero de 2020, cuando aterrizó de madrugada en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a bordo de un avión procedente de Caracas.
- Rodríguez tenía prohibida la entrada al espacio Schengen por las sanciones de la Unión Europea, pero permaneció varias horas en la zona internacional del aeropuerto. Se reunió con el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ahora en prisión por el llamado ‘caso Koldo’.
El poder. La captura de Maduro convirtió a Delcy Rodríguez en algo más que una presidenta encargada. Se encuentra en el centro de las decisiones que definirán el futuro inmediato de Venezuela y del chavismo, en un momento de fractura e incertidumbre. Ni siquiera Diosdado Cabello, ministro del Interior y considerado durante años el número dos del chavismo, según expertos, está desempeñando un papel relevante en el nuevo esquema de poder del país sudamericano tras 26 años de gobiernos chavistas.
- Trepiccione analiza que Rodríguez tendrá que surfear la “enorme presión militar y diplomática de Estados Unidos” y conciliar a un chavismo que se encuentra desconfiado por la forma en que se llevó a cabo la intervención armada en Venezuela y por las complicidades internas. “Tendrá que seguir profundizando ese pragmatismo que ha exhibido”, explica.
- Al convertirse en la protagonista de este nuevo proceso político, señala, también tendrá que mantener cohesionado al chavismo como un “sistema”. “El sistema chavista va a estar a prueba estas semanas y ella es la primera responsable de garantizar la cohesión para que los procesos de negociación puedan permitir una transición ordenada y que el chavismo tenga participación”, concluye.
Es la que ha cobrado la recompensa de 50 millones de dólares por la cabeza de Maduro.