El nombre de Alexander Granko Arteaga aparece 96 veces en un informe de 123 páginas sobre la represión en Venezuela elaborado por una misión de derechos humanos de las Naciones Unidas. El documento describe múltiples torturas, entre ellas las sufridas por el militar retirado Rafael Acosta Arévalo, a quien el chavismo acusaba de organizar un complot para derrocar a Nicolás Maduro. Acosta Arévalo murió bajo custodia estatal en 2019 tras ser sometido a asfixia mecánica y palizas. La orden, la voz que los testigos identifican, es la de Granko.
Los hechos descritos en las “conclusiones detalladas” de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela de 2020 dan cuenta de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por Granko contra disidentes venezolanos. Los testimonios apuntan a que Granko es una pieza clave del aparato represivo, al ser responsable de diferentes centros clandestinos de tortura en Venezuela y seguir órdenes del depuesto gobernante Maduro.
Pero ¿quién es este hombre que llegó a ocupar una posición clave dentro del aparato de inteligencia del chavismo, encargado de la persecución de disidentes señalados como conspiradores contra el poder? Granko, alias Barba, nació el 25 de marzo de 1981 en Puerto Cabello, estado de Carabobo, Venezuela. Ingresó a la Fuerza Armada Nacional (FAN) en 1998 como cadete y un año después se incorporó a la Academia Militar de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), donde se graduó en 2003.
Un periodista venezolano que ha cubierto temas de derechos humanos, y que pide anonimato para referirse a Alexander Granko porque permanece dentro de Venezuela, afirma a Newtral.es que el militar ha aprovechado su poder para amenazar y torturar a quienes se oponen al régimen. Incluso sostiene que, si hay una figura detrás de la represión, ese sería Granko, que se llevaría el título de “gran torturador de Venezuela”. “Descargas eléctricas, asfixias con bolsas o palizas con bates de béisbol” son algunos de los patrones represivos que las víctimas le han relatado al periodista.
- Carolina Jiménez, defensora de derechos humanos y presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), lo describe en declaraciones a Newtral.es como una pieza clave del aparato represivo de Venezuela.
En el seno de la GNB inició una carrera vinculada a tareas de inteligencia y contrainteligencia, hasta ascender a jefe de contrainteligencia de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), un cargo que marcaría el rumbo de su posterior ascenso dentro del sistema de seguridad del Estado venezolano. Su poder dentro de la institución se incrementó tras la operación “El Junquito” en enero de 2018, en la que fue abatido el exinspector policial Óscar Pérez, sublevado contra el régimen de Maduro.
El periodista Joseph Poliszuk, fundador del medio de investigación venezolano Armando.Info, dice a Newtral.es que esa fue la primera vez que se supo de su existencia y que, a partir de la ejecución de Pérez, comenzó a involucrarse en otras operaciones especiales. “Granko es uno de los autores, cabecillas y responsables de las flagrantes violaciones de los derechos humanos. Es el rostro de la tortura, de las detenciones arbitrarias y de los secuestros”, afirma Poliszuk, que ha seguido de cerca la figura del militar.
- Un apunte. Durante su paso por la Guardia de Honor Presidencial, Granko formó parte del tercer anillo de seguridad de Hugo Chávez durante tres años. A petición suya, el entonces presidente lo designó como oficial de seguridad de una de sus hijas.
El ascenso de Granko dentro de la estructura militar venezolana avanzó en paralelo al endurecimiento del aparato represivo del chavismo, dicen periodistas. El 1 de julio de 2020, Maduro lo ascendió del grado de mayor al de teniente coronel, incorporándolo formalmente al círculo de oficiales superiores de la FAN. El ascenso se produjo cuando ya circulaban informes internacionales que documentaban torturas, detenciones arbitrarias y tratos crueles cometidos por organismos de inteligencia del Estado venezolano.
- Alexander Granko continuó acumulando responsabilidades dentro de la Dirección General de Contrainteligencia Militar.
- Dos años más tarde, el 29 de agosto de 2022, Granko fue nuevamente promovido y pasó a ocupar la Dirección del Despacho en la sede central de la DGCIM en Boleíta, una instalación militar utilizada para recluir a presos políticos en Caracas.
- La organización latinoamericana Instituto Casla sostiene en un informe que Granko es señalado por las víctimas como uno de los ejecutores más crueles de crímenes de lesa humanidad, protegido desde “la cúpula de la estructura criminal” que dirigía Maduro.

Investigación internacional. La Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile han estado investigando el secuestro y posterior asesinato del exteniente venezolano Ronald Ojeda, ocurrido entre febrero y marzo de 2024 en Santiago de Chile. Ojeda, quien se había refugiado en ese país tras oponerse al gobierno de Maduro, fue sacado de su departamento y encontrado muerto días después enterrado bajo cemento con signos de tortura. Los investigadores sospechan que Granko habría viajado a Chile para liderar el crimen.
- Alexander Granko presuntamente estuvo en Santiago en las fechas cercanas al secuestro de Ojeda, y su nombre y figura aparecen en análisis preliminares de la Fiscalía y la PDI. El caso sigue bajo investigación.
Sanciones. El militar ha sido uno de los más de 200 militares y funcionarios venezolanos sancionados por Estados Unidos, la Unión Europea, Suiza y el Reino Unido por violaciones a los derechos humanos, corrupción y socavamiento del Estado de derecho y la democracia. Las sanciones van desde la congelación de activos hasta la prohibición de viajes. Desde 2019, Granko tiene prohibido el ingreso a territorio europeo, pero aun así, según medios de comunicación, estuvo en España el pasado agosto, realizando el Camino de Santiago.
- El militar hizo pública su visita a través de Instagram, donde publicó varias historias en las que aparece sellando su credencial de peregrino.
- El PP pidió explicaciones al Gobierno por la presencia de Granko en territorio español, pero no hubo ninguna respuesta oficial.
Tras la captura de Maduro, medios de comunicación venezolanos han reportado que Granko ha cerrado su perfil en Instagram. No es la primera vez que lo hace, recuerda el periodista Poliszuk: “En varias ocasiones ha buscado el bajo perfil, por ejemplo, después de que Naciones Unidas lo imputase en varios casos de tortura”. En Instagram solía publicar vídeos y fotos en los que aparecía con armas de guerra, como granadas y ametralladoras.
- Después de las elecciones presidenciales de julio de 2024 y de las protestas opositoras, publicó vídeos en los que amenazaba a dirigentes y simpatizantes de la oposición. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) documentó estos actos de coacción.
Los negocios de Granko. El medio de investigación venezolano Armando.Info reveló en 2024 que el militar chavista manejaba alrededor de 30 empresas de diferentes sectores: agropecuarias, ferreterías, supermercados, empresas metalúrgicas u hoteles. El periodista Poliszuk explica que su figura también está ligada a presuntos casos de corrupción: “Cuenta con empresas de importaciones establecidas en Estados Unidos. También empresas relacionadas con él y su familia han vendido las chatarras de la industria venezolana” desde 2018.
- “Es una ironía que quien haya torturado se haya beneficiado del desmantelamiento de la industria del Estado”, dice Poliszuk, en referencia a los señalamientos por haber acabado con algunos parques industriales, incluidas maquinarias e infraestructura, para venderlos como desechos metálicos de exportación.
- Armando.Info reveló que en julio de 2022 Alexander Granko registró una empresa en Florida, Estados Unidos a través de su familia política. Naciones Unidas también lo había señalado por sus vínculos con el tráfico de armas, la industria de la extorsión y la extracción ilegal de oro.
[ Así es el SEBIN, el servicio de inteligencia del Gobierno de Venezuela ]
Lo de los rojos de toda la vida de Dios. Como en las chekas de la Guerra Civil española, que ya habían comenzado a operar durante la República.