La NBA es conocida en Estados Unidos como la competición deportiva más abiertamente política de todas. Sus jugadores y entrenadores se pronuncian a menudo sobre el día a día político del país y no tienen problemas en atacar al que sea el bando contrario.
Pero este octubre, el tuit de un directivo en apoyo a los manifestantes de Hong Kong fue recibido de forma diferente. Algunos lo denunciaron, otros solo callaron, y los representantes políticos de uno y otro lado quedaron atónitos ante lo que parecía una obvia cesión a los intereses de China, uno de los enemigos geopolíticos de Estados Unidos.
En el último episodio de Solo en América, Emilio Doménech (@Nanisimo) repasa los últimos acontecimientos de la crisis NBA-China y ahonda en las razones por las que las grandes corporaciones de Estados Unidos llevan años cediendo a las exigencias y presiones políticas del Gigante Asiático.