Más misterio sobre la cepa de peste porcina africana: su genética no concuerda con la del laboratorio investigado en Collserola

Investigación policial en los laboratorios del CReSA | Quique García, Efe
Investigación policial en los laboratorios del CReSA | Quique García, Efe
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El primer análisis de las muestras del virus de peste porcina africana de jabalíes muertos en Barcelona acrecienta el misterio sobre el origen del brote. Según ha adelantado el responsable de su secuenciación genética, Toni Gabaldón (IRB), estamos ante “una nueva variante no registrada”. Sus mutaciones no coinciden con las muestras analizadas que usaban en el laboratorio del IRTA-CReSA, sobre el que el Ministerio de Agricultura (MAPA) planteó la hipótesis de que el virus pudo haber escapado.

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En concreto, y a la espera del informe definitivo, la secuenciación hecha ahora por el IRB y la UB ha encontrado en la variante de Collserola ”diversas mutaciones y la pérdida de una parte importante del genoma que la hace menos virulenta y mortífera”. Con todo, se han hallado ya 29 jabalíes muertos en la zona boscosa, donde además de estar el laboratorio del CReSA y el campus de Bellaterra, hay varias autopistas y un área de descanso.

¿Qué significa que la genética de los virus de peste porcina africana no concuerde?

  • Entonces, ¿el virus no pudo salir del laboratorio? Estos resultados se alejan de esa hipótesis. Con todo, “no son concluyentes”, a la espera de los de una secuenciación genética paralela en el Laboratorio Central de Veterinaria (MAPA) de Algete, según ha recalcado Gabaldón. Por ahora, han cotejado 17 muestras de virus de peste porcina africana del laboratorio del IRTA con el de los jabalíes muertos. Quedan otras dos que tenían congeladas desde hace cinco años. La secuenciación preliminar apunta a mutaciones que no esperaríamos encontrar en los virus con los que trabajan los laboratorios de experimentación.
  • ¿Vuelta a la hipótesis del bocadillo? Puede que sí. Pero no necesariamente. El catedrático Cristian Gortázar (SaBio-UCLM) destaca en el SMC de España que “sigue estando abierta la posibilidad de una introducción de algún producto contaminado (de algún alimento)”. De todas formas, “yo no descartaría tampoco al cien por cien el posible origen del laboratorio”. Quizás, de otro laboratorio y no necesariamente cercano. Pero, por ahora, no hay ningún nuevo indicio.

  • ¿Una cepa oculta en Europa? No es descartable que esta variante nueva (llamada Grupo 29) no sea tan nueva y que haya estado circulando o evolucionando por Europa de manera silenciosa durante años. Está claro que es genéticamente más próxima al conocido como Grupo 1, detectado en Georigia en 2007 y que creíamos extinto. Es posible que siguiera saltando y mutando silenciosamente hasta ahora, que ha dado la cara en Barcelona. Pero ¿por qué sólo aquí? Sanidad reconoció posible infradetección del virus en algunos países, especialmente del este de Europa.

Pero ¿cuál es el origen de esta cepa georgiana? ¿Tiene algo que ver su genética con lo que circula ahora en aquella región y especialmente en Rusia, en varias zonas del sur de la Federación? ¿Por qué la usan en laboratorios? Todo esto se explica siguiendo el camino que ha recorrido el virus de la peste porcina africana desde su primera detección, hace más de un siglo.

El virus de la peste porcina africana se detectó por primera vez en Kenia en 1921 en cerdos verrugosos. Seguramente se propagaba mediante garrapatas blandas. Entonces, se identificó como un asfavirus devastador entre estos animales salvajes. Es lo que se conoce como genotipo 1.

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Seguramente, en las siguientes décadas fue extendiéndose por algunos países del África subsahariana hasta llegar a Angola. En todas estas regiones terminará por convertirse en un virus endémico, aunque evolucionando genéticamente.

En 1957, y procedente de la antigua colonia portuguesa, el virus terminó en Portugal en el cátering de un avión, cuyos restos acabaron en una granja cercana al aeropuerto. Pareció erradicado de forma rápida. Sin embargo, en 1960 hubo una segunda reintroducción, esta vez, definitiva para Europa, del genotipo 1.

El virus entró en España, estableciéndose hasta 1994. Afectó muy especialmente a la población ibérica de jabalíes salvajes, aunque terminó en porquerizas domésticas y en explotaciones porcinas.

Desde España, saltó a varios países europeos, siempre dentro del genotipo 1, afectando a la cabaña porcina, provocando grandes pérdidas. Con todo, varios países consiguieron controlar los brotes, frenando la evolución genética del virus.

Todo cambia en 2007, con una nueva introducción del virus a través de un puerto georgiano. Llega a Europa una nueva ‘cepa’, técnicamente, el genotipo 2. Es lo que se conoce como variante ‘grupo 1, Georgia 2007’.

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‘Georgia 2007/1’ se empezó a extender hacia el norte, colonizando amplias áreas de la Federación Rusa. El virus pasó a ser endémico en varios países de la región.

Con el genotipo 2 ampliamente distribuido y la rapidez de los contagios, comenzó una nueva evolución y recombinación del virus, con un número significativo de mutaciones. En paralelo, comenzaron los primeros experimentos para conseguir una vacuna a partir de la alteración genética y atenuación de ‘Georgia 2007/1’, que poco a poco fue desapareciendo de la naturaleza. Sin embargo, el MAPA reconoce la limitada información sobre lo que ahora mismo circula en el Cáucaso y parte de Rusia.

El genotipo 2 está por toda Europa, pero con muchos grupos diferentes de virus (variantes) circulando por los países. Desde que apareció ‘Georgia 2007/1’, se han contado casi tres decenas de grupos o variantes. La última, en Barcelona, este 2025. Lo llamativo es que este nuevo grupo (bautizado como 29) es genéticamente muy similar al original y primigenio ‘Georgia 2007/1’, y no al ‘grupo 28’, más común actualmente en la UE.

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Fuentes
  • Toni Gabaldón (IRB)
  • Cristian Gortázar (SaBio-UCLM)
  • Efe

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