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ONU y Franco: de «fascistas» a aliados
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ONU y Franco: de «fascistas» a aliados

EL 24 d octubre de 1945 nacía la ONU, una organización que mantuvo una relación tensa, pero cortés, con «el régimen fascista» de Franco en España

24 de octubre de 1945. Representantes de 50 países (51 si se cuenta Polonia, que suscribió el documento poco después) redactaron en San Francisco la Carta de las Naciones Unidas. China, Estados Unidos, Reino Unido, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y Francia, países ganadores de la Segunda Guerra Mundial, se situaron a la cabeza de la organización. Mientras, España se situaba como uno de los perdedores. Hoy precisamente se lleva a cabo la exhumación de Franco.

El régimen franquista había apoyado la causa fascista en Europa, aunque no fuera participante directo del conflicto. Por ello, el 9 de febrero de 1946, en la resolución 32(I) de la Asamblea General, se establece que “no apoyarán una demanda de admisión a las Naciones Unidas por parte del actual Gobierno español”.

«Un régimen fascista»

A pesar de que, tras la victoria de los fascistas en España, el dictador abandonara la Sociedad de Naciones, la derrota del Eje lo colocó en una situación delicada internacionalmente: Franco era visto como un aliado del Tercer Reich y, por tanto, un Gobierno ilegítimo. Por iniciativa mexicana, sede del Gobierno en el Exilio, el 12 de diciembre de 1946 la ONU resolvía lo siguiente:

“En origen, naturaleza, estructura y conducta general, el régimen de Franco es un régimen de carácter fascista, establecido en gran parte gracias a la ayuda recibida de la Alemania nazi de Hitler y de la Italia fascista de Mussolini”. Aunque la calificación de la dictadura como fascista es certera, la ONU llega a la conclusión de no intervenir en el país.

Tan solo se acuerda de que en el caso de que el régimen continuara en el poder, “recomienda que todos los Miembros de las Naciones Unidas retiren a sus embajadores (…) de Madrid”. Algo que hicieron algunos estados, como México, y otros no, como Argentina.

Franco logra mantenerse

El dictador Franco, ante el temor de una posible intervención, comenzó un proceso superficial de “liberalización”. Superficial en tanto en que no se trataban de cambios sustanciales dentro del régimen, solo concesiones propagandísticas para mejorar su posición internacional. Entre ellas, la redacción del Fuero de los españoles (1945) que recogía algunos derechos fundamentales siempre y cuando no fueran contra el régimen; o la Ley de Referéndum Popular, que permitía (a propuesta del Franco) realizar consultas no vinculantes al pueblo.

Esto no tuvo un gran impacto en la posición que ocupaba internacionalmente, pero el inicio de la Guerra Fría lo situaba como un problema menor. El primer conflicto, respecto a España, llegó de la mano del triunvirato (Estados Unidos, la URSS y Reino Unido): Stalin propuso romper todas las relaciones con Franco, algo que no aprobó el entonces primer ministro inglés Clement Attle y que Truman (presidente de los EE.UU.) no terminó de aprobar.

Esto supuso un respiro para el régimen franquista, quien ya veía muy poco probable una posible intervención. A partir de entonces, Reino Unido tan solo situaría su oposición en la crítica diplomática, negándose a cualquier intervencionismo. Mientras que Estados Unidos, en la pugna contra la URSS, comenzaba a ver en Franco un posible aliado.

EE.UU., padrino del franquismo

El acercamiento entre Estados Unidos y el régimen franquista comienza darse por la necesidad del primero de encontrar aún más aliados contra el bloque comunista, liderado por la URSS. El inicio de la Guerra de Corea, primer conflicto indirecto entre las superpotencias, aceleró el cambio de la postura norteamericana: a pesar de la negativa de que España se viera beneficiada del Plan Marshall, el Senado le concede un crédito de 100 millones de dólares. A cambio, EE.UU. podría situar dos bases militares en la península.

Así, el 4 de noviembre de 1950, la ONU aprobaba la revocación “de la recomendación de retiro de embajadores en Madrid y la recomendación encaminada a impedir que España sea miembro de los organismos internacionales”. De esta manera, el bloqueo internacional había terminado cinco años después de su inicio y sin las pretensiones de cambio que exigían.

Esto culminaría en febrero de 1955, cuando la Asamblea General de la ONU aprobaría el ingreso del régimen franquista, aún siendo una dictadura.

Fuentes

  • PRESTON, Paul; Franco, “Caudillo de España”; Grijalbo; 1994; Capítulo 21, Un héroe cercado, 1945-1946 (pp. 664-702)
  • Resolución 39(I): Relaciones de los Miembros de las Naciones Unidas con España.
  • Resolución 32(I): Relaciones de los Miembros de las Naciones Unidas con España.
  • Historia de la ONU, consulta en la web oficial de la Organización de Naciones Unidas.

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