Nos habéis preguntado a través de nuestro servicio de verificación de WhatsApp si se está cometiendo una masacre contra la comunidad cristiana en Nigeria, tal y como denuncia el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Aunque es cierto que el país africano enfrenta desde hace dos décadas una escalada de violencia por parte de grupos terroristas como Boko Haram y la Provincia del Estado Islámico de África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés), tanto el Gobierno nigeriano como las organizaciones y periodistas que trabajan sobre el terreno aseguran a Newtral.es que no existe un intento deliberado de atacar a una religión en particular, y que entre las víctimas de este conflicto se encuentran personas de distintas confesiones religiosas.
Lo último. Trump alegó “asesinatos brutales” de “principalmente cristianos inocentes” como justificación para atacar objetivos del Estado Islámico (ISIS) en el noroeste de Nigeria el pasado 25 de diciembre, una operación que llevó a cabo en coordinación con el Gobierno nigeriano.
- Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores de Nigeria, Yusuf Maitama Tuggar, declaró a la BBC que se trató de una operación dirigida contra “terroristas” y que “no tuvo nada que ver con ninguna religión en particular”.
- Y en un comunicado en el que informaba sobre la operación, su cartera apuntó que “la violencia terrorista, en cualquiera de sus formas, ya sea dirigida contra cristianos, musulmanes u otras comunidades, sigue siendo una afrenta a los valores de Nigeria”.
Qué dice el gobierno de Nigeria. “No existe ningún intento sistemático e intencionado por parte del Gobierno nigeriano ni de ningún grupo serio de atacar a una religión en particular”, declaró el ministro de Información, Idris Muhammed, a Associated Press en octubre.
Cambios en los patrones de violencia. Según el análisis de Dengiyefa Angalapu, investigador en el Centro para la Democracia y el Desarrollo, un think tank con sede en Nigeria, aunque en los últimos años un mayor número de cristianos ha sufrido violencia en la región, esto no se debe necesariamente a un ataque deliberado contra esta confesión religiosa, sino que refleja cambios en los patrones de violencia dentro del territorio.
“Hace diez años, el principal escenario del conflicto estaba en el noreste, una región de mayoría musulmana, por lo que muchas de las víctimas eran musulmanas, aunque algunas personas y comunidades cristianas también fueron atacadas”, indica el analista a Newtral.es.
“Sin embargo, en los últimos cinco años el conflicto se ha extendido rápidamente a otras regiones, incluidos el noroeste, la zona centro-norte e incluso estados como Oyo, en el suroeste. Estos nuevos escenarios —excepto el noroeste, que también es de mayoría musulmana— son de mayoría cristiana o tienen poblaciones casi iguales de cristianos y musulmanes”, añade.
Es decir, a medida que el conflicto se ha desplazado a zonas dominadas por cristianos, se han registrado más muertes de cristianos. “Si se observan con atención los datos del conflicto en Nigeria durante los últimos 15 años, utilizando bases de datos como ACLED —Proyecto de Datos sobre Localización y Eventos de Conflictos Armados, una organización independiente que observa y analiza los conflictos en todo el mundo—, se puede comprobar que la tasa de mortalidad de personas no es tan alta como lo fue en el pasado, cuando alcanzó su punto máximo en 2014; el problema es que ahora el conflicto está alcanzando nuevas zonas que antes eran relativamente pacíficas”, continúa Angalapu.
Más allá de la religión. Organizaciones internacionales y periodistas sobre el terreno afirman que la violencia en Nigeria trasciende las creencias religiosas y que está motivada tanto por disputas territoriales, el cambio climático, la pobreza y la débil gobernanza como por la propia religión.
“La principal causa de la violencia en Nigeria es la débil gobernanza, junto con otros problemas múltiples y complejos, como las motivaciones religiosas, especialmente por parte de los yihadistas salafistas, la falta de oportunidades económicas y las fronteras porosas a lo largo del eje del Sahel, que facilitan la entrada de armas”, analiza Aliyu Dahiru a este medio, editor y jefe del área de Radicalismo y Extremismo en HumAngle, un medio de periodismo de investigación con base en Nigeria.
Por su parte, Claire Mom, directora de diplomacia y asuntos internacionales en TheCable, un medio de verificación nigeriano —que forma parte de la IFCN al igual que Newtral.es—, explica a este medio que aunque es cierto que ha habido casos en los que cristianos han sido atacados, “si se comparan con los desafíos de seguridad más amplios del país, no sería correcto afirmar que existe una persecución desproporcionada ni, aún menos, un genocidio contra los cristianos”.
De la misma manera se expresa Angalapu, que señala “el fracaso de la gobernanza” como problema detrás del aumento de la violencia en Nigeria. “Esto se traduce en la incapacidad de gestionar los recursos de tierra y agua frente al cambio climático, la incapacidad de proporcionar servicios básicos a las comunidades, la incapacidad de garantizar la seguridad y, por supuesto, la incapacidad de establecer salvaguardias religiosas que protejan la libertad de culto”, añade el analista.
Amnistía Internacional (AI) respalda esta postura y niega la existencia de un ensañamiento contra cristianos en el país. En declaraciones a Newtral.es, la organización explica que, tras investigar los conflictos en curso y documentar todas las atrocidades, “las muertes y abusos que están ocurriendo en Nigeria no son de carácter religioso”.
- “Los ataques son enteramente criminales y describirlos como religiosos demuestra una ignorancia absoluta y deliberada de la realidad sobre el terreno”, abundan.
- “Los presuntos responsables ejercen violencia tanto contra cristianos como contra musulmanes”, aseguran desde AI. “Son pastores nómadas musulmanes, que matan casi a diario tanto a cristianos como a musulmanes. También atacan escuelas, arrasan aldeas y secuestran personas para pedir rescate, independientemente de su religión”, añaden.
- “Las víctimas son en su mayoría agricultores (musulmanes en el noroeste y noreste, y cristianos en la región del cinturón medio del país)”.
- Amnistía apunta a que “Nigeria no ha tenido un conflicto religioso desde hace mucho tiempo”. Asegura que “quienes llevan a cabo ataques contra comunidades rurales en Nigeria han atacado tanto iglesias como mezquitas”.
Contexto. Nigeria es el país más poblado de África: se estima que superará los 239 millones de habitantes en 2026. Situado en el oeste del continente, alberga más de 250 grupos étnicos que practican casi a partes iguales el cristianismo y el islam, con una larga tradición de convivencia pacífica. Sin embargo, también ha sido escenario de episodios de grave violencia entre comunidades.
El terrorismo y la insurgencia yihadista han devastado amplias zonas del país desde 2009, especialmente en el noreste, con los grupos Boko Haram e ISWAP como principales actores del conflicto.
Pero en los últimos años han surgido otros grupos extremistas que se han expandido a diferentes zonas del país, especialmente el noroeste, señala Angalapu a Newtral.es. Al igual que Boko Haram e ISWAP, estos grupos buscan crear un Estado islámico y recurren a secuestros, asesinatos, extorsiones y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad para imponer su visión radical del islam.
- Alrededor de 52.000 civiles han muerto, de todas las confesiones, desde que la insurgencia se intensificó hace casi 16 años, según los cálculos de ACLED. En la mayoría de los casos, la religión de las víctimas no fue un factor determinante.
- Solo entre mayo de 2023, cuando el actual gobierno llegó al poder, y mayo de 2025 más de 10.000 personas fueron asesinadas, según AI.
- Nigeria ocupó el sexto lugar en el Índice Global de Terrorismo 2025, subiendo dos puestos desde el 2024.
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