Luis Rubiales se negó a dimitir como presidente de la Real Federación de Fútbol (RFEF) tras el beso a Jenni Hermoso en la final del Mundial. «Es un asesinato social», dijo en la Asamblea Extraordinaria celebrada este viernes. En ese mismo discurso respaldó a Jorge Vilda, actual entrenador de la selección femenina de fútbol, ofreciéndole mantenerse en su cargo con una subida de sueldo, pasando a ganar 500.000 euros. «He activado los mecanismos para esa negociación».
En la misma línea manifestada durante el Mundial femenino de fútbol, Luis Rubiales dijo que tanto él como Jorge Vilda lo habían pasado muy mal en el último año. Dirigiéndose al técnico, le dijo: «Hemos pasado mucho, Jorge, a otro nivel más pequeño pero te han querido hacer a ti lo mismo que ahora me están queriendo hacer a mí, un discurso falso tratar de transformarlo en verdad. Hemos sufrido mucho, hemos tragado mucho, pero hemos estado juntos».
Este movimiento con Jorge Vilda, que actualmente tenía el cargo de director técnico de las selecciones femeninas además de seleccionador, dejaría en la dirección a su segunda entrenadora Montse Tomé.
Este ofrecimiento se da en el contexto de la victoria del Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, pero sobre todo tras el último año vivido dentro de la selección femenina de fútbol, donde en septiembre del año pasado 15 futbolistas emitían un correo electrónico a la Federación para renunciar a ser convocadas por Jorge Vilda. Entre las firmantes no estaban las tres capitanas Jenni Hermoso, Alexia Putellas -entonces lesionada de gravedad- e Irene Paredes, pero las tres se mantuvieron al margen durante meses hasta ver propuestas de cambios.
Jorge Vilda y la renuncia de 15 futbolistas
Las derrotas en eliminatorias en todos los eventos internacionales fueron el principal motivo por el que un grupo de jugadoras renunciaron a la selección en septiembre de 2022, un mes después de ser derrotadas por Inglaterra en los últimos minutos de su partido de cuartos de final. Las jugadoras creían que faltaban medios e interés por parte de la Federación y que la preparación estaba por debajo de lo exigible en comparación con lo que vivían en sus clubes.
Tras la renuncia de esas 15 futbolistas, Jenni Hermoso fue la primera de las tres capitanas en reincorporarse al equipo de Jorge Vilda, abriendo el camino para el regreso más tarde de algunas de las futbolistas bajo promesas de cambio. Ni ella ni Alexia Putellas ni Irene Paredes recuperaron la capitanía tras la renuncia.
Las azulgranas Mapi León y Patri Guijarro, entre otras futbolistas, se mantuvieron firmes con la decisión de no volver a la selección española de fútbol mientras no se dieran esos cambios profundos. Durante el Mundial, la Federación amplió el cuerpo técnico y mejoró la estancia de las futbolistas con incidencia en la conciliación de maternidad de Irene Paredes e Ivana Andrés.