Vuelven a circular en redes sociales publicaciones que afirman que el baño es un lugar donde ocurren infartos con mayor probabilidad. Los mensajes plantean que empezar a mojarse por la cabeza y no por los pies puede causar «roturas de vasos capilares y arterias». Pero esto es falso: no hay datos científicos que avalen dichas afirmaciones. Se trata de un bulo que lleva circulando desde, al menos, 2019 en Facebook y que se ha compartido más de 1,4 millones de veces desde entonces.
“¿Por qué los infartos ocurren más a menudo en el baño? La gente no debe empezar mojándose la cabeza cuando se duche porque esto es una secuencia inversa. La sangre aumenta su velocidad y eventualmente puede causar roturas de vasos capilares, arterias y, por consiguiente, un infarto. La forma correcta de ducharse es empezar por los pies”, dice la publicación viralizada. En algunos casos, esta viene acompañada de una ilustración de un hombre duchándose y, en otros, de una fotografía de un corazón.
Sin embargo, la afirmación es falsa. No hay ninguna relación entre la probabilidad de tener un infarto y que el baño sea un lugar más proclive a que eso ocurra, como han confirmado diferentes expertos en cardiología a Newtral.es.
Ni ocurren más infartos en el baño ni empezar a mojarse por las extremidades inferiores los evita
La publicación viralizada da supuestos argumentos sobre por qué el baño es un lugar donde hay mayor probabilidad de tener un infarto. Sin embargo, no hay datos que respalden dichas afirmaciones, como declara la cardióloga de la Fundación Española del Corazón (FEC), Petra Mayordomo, a Newtral.es: “Es absolutamente falso. En mi experiencia profesional no ocurre, no hay evidencia científica que lo demuestre”.
El cardiólogo investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), Gonzalo Pizarro, también confirma esta información a Newtral.es. “En las primeras horas de la mañana (de 6:00 a 12:00) son más frecuentes los infartos. Nuestros ritmos circadianos hacen que en ese momento aumenten los niveles de las ‘hormonas del despertar’ y de presión arterial o frecuencia cardiaca. Pero no hay ninguna evidencia científica de que el baño sea un lugar más peligroso para sufrir un infarto”, afirma el cardiólogo.
La publicación que estamos verificando también menciona una secuencia que ayudaría a evitar este tipo de problemas cardiovasculares. Según el texto, la manera de hacer esto sería empezando a mojarse por las extremidades inferiores y evitando usar agua muy caliente. Pizarro también desmiente estas afirmaciones: “Es falso, simplemente no tiene sentido. Tampoco hay evidencia científica para esto. Una alta temperatura puede suponer un riesgo, pero nada que ver con los infartos, sino con la obviedad de que la propia temperatura del agua puede afectar a la piel”.
Presión arterial, frecuencia cardiaca y fiebre
Además de los datos sobre la probabilidad de tener un infarto en el baño, la publicación viralizada cita una serie de parámetros referidos a la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la fiebre. Mientras que algunos de los mencionados se acercan a los citados por especialistas en la materia, otros son incorrectos. El cardiólogo del CNIC explica que “para la población general y en una consulta médica, los valores normales determinados por la Sociedad Europea de Cardiología establecen que una presión arterial (PA) sistólica menor de 120 y PA diastólica de 80 se considera óptima”. Mayordomo coincide con él y añade que, “a partir de una PA sistólica superior a 140 y diastólica de 90, puede haber riesgo de hipertensión. Se empieza a vigilar a partir de una PA sistólica de 130 y diastólica de 85”.
En cuanto a la frecuencia cardiaca, ambos expertos coinciden en que hay diversos factores que intervienen, como la edad o el ejercicio físico. El ritmo cardiaco normal en reposo es el comprendido entre 60 y 100 latidos por minuto, pero esto puede variar, explicaron los especialistas. “Para una persona que realiza actividad física a menudo, el valor puede ser mayor”, detalla la cardióloga de la Fundación Española del Corazón.
Por otro lado, “la definición clásica de fiebre es de una temperatura de más de 38 grados, entre 37 y 38 se denomina febrícula”, añadió Pizarro. El cardiólogo hizo, de nuevo, hincapié en que hay determinadas temperaturas que pueden ser óptimas para una persona y anormales para otra.
Beber agua antes de dormir tampoco evita infartos ni derrames cerebrales
La publicación que estamos verificando también hace una serie de afirmaciones sobre los beneficios de beber agua. Uno de ellos es que, supuestamente, hacerlo antes de dormir ayuda a evitar derrames cerebrales o infartos al corazón. Sin embargo, esto también es falso. Se trata de un bulo que circuló anteriormente y, como en esta ocasión, expertos explicaron que no tenía ningún tipo de aval científico.
Petra Mayordomo añade que, además, es contradictorio. “Una persona con insuficiencia cardíaca no bebe agua en semejantes cantidades. De hecho, una de las recomendaciones que se le hace es la restricción de beber agua”, afirma la cardióloga. Por otro lado, siempre que no se dé este caso, los expertos recomiendan beber agua en cantidades adecuadas durante el día como hábito saludable.
Consejos para evitar infartos y otros problemas cardiovasculares
La prevención de los infartos nada tiene que ver con el orden en el que una persona se da un baño. La Sociedad Europea de Cardiología detalla las medidas a seguir para evitar este tipo de problemas cardiovasculares. Haciendo una síntesis de ello, Pizarro concluye que “luchando contra el colesterol, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y la dieta inadecuada podríamos prevenir millones de infartos en el mundo. Además, no hay nada más ‘cardiosaludable’ que una ducha, si esta viene después de haber hecho ejercicio”.
Mayordomo secunda estas declaraciones. Añade que “llevando un estilo saludable, no fumando, haciendo ejercicio físico moderado y llevando una dieta mediterránea de frutas y verduras, evitando carnes grasas y lácteos enteros” pueden evitarse los infartos.
Resumen
Una publicación que afirma que el baño es un lugar más proclive a sufrir infartos es falsa. No hay evidencia científica que lo respalde, ni tampoco a la afirmación de que beber agua antes de dormir también ayuda a evitar este problema cardiovascular. Expertos declaran que un estilo de vida saludable y una dieta mediterránea son los mejores consejos para evitar sufrir un infarto o problemas cardiovasculares de algún tipo.
- Declaraciones de la cardióloga de la Fundación Española del Corazón Petra Mayordomo
- Declaraciones del cardiólogo investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Gonzalo Pizarro
- Artículo de la revista científica Heart sobre los ritmos circadianos. 2011. (En inglés)
- Consejos de la Sociedad Europea de Cardiología para prevenir infartos y enfermedades cardiovasculares. 2021. (En inglés)
