Los avances científicos, entre ellos la aparición de las vacunas, han mejorado la salud de la población y su protección ante diferentes enfermedades. “Cuando se alcanzan altas coberturas de vacunación frente a una enfermedad se produce una importante disminución en el número de personas infectadas”, como explica un informe del Ministerio de Sanidad.
Además, cuando hay suficientes personas que han recibido la vacuna, la protección alcanza también a aquellas personas no vacunadas, ya que los microorganismos encuentran “muchas dificultades para avanzar”.
Desde Newtral.es, hemos analizado los datos que recoge la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) del Instituto de Salud Carlos III sobre la evolución de diferentes enfermedades en España después de introducir vacunas contra ellas. Así, es posible ver cómo las curvas de otras enfermedades como el sarampión y la rubéola bajan drásticamente tras inmunizar a la población, como muestran los datos del Instituto de Salud Carlos III.
La doble vacuna contra el sarampión
La vacunación contra el sarampión se introdujo en España en el calendario infantil en 1981 con la vacuna triple vírica (TV) también utilizada para la rubéola. En 1996 se aprobó aplicar una segunda dosis, como recoge RENAVE. Las vacunaciones van dirigidas principalmente a niños y se ponen a través de un calendario de vacunación.
En 2001 España se unió a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para eliminar el sarampión. Este plan pretendía fortalecer la inmunidad de la población con una alta cobertura y crear un sistema de vigilancia para localizar casos contagiosos y controlar la transmisión.
Como recoge la organización, durante los primeros meses de 2019, se notificaron 34.300 casos de sarampión en 42 países de la Región de Europa de la OMS. La mayoría de estos casos se registraron en Ucrania con un total de 25.000.
Aunque la región de Europa alcanzó en 2017 el nivel más alto de cobertura en una segunda dosis con la vacuna contra el sarampión (90%), la OMS señala que los países que han sufrido más casos se debe, entre otros factores, a la disminución de la cobertura de inmunización; la baja cobertura en algunos grupos o la brecha en los grupos de mayor edad. Además, como indican, la mayoría de los casos que se han registrado son en personas que no han recibido la vacuna o que están “insuficientemente vacunadas”.
Llegada de la vacuna de la poliomielitis
Otro caso que muestra el impacto de la vacunación en la reducción de la enfermedad es la poliomielitis, más conocida como polio. En España, el comienzo de la vacunación fue en 1963. Esta enfermedad causada por el poliovirus, como recoge RENAVE, es generalmente “asintomática” o con “síntomas leves”.
Investigadores de RENAVE señalan a Newtral.es que de los casos presentados, la vacuna de la polio ha sido la que mejores resultados ha tenido, aunque tanto la vacuna contra el sarampión, como la de la polio o la difteria son “vacunas muy efectivas”. Además, aseguran que los resultados de estas vacunas son visibles porque “llevan mucho tiempo en el calendario”, a corto plazo es difícil observar su efecto.
La incidencia anual de la poliomielitis en España cayó de 69,1 casos por cada 100.000 habitantes en 1963 a 10,2 en 1967. La Organización Mundial de la Salud declaró en el año 2002, a la Región Europea de la OMS, área libre de poliomielitis.
En el mundo, la expansión de los programas de vacunación ha logrado la erradicación de los tipos 2 y 3, mientras que el 1 sigue activo en zonas en Pakistán y Afganistán.
El caso de la difteria
Tras la campaña de vacunación de la polio, se incorporó la vacunación contra la difteria. Esta enfermedad afecta principalmente al sistema respiratorio, como la mucosa nasal, amígdalas, laringe o faringe; a la piel y otras localizaciones como la conjuntiva, zona mucosa que está situada en la parte posterior de los párpados.
Como recoge la Red de Vigilancia, antes de la llegada de la vacuna, la difteria causaba epidemias cada diez años con mayor incidencia en niños durante los meses fríos del año. La primera vacuna frente a difteria se introdujo en 1945 con “bajas coberturas de vacunación”, según RENAVE.
El sistema de vacunación se estableció a través de campañas en 1965 y se instauró en el calendario de vacunación infantil en 1975. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) indica que la difteria es “muy rara” en la mayoría de los países europeos.
Durante la Guerra Civil y la posguerra, la difteria tuvo una gran presencia en España, pero una vez que mejoraron las condiciones de vida, disminuyó también esta enfermedad. Como explican desde RENAVE, se desconoce el impacto de la vacuna de los años 40, mientras que cuando se introdujo en los años 60, estuvo relacionada con la mejora en las condiciones de vida, la menor transmisión y mejor alimentación.
En 2017 no se notificaron casos de esta enfermedad en España, mientras que en 2018 se notificó un caso de difteria respiratoria que mejoró con tratamiento antibiótico, según RENAVE.
El impacto de las vacunas
El impacto de la vacunación en la caída de contagios puede verse también en otros países, como muestran los gráficos de Our World in Data. Por ejemplo, con la introducción de la vacuna de la viruela y el aumento de su cobertura en Londres se observa una disminución de las muertes.
Como reflejan datos del Ministerio de Sanidad, si se compara el año de mayor incidencia en el sarampión (1983) con datos de 2010, la diferencia en los casos es del 99,9%, en el caso de la difteria y la poliomielitis es del 100%.
¿Qué pasaría si se frenara la vacunación de, por ejemplo, el sarampión? Como explican desde RENAVE, “volveríamos a tener casos y brotes, porque los virus siguen circulando por el mundo y cuando encuentran a alguien susceptible, lo infecta”.
Fuentes:
- Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE)
- Situación del Sarampión en España. ScieLo. Instituto de Salud Carlos III
- Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades
- Our World in Data
- Organización Mundial de la Salud (OMS)
- Ministerio de Sanidad