El Consejo de Ministros ha aprobado este martes en segunda vuelta el Estatuto del Becario, un texto que regulará las prácticas en empresas de los estudiantes universitarios o de grados de formación profesional. Con esta iniciativa se busca que las prácticas supongan una relación formativa y no laboral y que las empresas compensen a los becarios por los gastos que esta formación les pueda generar, como por ejemplo el transporte, entre otras cuestiones.
Antecedentes. El texto se aprobó en primera vuelta en el Consejo de Ministros en noviembre del año pasado, pero la propuesta se remonta a abril de 2022, cuando la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunció la intención del Gobierno de proponer una iniciativa en esta línea.
Las medidas. El Ejecutivo quiere diferenciar qué se consideran prácticas y qué no a través de las siguientes medidas, expuestas por el Consejo Económico y Social (CES) en su dictamen sobre este anteproyecto:
- Diferenciación del trabajo. Se establece que las prácticas son estrictamente formativas y no una relación laboral, y se considerará trabajo encubierto los casos en los que el becario sustituya a un trabajador real o si este hace tareas que no estén relacionadas con los estudios que cursa.
- Derechos. Se reconoce el derecho de los becarios a que las empresas les compensen los gastos que les puedan generar las prácticas (como pueden ser los de desplazamientos), a tener horarios definidos y limitados con descansos, a estar incluidos en el Sistema de la Seguridad Social e incluso a tener vacaciones y teletrabajo.
- Límites. Se propone fijar un número máximo de personas que pueden estar en prácticas en una empresa en relación a su plantilla (no más del 20% de esta) y otro de cuántos becarios puede tener a su cargo un tutor (no más de cinco estudiantes).
- Límites horarios. Se limita la cantidad de horas que pueden realizar los becarios universitarios en función de si sus prácticas son curriculares o extracurriculares. En el caso de las curriculares (como parte de un grado, máster o doctorado) no podrán superar el 25% del total de las horas del grado (en el caso de un grado de 240 créditos con un total de 6.000 horas, el límite será de 1.500 horas). Para las extracurriculares el límite se situará en el 15% del total de horas del curso académico, es decir, 480 horas como máximo.
- Acuerdos obligatorios. Siempre tendrá que haber un acuerdo firmado entre el centro en que estudia el becario y la empresa en la que va a realizar sus prácticas, además de un plan formativo individual para que el alumno sepa exactamente qué va a aprender.
- Transparencia. Las empresas están obligadas a informar a los representantes de los trabajadores sobre cuántos becarios tienen en su entidad, cuáles son sus horarios, de cuánto es su compensación económica y quiénes son sus tutores, además de cuál es el convenio o acuerdo al que se ha llegado con el centro educativo sobre sus prácticas.
- Ayudas a las empresas. La propuesta contempla ayudas económicas a las empresas para compensar los costes de tutorizar a estudiantes.
- Sanciones. El texto propone que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) sea la encargada de supervisar el control del estatuto por parte de las empresas. Además, se contemplan multas que pueden ir desde los 70 euros hasta los 225.018 euros.
Comisión de seguimiento. El estatuto prevé crear una Comisión de seguimiento de las prácticas que deberá analizar los límites y la proporción de becarios en las empresas. Este organismo tendrá que definir su regulación en los seis meses posteriores a la entrada en vigor de la norma.
- La comisión estará formada por los ministerios competentes, el Consejo de Universidades y el Consejo General de la Formación Profesional.
Observaciones del CES. El Consejo Económico y Social (CES) ha revisado la propuesta del Estatuto del Becario durante su fase de audiencia y consulta pública. Este organismo pide que la norma asegure que las personas con discapacidad puedan acceder a las prácticas y que las nuevas obligaciones para las empresas no acaben por impedir a las pymes ofrecer prácticas.
- Desde su punto de vista, al texto le faltan “estimaciones sólidas” sobre datos necesarios para determinar la viabilidad y la repercusión económica de la norma.
Buzón del becario. Este lunes el Gobierno ha abierto el “Buzón de las personas becarias”, un canal a través del que las personas en prácticas o que lo hayan estado pueden registrar de forma anónima cuál ha sido su experiencia.
- Con este buzón buscan recabar testimonios anónimos y reales para facilitarlos a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y que esta identifique posibles casos de relaciones laborales encubiertas.
Próximos pasos. El Consejo de Ministros enviará la iniciativa al Congreso, donde comenzará la tramitación parlamentaria como un proyecto de ley.
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