Newtral


El Gobierno se lleva cinco jarros de agua fría económicos en tres días
Siguiente

El Gobierno se lleva cinco jarros de agua fría económicos en tres días

-FOTODELDIA- GRAF9939. MADRID, 11/09/2019.- El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, reacciona durante el turno de réplica del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, este miércoles tras su comparecencia ante el pleno del Congreso para informar sobre los acuerdos de los dos últimos consejos europeos y de la situación del Brexit. EFE/ Emilio Naranjo

El Ejecutivo debe enviar sus nuevas previsiones a Bruselas después de que los datos de crecimiento, empleo y déficit públicos hayan sido peores de lo previsto

La precampaña electoral ha arrancado con malas noticias económicas para un Gobierno en funciones que llega a la fecha clave del 15 de octubre después de recibir varios jarros de agua fría en forma de indicadores económicos en apenas tres días. El Producto Interior Bruto, el turismo, las matriculaciones de coches, el déficit público y, por último, el empleo han arrojado datos peores de lo previsto. Y ahora, con esta acumulación de decepciones, el Gobierno en funciones debe enviar su borrador presupuestario del próximo año a Bruselas antes del 15 de octubre. Entonces, cuando faltará menos de un mes para el 10-N, parece condenado a revisar a la baja sus previsiones económicas. La duda es cuánto.

El empleo ha dado la puntilla a varios días de malos datos económicos. La afiliación a la Seguridad Social apenas ha aumentado en 3.224 personas, el peor dato desde 2013 y la menor creación de empleo en un mes de septiembre en época de crecimiento en los 15 últimos años. El mal dato es doble: Por un lado, la destrucción del empleo en hostelería y comercio por el fin de la temporada turística ha sido mayor que el año pasado y, por otro, tanto la educación como la administración y la industria, los sectores que tradicionalmente tiraban del empleo en septiembre, han creado menos puestos de trabajo que otros años. Sólo el incremento de afiliados en el régimen de autónomos ha evitado que septiembre arrojase un dato negativo para la Seguridad Social por primera vez desde 2013.

El Gobierno se puede aferrar a que, a pesar de todo, es el mejor dato de afiliación de la historia en un mes de septiembre y a que el empleo sigue creciendo a un ritmo anual del 2,44%. No obstante, la previsión de terminar el año por encima de los 19,5 millones de cotizantes empieza a alejarse después de que el ritmo de creación de empleo se haya desacelerado cinco décimas desde febrero.

El empleo ha sido el último “disgusto” que ha llegado a La Moncloa después de que en los últimos días se hayan publicado otros datos peores de lo previsto. El lunes fue el PIB el que decepcionó al mercado, al arrojar un dato de crecimiento intertrimestral del 0,4% en el segundo trimestre del año, el dato más bajo desde finales de 2013. Y no sólo fue preocupante el dato en sí, sino también la composición del indicador. El consumo de los hogares, tradicional motor económico español, se estancó por primera vez desde 2013 y también se produjo un notable frenazo en la vivienda, que apenas creció un 0,5% trimestral, tres veces menos de lo que crecía un año antes.

También el turismo, que en años anteriores había ido de récord en récord, ha mostrado síntomas de debilidad. Tanto en julio como en agosto, España perdió visitantes extranjeros y, aunque los datos del conjunto del año siguen mostrando un ligero incremento, la evolución de nuestro principal mercado emisor, Reino Unido, es especialmente negativa. Según el INE, la llegada de los turistas británicos ha descendido un 1,8% en los ocho primeros meses del año y eso que la libra no se ha depreciado excesivamente frente al euro, algo que podría acentuarse si se produce un Brexit sin acuerdo en las próximas semanas. En los datos publicados tampoco se aprecia el efecto que tendrá previsiblemente la quiebra del gigante Thomas Cook.

Otro de los sectores que en años anteriores había actuado de motor económico, el automovilístico, se ha sumado a la incertidumbre sobre la economía. Aunque el dato de septiembre arroja un resultado positivo, no ha sido capaz de compensar el descenso de meses anteriores y las matriculaciones acumulan una caída del 7,4% en los nueve primeros meses del año. El dato podría ser aún peor si las empresas alquiladoras no hubieran duplicado sus compras respecto al año anterior, ya que entre los particulares las ventas de coches caen un 13% en lo que va de año.

En este contexto no es de extrañar que el déficit público tampoco esté evolucionando según lo previsto. Hasta agosto, el déficit acumulado por las administraciones españolas equivalía al 2,02% del PIB, con lo que no sólo se superaba el registrado un año antes, sino que ya se situaba por encima del objetivo pactado con Bruselas para final de año. Y no sólo el déficit evoluciona peor de lo esperado, sino también la deuda pública. El Gobierno vaticinaba que bajase hasta el 95,4% del PIB a final de año, pero no sólo no se ha reducido, sino que en el segundo trimestre ha aumentado hasta el 98,9% del PIB, más de un punto más que al comienzo de 2019.

Algunas instituciones, como el Banco de España, han rebajado ya la previsión de crecimiento de España para este año, pero el Gobierno aún no ha manifestado si también rebajará las suyas. No tiene mucho tiempo para decidirlo ya que el envío de las previsiones a Bruselas debe hacerse antes del 15 de octubre y los últimos datos invitan poco al optimismo.

En este artículo explicamos algunas pistas para saber cuándo se va a producir una crisis económica.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente