El 28 de junio de 2016, un equipo policial de narcóticos de Miami-Dade (Florida, Estados Unidos) encontró más de 20 millones de dólares ocultos tras una falsa pared de un domicilio particular. Siguiendo el protocolo, los agentes dedicaron 42 horas a contar el dinero manualmente, a pesar de que el cártel al que pertenecía el efectivo podría haber ido a buscarlo. Este es el suceso real que inspiró El botín, la película de Netflix protagonizada por Matt Damon y Ben Affleck.
- El director de la película, Joe Carnahan, explicó a Decider que la historia parte de este caso real y que el personaje de Dane Dumars, interpretado por Damon, está basado en un agente que participó en la operación. No obstante, el resto de la trama, incluida la historia de corrupción policial, es completamente ficticia.
La operación real. La redada se convirtió en la mayor incautación de dinero en efectivo realizada hasta ese momento por la policía de Miami-Dade, según el medio local Miami Herald. La casa, situada en la localidad de Miami Lakes, pertenecía a Luis Hernández-González, un traficante de marihuana que regentaba un negocio de venta de equipos para el cultivo de esta planta en interiores.
- Aunque esta actividad era legal, Hernández-González se enfrentaba a cargos por tráfico de droga y blanqueo de capitales.
La investigación policial se remonta a 2010, cuando el propio Hernández-González comentó los “entresijos” del tráfico de marihuana a un informante. Sin embargo, el caso no se reactivó hasta 2016, cuando las autoridades lograron vincularlo con una red de traficantes cubanos detenidos en Tennessee. Fue entonces cuando se llevó a cabo la redada en su domicilio, el episodio real que serviría de base para la película El botín.
- Las imágenes. La película recrea la forma en la que se escondía el dinero de forma exacta. Un vídeo publicado por CBS Miami en 2016 mostró los cubos donde se escondían los billetes y varios medios relataron que los fajos de billetes se encontraban tras una pared falsa de un ático al que solo se podía acceder a través de una trampilla oculta, como recrean en El botín.
El protocolo. El protocolo de la DEA (Administración de Control de Drogas por sus siglas en inglés) establece que se debe contar el dinero incautado en el lugar donde se encuentra, a mano y dos veces, antes de que nadie se marche, según la revista Time. En este caso, el equipo de Chris Casiano, jefe de narcóticos de Miami-Dade y responsable de la redada, estuvo encerrado en la casa más de un día haciendo el recuento.
- Carnahan señaló a Decider que este protocolo reflejado en la película es “totalmente cierto”.
- Tanto en El botín como en la operación real, el equipo estuvo acompañado por un perro adiestrado para detectar dinero que, al encontrarlo, reacciona orinando. Según Time, durante la redada los propios agentes intuyeron que había grandes cantidades de efectivo precisamente por el comportamiento del animal, al igual que en la película.

Las licencias narrativas
No guardaba el dinero un traficante. En El botín, la propietaria de la casa es una joven llamada Desi, que no fue acusada de tráfico de drogas ni tenía conexión con un cártel cubano, como era el caso de Hernández-González en la vida real.
- Como señaló el director de El Botín, el personaje de Desi en realidad era un hombre mayor. “Sentaron a este tipo para que empezara a contar (el dinero)”, cuenta en Forbes.
En la película, Desi permite a un cártel colombiano que trafica con cocaína (y no marihuana) guardar el dinero en efectivo en su ático, sin traficar ella misma. Además, es ella quien da el soplo a la policía de que se guardaba ese dinero en su casa porque, según dicen en El botín, en el estado de Florida, los informantes tienen derecho a pedir el 20% del dinero incautado. En este caso, cuatro millones de dólares.
- Es cierto que la legislación de Florida permite pagar una recompensa a los informantes, pero no hay una cantidad fijada, sino que la decide el organismo correspondiente.
- En la vida real, Hernández-González también pudo conservar cuatro millones de dólares, según NBC Miami, pero no por la misma razón que Desi en la película, sino porque se declaró culpable de blanqueo de dinero e hizo un trato con la policía.
La persona real detrás del personaje de Matt Damon. Dane Dummars, el agente que interpreta Damon en El Botín, está inspirado en Casiano, el responsable de la redada. En la ficción, Dummars atraviesa el duelo por la muerte de su hijo y lleva tatuadas las siglas de la última frase que este le dijo antes de fallecer.
- En la vida real, Casiano perdió a su hijo en 2021, cinco años después de los hechos en los que se basa la película. El guionista explicó que decidió incorporar este elemento a la historia por el impacto que le causó la trágica muerte del niño de 10 años.
- De hecho, la película está dedicada a Jake, el hijo de Casiano, según se ve en los créditos.
¿Hubo corrupción en la vida real? Los informes originales del caso no recogen corrupción policial ni gubernamental en la redada, aunque sí pudo haber cierta tensión entre los agentes, según detalló el medio El nuevo Herald.
- Tampoco hay registros de que hubiera tiroteos durante el recuento de dinero, como ocurre en El botín, aunque en realidad los propios agentes sí estuvieron asustados con la posibilidad de que el cártel propietario de ese dinero les pudiera atacar.
El sentido del nombre. The Rip, el título de la película en inglés, “es una expresión policial de Miami que significa ‘confiscar las pertenencias del delincuente’, lo que se conoce como ‘robar’, explicó Carnahan a Tudum, el blog de Netflix. En caso de incautar dinero en efectivo, como en la película, “la confiscación en sí se conoce como ‘robar’”, añade el director.
