El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró en X que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, “ha impedido a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los lugares santos de Jerusalén sin explicación alguna, sin razones ni motivos”, y que el Gobierno de España “condena este ataque injustificado a la libertad religiosa”.
- Otros líderes políticos también se han pronunciado sobre este suceso. El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó “la decisión de la policía israelí”, que a su parecer “se suma a una preocupante serie de violaciones del estatus de los lugares santos en Jerusalén”.
- En España, partidos como Vox han pedido explicaciones a las autoridades israelíes.
Contexto. La policía de Israel impidió este 29 de marzo el acceso a la iglesia del Santo Sepulcro al patriarca latino Pierbattista Pizzaballa, jefe de la Iglesia católica en Israel. Pizzaballa iba a celebrar la misa del Domingo de Ramos junto con el padre Francesco Ielpo, guardián oficial de la iglesia del Santo Sepulcro y perteneciente a la Orden de los Frailes Menores (OFM), según Vatican News.
- El Gobierno israelí alegó motivos de seguridad, aunque, tras las críticas de las instituciones de la Iglesia católica en el país, Netanyahu rectificó y permitió el acceso de Pizzaballa a la iglesia para los siguientes días.
Qué dijo el Gobierno de Israel. Las autoridades israelíes justificaron la actuación policial por razones de seguridad. “La preocupación por un posible atentado con numerosas víctimas en la Ciudad Vieja es especialmente grave dada la densidad de la zona y la dificultad de desplegar a los servicios de emergencia en caso de un incidente de este tipo”, señala el post de X del Gobierno de Israel.
- La Ciudad Vieja es una zona de Jerusalén donde conviven lugares de culto de varias religiones.
El Gobierno israelí añadió que “el régimen iraní ha atacado la Ciudad Vieja en múltiples ocasiones, alcanzando lugares cercanos a la Iglesia del Santo Sepulcro, la Mezquita de Al-Aqsa y el Muro de las Lamentaciones” y que, ante ello, “se han emitido instrucciones de precaución para todos los lugares sagrados y se prohíben las concentraciones masivas”.
El desacuerdo de los representantes cristianos. El Patriarcado Latino de Jerusalén, una Iglesia católica presente en Israel, y la Custodia de Tierra Santa, una fraternidad que forma parte de la orden religiosa OFM, emitieron un comunicado conjunto el 29 de marzo condenando el suceso del Domingo de Ramos. Según el texto, las autoridades católicas fueron interceptadas en el camino “mientras se desplazaban en privado y sin ningún rasgo de procesión o acto ceremonial”.
- Las instituciones religiosas califican el suceso como “una decisión precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones inapropiadas”, además de una medida “irrazonable y sumamente desproporcionada”.
- El comunicado añade que, “por primera vez en siglos, los líderes de la Iglesia no pudieron celebrar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro”.
La rectificación de Netanyahu. La noche del 29 de marzo, Netanyahu afirmó en X haber dado “instrucciones a las autoridades competentes” para dar acceso “pleno e inmediato” a Pizzaballa a la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén.
- El primer ministro israelí justificó de nuevo la decisión de pedir a los fieles que no acudieran a los lugares de rezo aludiendo al reciente ataque cerca de este lugar.
- Netanyahu aseguró que “tan pronto como supo del incidente” que involucró a Pizzaballa, dio instrucciones para que se pudieran celebrar “los servicios religiosos” que se quisiera.
Restricciones y precauciones con los lugares de culto. Israel ha cerrado distintos lugares de culto, como el Santo Sepulcro (lugar donde se preveía celebrar el Domingo de Ramos), la Explanada de las Mezquitas o el Muro de las Lamentaciones desde que Irán comenzó a bombardear algunas de sus ciudades.
Además, el Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel prohibió las reuniones de más de 50 personas tras la caída de fragmentos de un misil en la Ciudad Vieja. En este contexto, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, criticó la prohibición de la celebración de la misa del Domingo de Ramos.
- “Iglesias, sinagogas y mezquitas de Jerusalén cumplen con la restricción de 50 personas o menos. Resulta difícil comprender o justificar que se le impida al Patriarca entrar a la iglesia el Domingo de Ramos para una ceremonia privada”, aseguró.