Las empresas, además de los Estados, tienen un papel destacado en la lucha contra el cambio climático, como expresó Pedro Zorrilla, doctor en Ecología y Medioambiente, en un artículo de Greenpeace sobre la COP27. Existen, de hecho, una serie de criterios de sostenibilidad, los ESG por sus siglas en inglés –ASG en español–, que suponen la consideración de factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo a la hora de invertir en una empresa.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la aplicación de estos elementos implica una reducción en las emisiones y un aumento de los compromisos medioambientales de las empresas. No obstante, organizaciones como Greenpeace advierten de que algunas empresas usan la transición ecológica para hacer greenwashing, es decir, para mejorar su imagen a través de la sostenibilidad.
Qué son los criterios ESG
Los criterios ESG son la base de la inversión responsable. Según el grupo Principios para la Inversión Responsable (PRI, por sus siglas en inglés), respaldado por Naciones Unidas, esta forma de participar del capital de las empresas consiste en incorporar “los factores ambientales, sociales y de gobernanza en las decisiones de inversión y la administración de activos”, con lo que permite analizar “los riesgos, impactos y oportunidades” de las empresas, como añade la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial (IFC, por sus siglas en inglés).
Los inversores evalúan estos criterios desde índices como el de FTSE Russell o el de Climate Action 100+, que se asegura de que las compañías con más emisiones de gases de efecto invernadero tomen medidas frente al cambio climático, como indican desde PRI. Con base en los resultados que obtienen, deciden si invertir o no en una determinada empresa o si modifican características de las empresas a las que ya pertenecen.
De forma progresiva, tanto compañías como inversores aprecian cada vez más estas pautas a seguir. De acuerdo con el grupo de Principios para la Inversión Responsable, esto se debe a los riesgos de pérdidas económicas que puede tener invertir en una sociedad que no cumpla la legislación medioambiental, como ocurrió con Volkswagen en 2015 y la manipulación de los vehículos diésel “para que pasaran las revisiones de emisiones”.
Además, existe una mayor demanda de responsabilidad social a las empresas por parte de los clientes y un aumento de la regulación para que los criterios ESG formen parte inherente de las inversiones.
Cuáles son los requisitos concretos que debe cumplir una empresa para ser sostenible
Los criterios ESG no solo vienen determinados por factores relativos al medioambiente, sino también relacionados con el ámbito social y de gobierno corporativo. Algunas características que se tienen en cuenta dentro de estos tres entornos son, según el informe Inversión ESG: prácticas, progreso y retos de la OCDE:
- Factores medioambientales como el uso de los recursos naturales, las emisiones de dióxido de carbono y la eficiencia energética.
- Factores sociales como los derechos humanos, las condiciones laborales o la diversidad.
- Factores de gobernanza como la independencia y diversidad de la junta directiva, así como la ética corporativa.
Como destaca Claudia Antuña, socia de Analistas Financieros Internacionales (Afi), la incorporación de estos factores “permite hacer un mejor y mayor análisis de los riesgos a los que se enfrenta una determinada inversión”. “Por ende, debería permitir tomar mejores decisiones de inversión”, subraya.
No obstante, Antuña incide en que los criterios ESG no examinan “si la actividad económica que lleva a cabo la empresa es sostenible o no por su propia naturaleza”. Es decir, una compañía de un sector sostenible, como las energías renovables, puede tener unos resultados negativos en ESG, y viceversa. “Lo que analiza el rating ESG es cómo de bien o cómo de mal dicha entidad está gestionando sus riesgos ESG, y no cómo de sostenible es la actividad que desarrolla”, desarrolla.
El greenwashing puede opacar los criterios ESG
Aunque la aplicación de criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo a las inversiones busca reducir riesgos y fomentar la sostenibilidad de las inversiones y de las compañías, organizaciones como Greenpeace denuncian que existen ciertas empresas que “están utilizando la transición ecológica y la descarbonización como un eslogan”.
En su informe Haciendo trampas al clima, la asociación critica la mala praxis de algunas sociedades, cuyo reporte califican de “muy deficiente”. En concreto, consideran que obvian “unos mínimos estándares con índices de seguimiento, evolución o progreso, o sin la debida justificación de la inclusión de criterios ESG en la toma de decisiones”.
Esta práctica se engloba dentro del concepto greenwashing, una estrategia utilizada por las empresas para limpiar o mejorar su reputación. Como expuso a Newtral.es Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción, las compañías “quieren aparentar una preocupación medioambiental a base de estrategias publicitarias” y lo hacen propagando “un mensaje que nada tiene que ver con su actividad real”.
- Artículo de Pedro Zorrilla, doctor en Ecología y Medioambiente, sobre la COP27 en el blog de Greenpeace
- Evaluación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre criterios ESG y transición climática
- Informe ‘Haciendo trampas al clima’, de Greenpeace
- Qué es la inversión responsable según el grupo Principios para la Inversión Responsable (PRI, por sus siglas en inglés)
- Artículo sobre los criterios ESG de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial (IFC, por sus siglas en inglés)
- Índice FTSE Russell sobre criterios ESG
- Indicadores de compromiso cero emisiones por parte de las empresas del grupo Climate Action 100+
- Informe ‘Inversión ESG: prácticas, progreso y retos’ de la OCDE
- Claudia Antuña, socia de Analistas Financieros Internacionales (Afi)
- Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción