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Beber agua helada no es peligroso para la salud, ni siquiera tras hacer deporte
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Beber agua helada no es peligroso para la salud, ni siquiera tras hacer deporte

Una publicación alerta de las consecuencias de tomar agua helada. Hemos consultado a especialistas en cardiólogía, hepatología y gastroenterología. Nos dicen que las indicaciones de esta imagen son FALSAS.

Beber agua helada no afecta al corazón o al hígado, tampoco al estómago, ni al intestino. Las afirmaciones que recoge esta publicación viral carecen de base científica. En eso coinciden los tres especialistas contactados por Newtral sobre las advertencias que esta imagen asegura que causa beber agua helada. Todo su contenido es falso: tomarla no supone un peligro real para la salud en personas sanas.

Como las indicaciones hacen referencia a cuatro órganos concretos, hemos preguntado a expertos en cada una de esas especialidades médicas. Esto es lo que nos han dicho:

“Cierra cuatro venas del corazón y es la principal causa en ataques cardíacos”

FALSO. «La temperatura de los alimentos que ingerimos no interfiere absolutamente en nada con las arterias del corazón», aclara el doctor Alfonso Valle, vocal de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), jefe del Servicio de Cardiología del Hospital de Dénia y cardiólogo en el Hospital Casa Salud de Valencia.

«El alimento, agua, sólido o lo que sea, pasa por el esófago y este no tiene ninguna continuidad con el corazón», nos explica, por lo que no puede cerrar de ninguna manera las venas. Lo único que «las cierra un poquito», dice el doctor Valle, es el frío ambiental, aunque nunca llega a obstruirlas.

Valle, además, recuerda cuáles son las principales causas de ataques al corazón: «El colesterol elevado, la diabetes, la hipertensión, el sedentarismo y la obesidad son los causantes de que las arterias al corazón se obstruyan poco a poco y el paciente pueda acabar teniendo una angina de pecho o un infarto».

¿Y qué hay de las noticias que hablan de la muerte de un chico que toma agua helada tras hacer deporte? «En ningún caso beber agua helada, ni siquiera después de hacer deporte, es peligroso para el corazón. El agua fría a nivel cardíaco no tiene ningún tipo de interacción», reitera. «Ese chico pudo morir después de hacer deporte por muerte súbita, porque tenía una cardiopatía o porque se infartó por el motivo que fuese». La circunstancia de que bebiera agua helada «no tiene nada que ver», añade el cardiólogo: «Se habría muerto exactamente igual si se hubiese tomado un té caliente».

“Obstruye la grasa del hígado”

FALSO. «La ingesta de agua, a cualquier temperatura, no tiene ninguna relación con el metabolismo hepático de los ácidos grasos y los triglicéridos. No hay ningún estudio al respecto», nos explica en este caso Juan Turnes Vázquez, secretario de la Asociación Española para el Estudio del Hígado y jefe del servicio de digestivo del Hospital Universitario de Pontevedra.

Entonces, ¿qué causa obstrucción de la grasa del hígado? «Cuando en el hígado se almacena grasa en exceso se produce lo que se conoce como hígado graso. Puede estar producido por distintas causas, las más frecuentes son el consumo de alcohol», explica. Y añade que en los países occidentales cada vez es más frecuente el llamado síndrome metabólico: «una conjunción de obesidad, diabetes, hipertensión y alteraciones del colesterol. Eso es lo que hace que se acumule más grasa en el hígado y que a la larga produzca inflamación e incluso cirrosis», aclara el especialista.

“Afecta a las paredes internas del estómago e intestino grueso”

FALSO. «Los contrastes de frío-calor a veces pueden dar problemas, pero no porque produzcan un daño a las paredes del estómago. Muy fría tiene que estar el agua, mucha ingesta tiene que ser, para que pueda provocar una quemadura», responde a Newtral el doctor Fernando Muñoz, gastroenterólogo del Hospital Universitario de Salamanca.

Tampoco supone un perjuicio para el intestino grueso: «El agua fría se calienta cuando llega al estómago, imagínate cuando llega al intestino grueso. En el paso por el intestino delgado ha perdido esa temperatura, incluso se ha absorbido la mayor parte del agua ingerida», nos dice especialista.

Lo corrobora el doctor Turnes, también experto en digestivo: «El agua helada no produce ningún daño a las paredes del intestino y del estómago. A algunas personas el agua muy fría o muy caliente le puede producir espasmos musculares, como calambres. Pero es algo muy infrecuente, y en aquellos que tienen una inflamación y son más sensibles a este tipo de, llamémoslo, agresiones térmicas»

Ninguno de los tres especialistas comprende el motivo por el que se genera este tipo de información en internet. «El colon está a 10 metros de la boca, lo que llega está ultraprocesado, así que no entiendo el motivo de esta afirmación, no tiene ningún sentido. Según eso la población de Canadá, Alaska o Siberia tendrían todos un hígado graso y el estómago e hígado terriblemente enfermos», concluye Juan Turnes.

Fuentes

 

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